Anatomía de la desclasificación: los 40 documentos que revelan las claves y tensiones de la crisis migratoria en Ceuta
El Gobierno ha publicado este miércoles 40 informes y comunicaciones emitidos entre el 1 y el 31 de julio sobre la situación migratoria en Ceuta y la entrada masiva e irregular de entre 70.000 y 80.000 personas en la ciudad. Los documentos, desclasificados un día antes por el Consejo de Ministros y publicados en la web de La Moncloa pasadas las cinco de la tarde de ayer, reflejan que varios organismos, entre ellos el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), alertaron días antes de un crecimiento de llegadas por vía marítima. El CNI, de hecho, avisó a Marruecos, a la Delegación del Gobierno en Ceuta y a la Guardia Civil de “convocatorias” en grupos de redes sociales con 180.000 miembros el día antes de la entrada masiva. No obstante, su valoración nunca alertó de la magnitud de lo que más tarde se avecinaría sobre Ceuta. ¿Qué análisis se puede hacer del conjunto documental entregado por el Ejecutivo? ¿Qué tipo de documentos son? ¿Quiénes son los emisores y los destinatarios? ¿Y qué datos relevantes aportan a lo que ya se sabía sobre la avalancha migratoria?
Los documentos
Los archivos publicados están anonimizados e incluyen fecha y hora de envío, ámbito, canal de difusión y destinatarios institucionales. Están organizados en la web de La Moncloa en dos bloques. Por un lado, los informes y alertas están a su vez subdivididos en dos bloques: los que se enviaron antes de la entrada (del 1 al 29 de julio) y los que se emitieron a partir de la avalancha migratoria (del 30 al 31 de julio). De estos 36 archivos, solo siete pueden calificarse de alertas y solo una de ellas se envió antes del día de la entrada. Y por otro, las comunicaciones por mensajería del CNI a Delegación del Gobierno y Guardia Civil.
De los días previos al suceso constan 18 informes y alertas. El primero de esos documentos (una infografía de “intentos y entradas a nados de Ceuta” de lo que va de año) fue enviado a las 8.20 por el Centro de Coordinación de Vigilancia Marítima de Costas y Fronteras de la Guardia Civil en España (CECORVIGMAR), a través de un correo electrónico, a la Secretaría de Estado de Seguridad (SES). De ese tipo ―infografías y “volcados de intentos de entrada por vallado”― el Gobierno ha publicado ocho. El resto son siete notas informativas e internas (una de ellas urgente) y dos comunicaciones con datos actualizados sobre la situación migratoria y una carta de la Guardia Civil al Ministerio del Interior para solicitarle refuerzos.
De los días posteriores a la entrada hay otros 18 archivos. El primero, enviado al Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) por el Regimiento de Transmisiones nº 32 del Ejército de Tierra, advirtió el mismo 30 de julio que era “MUY PROBLABLE” que a lo largo de ese día “se intente una entrada masiva de migración irregular”. El resto de documentos son una infografía con datos actualizados de las llegadas a nado ese mes, ocho informes sobre la evolución de la crisis, tres notas informativas (dos de ellas eran alertas sobre entradas masivas) y un desglose de la Guardia Civil con sus efectivos. El último fue enviado a las 14.53 el 31 de julio por el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) a la Jefatura Superior de Policía de Canarias: “Se considera necesario establecer una ALERTA migratoria sobre posibles entradas irregulares en el territorio de las islas Canarias, con especial atención a las siguientes zonas de salida de embarcaciones: Agadir, Tan-Tan y El Aaiún”.
Los mensajes enviados por el CNI a Delegación del Gobierno y Guardia Civil son solo cuatro comunicaciones. La primera es un intercambio de mensajes del 27 de julio entre Delegación del Gobierno y el CNI para cerrar una “reunión urgente” para tratar el “tema nadadores”. Le siguen una del 28 y dos del 29. En estas dos últimas el CNI advierte a Delegación y a la Guardia Civil de un llamamiento a cruzar la frontera.

Los emisores y destinatarios
Parte del interés de los informes son los organismos que los enviaron y los que los recibieron. En total intervinieron 30 entidades diferentes (10 como emisoras, 18 como destinatarias y dos en ambas categorías). La que más informes elaboró fue CECORVIGMAR, con nueve envíos a la SES. Ocho se enviaron antes del 29 de julio y uno el 30. Le sigue el CENIF con siete (al SES, a los puestos fronterizos de Ceuta y Melilla y una comunicación interna), el CNI con siete (Autoridades del Gobierno y autoridades locales de Ceuta, Delegación del Gobierno en Ceuta, la Guardia Civil, DGST y DGED). El Estado Mayor de Operaciones y Ciberdefensa envió cinco, la Jefatura de Información de la Guardia Civil (JIGC) elaboró cuatro.
En cuanto al canal del envío, la mayoría (23) fueron a través de un correo electrónico o un mensaje de WhatsApp. Le sigue de lejos las comunicaciones internas (siete), las notas del CNI (tres) y los mensajes clasificados o informes (dos). En los cinco restantes el Gobierno no ha especificado a través de qué medio se envió el archivo.

