El fiscal del ‘caso Begoña Gómez’, contra el juez Peinado: “No es aceptable pasar por encima de los profesionales”
El fiscal José Manuel San Baldomero ha lanzado otro reproche al magistrado Juan Carlos Peinado, que se jubiló este domingo tras acelerar en septiembre la causa contra Begoña Gómez para poder enviarla al banquillo. En un nuevo escrito, el representante del ministerio público censura los tiempos manejados por el juez en la fase final de la instrucción, cuando convocó con apenas un día de antelación a las partes para celebrar la vista preliminar necesaria por ley para abrir juicio oral con jurado. “No es usual la celeridad indicada. No es deseable ni aceptable pasar por encima de los profesionales”, apunta.
En este documento, fechado el 20 de septiembre (antes de que Peinado dejara la carrera), el fiscal insiste en que no “es usual, habitual ni normal en los usos conocidos esta precipitación y celeridad en el señalamiento de ciertos trámites (e, incluso, horarios), dejando a las partes y profesionales en situaciones ciertamente extrañas”. “Obligando además a intensos y afortunados viajes”, remacha San Baldomero, en referencia al precipitado vuelo que tuvo que coger el nuevo abogado de Begoña Gómez, Jaime Campaner, para poder asistir a la vista preliminar. En un primer momento, el letrado comunicó que no podía acudir ese día a la cita porque tenía compromisos profesionales en Barcelona fijados con anterioridad; pero el juzgado de la ciudad condal los suspendió apenas unas horas antes, entonces, él emprendió un viaje a toda prisa para llegar a tiempo a Madrid (de hecho, el acto se retrasó 45 minutos para esperar a que aterrizara en la capital y pudiera desplazarse desde el aeropuerto al juzgado).
Esa celeridad imprimida por Peinado, que se resistió a cambiar la fecha, no solo generó malestar en el entorno de Begoña Gómez, sino también en el de su asistente en La Moncloa, Cristina Álvarez, igualmente procesada. Su abogado, José María de Pablo, también pidió un aplazamiento porque la ayudante se encontraba de viaje en Miami, no volvía a España hasta el 28 de septiembre y quería asistir a la vista preliminar. Sin embargo, el magistrado lo rechazó y la celebró. De Pablo presentó entonces un recurso, que el juez desestimó la pasada semana, antes de jubilarse el domingo, según informan fuentes jurídicas.
Aunque el fiscal se opone a aceptar el recurso de Álvarez para anular la vista preliminar, en su escrito expresa su comprensión con la posición de la defensa. San Baldomero incide en que el juez instructor se “extralimitó” y “mostró de nuevo escasa sensibilidad con el resto de intervinientes” al fijar la vista con tan poco antelación. Pero, a su vez, considera que la ley no obliga a la presencia de los imputados en el acto. “[Y] la expectativa de tener que celebrar esa audiencia en el plazo más breve posible (como señala la ley), con el hecho de tener que esperar hasta el 28 de septiembre (cuando se señala que tenía previsto el regreso a España) no resulta fácil de conciliar. Máxime cuando las expectativas procesales de señalamiento en septiembre eran lógicas y previsibles, o al menos no irracionales o sorpresivas”, apostilla el texto, avanzado por la Cadena SER.