El cruce del contenido de cada archivo con las competencias de cada organismo y la fecha permite conocer información como, por ejemplo, que CECORVIGMAR (el que más documentos envió) solo aportó infografías y “volcados” con el número de intentos y entradas irregulares en Ceuta hasta el 26 de julio. O también el recorrido por horas de las siete alertas: de las cinco últimas, tres se sucedieron en un periodo de dos horas y media el 30 de julio (a las 12.00, a las 13.56 y a las 14.37) y las dos últimas en menos de 10 minutos el día 31, entre las 13.00 y las 13.10.
El contenido de las informaciones
La clave principal que se extrae de la desclasificación es que el CNI avisó a los servicios de inteligencia marroquíes a través de una “nota urgente” fechada el 29 de julio a las 18.26 de un llamamiento a cruzar la frontera. Así decía el mensaje: “En días recientes se ha tenido conocimiento de la planificación de varias convocatorias para llevar a cabo entradas a Ceuta, tanto a nado como a través de la valla, aprovechando la celebración de la Fiesta del Trono (…) Se agradece su inestimable y continua colaboración en este asunto”. En el mismo documento adjuntaba pantallazos de mensajes y publicaciones de grupos de Facebook y WhatsApp en los que se anima a ciudadanos marroquíes a cruzar la frontera. “El que quiera cruzar tiene última oportunidad en la fiesta del trono a las 8. Las autoridades estarán distraídas con celebración y los desfiles”, aparece en una de las transcripciones del CNI.

Y también son relevantes el intercambio de mensajes con Delegación del Gobierno y la Guardia Civil entre el 27 y el 31 de ese mes, en los que también se entrevé que advirtió que disponía de “información de un intento de entradas a nado y salto a la valla” de Ceuta, el 30 de julio coincidiendo con el “día de la Fiesta del trono” en Marruecos. Más tarde de enviar ese mensaje, mantuvo una conversación a las 21.34 con Delegación del Gobierno y el día después, pasadas las dos y media de la tarde, habló con un cargo de la Guardia Civil de siete minutos y 38 segundos.
Por otro lado, la publicación de estos documentos aporta una visión de la creciente tensión migratoria en la zona. Por ejemplo, La Guardia Civil solicitó al Ministerio de Interior 20 días antes de la entrada masiva “reforzar” los efectivos del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas y del Servicio Marítimo Provincial de Ceuta “ante el riesgo de incremento de los accesos irregulares por vía marítima”. El Instituto Armado avisó a través de una “nota de despacho” de que la última resolución del Tribunal Supremo podía “generar un efecto llamada hacia las entradas a nado, modalidad que ya presenta una elevada dificultad para su detección e interceptación temprana”, por lo que enviaba cuatro propuestas. Además del reforzamiento, solicitó “potenciar los sistemas tecnológicos de detección temprana y vigilancia costera en ambas ciudades autónomas” e “impulsar una modificación legislativa”.
La sentencia a la que hacía referencia la Guardia Civil era la nº 814/2026, de 29 de junio, en la que consideraba que “toda persona interceptada en aguas de soberanía o jurisdicción española, así como aquellas que logren acceder al territorio nacional por vía marítima, no podrá ser objeto de rechazo en frontera”. El instituto armado estimó en su escrito que esta resolución “limita la capacidad de respuesta inmediata ante este tipo de accesos irregulares y puede favorecer una progresiva sustitución de los intentos de entrada por los pasos terrestres por modalidades marítimas, especialmente mediante entradas a nado desde zonas próximas a la frontera”. Sobre esta resolución se hace referencia en otros de los documentos descalificados enviados por otros organismos. La Policía, de hecho, calculó que desde la publicación de la sentencia habían sido interceptados “1.240 entradas irregular de inmigrantes a Ceuta”.
Dos semanas después, otro informe de la Guardia Civil (de la autoridad de Coordinación Frente a la inmigración irregular) comunicó a través de una nota interna al Centro de Coordinación de Vigilancia Marítima de Costas y la RAU con datos de las entradas a nado en Ceuta y Melilla entre el 13 y 19 de julio. En ese documento, alertaba de un aumento semanal. No solo en el número de las llegadas, sino también en el de los interceptados. Esa semana, la Marina Real Marroquí frenó 773 intentos (146 más que la semana anterior). “El pasado jueves 16, la GRM detiene en Nador a uno de los traficantes de personas más buscados”, añade la nota.
A esto se le suman las valoraciones de JIGC en sus informes del 30 de julio sobre las principales hipótesis de por qué Marruecos no frenó la avalancha y que van, por orden de probabilidad, desde “una sorpresa operativa” hasta la “connivencia de las autoridades marroquís como reacción ante los eventos políticos recientes (reunión del presidente del Gobierno de España con Argelia) y la referida sentencia del Tribunal Supremo”.
Ese mismo día, la Guardia Civil envió otro documento donde afirmó que estaba previsto que Marruecos desplegase un millar de gendarmes y militares, pero la realidad es que detectaron pasividad “por parte de las autoridades marroquíes”, “permitiendo la llegada de candidatos hacia la zona fronteriza”. “Se desconoce si esta falta de proactividad (temporal al menos) es simplemente coyuntural o bien obedece a instrucciones concretas”, aparece en el informe, enviado a las cinco de la tarde.

Otra información importante son los datos acumulados de entradas en lo que va de año o desde el mes de julio. El cruce de esta información permite desglosar por día tanto las llegadas como los intentos, y la nacionalidad de los inmigrantes.

