‘Daily Mail’ solicita un pago provisional de más de 11 millones de euros al príncipe Enrique y otros demandantes tras su derrota judicial
El pasado 7 de julio fue un mal día para el príncipe Enrique. El hijo menor del rey Carlos III estaba de visita en Londres cuando conoció la sentencia de su demanda contra Associated Newspapers, editor de los medios británicos Daily Mail y Mail on Sunday, a quien había denunciado por la presunta obtención de información de forma ilícita. El Tribunal Superior de Londres, en cambio, dictaminó que no había pruebas suficientes para probarlo. Tras su victoria, Associated Newspapers ha solicitado este miércoles 29 de julio un pago provisional de 10 millones de libras —11.68 millones de euros— al príncipe Enrique y otros seis demandantes, entre los que se incluyen Elton John o Liz Hurley. Según Financial Times, tienen un plazo de 14 días a partir de la orden judicial para abonarlos. “El grupo editorial está presionando para que sus costes totales de 34 millones de libras —casi 40 millones de euros— se cubran sobre la base de la ‘indemnización’, una forma más punitiva de calcular los gastos que el método estándar, lo que amenaza con dejar a las celebridades con pérdidas millonarias”, explica el diario británico de economía y negocios.
A principios de este mes de julio, un juez del Tribunal Superior de Londres falló de forma contundente en contra de Enrique y el resto de demandantes, rechazando las acusaciones de que las publicaciones del Daily Mail se hubieran obtenido gracias a actividades ilegales como las escuchas telefónicas o la instalación de micrófonos en coches y casas. El príncipe, de 41 años, calificó la sentencia de “encubrimiento total y evidente”, mientras que Associated Newspapers afirmó que se trataba de una victoria aplastante para su periódico y sus periodistas, y “para la libertad de prensa en general”.
Tres semanas después, en una vista celebrada este miércoles para determinar la responsabilidad por las costas judiciales, el abogado de Associated, Antony White, ha argumentado que Enrique y los demás demandantes deberían pagar las costas en régimen de indemnización, según el cual la parte perdedora debe cubrir los gastos de la otra parte sin necesidad de demostrar que eran proporcionados. Según White, el proceso judicial había sido diseñado para crear “un festín de litigios” contra Associated y asegura que los demandantes habían formulado acusaciones graves y de amplio alcance sin aportar pruebas que las respaldaran.
Los demandantes tienen un seguro que cubre los gastos legales, pero solo hasta un total combinado de 16,2 millones de libras —18,9 millones de euros—, según Financial Times. “Los abogados de las celebridades afirman que la exigencia de Associated sobre los costes permitiría al grupo editorial ‘eludir las restricciones presupuestarias’ y podría enfrentarlos a facturas individuales que ascienden a millones de libras”, advierte el medio británico.
El duque de Sussex estuvo presente en algunas de las sesiones del juicio, que concluyó el pasado 31 de marzo tras 10 semanas de intensos debates jurídicos. En su declaración, afirmó que le impidieron demandar antes a la prensa: “Como miembro de la institución, la política era nunca quejarse, nunca dar explicaciones”. La defensa del grupo editorial afirmó que el círculo del príncipe era “poroso” y facilitaba a propósito noticias a las periodistas. Pero él negaba aquella afirmación porque esos textos “no eran cosas que hubiera comentado con cualquier amigo”. Como ejemplo puso las conversaciones que mantuvo con su hermano, el príncipe Guillermo, sobre su madre, Diana de Gales, y que vieron la luz. En su momento, la BBC informó de que el hijo pequeño del monarca denunció que un corresponsal del Mail on Sunday “aparecía en lugares donde nadie podía saber dónde estaba. Parecía un acoso total y una vigilancia constante”.
Por su parte, Associated Newspapers Limited calificó las acusaciones de difamatorias y afirmó que sus periodistas tenían fuentes legítimas de información. En concreto, señalaban que las historias sobre Enrique de Inglaterra se descubrieron gracias a contactos, oficinas de prensa u otras fuentes. Reconocieron que se había recurrido a investigadores privados para localizar rápidamente números de teléfono o direcciones, una práctica que, según ellos, era habitual en los periódicos británicos de entonces. Los responsables del Daily Mail afirmaron haber dejado de hacerlo posteriormente.
Los demandantes fueron prestando declaración durante el juicio. Elton John declaró que sus teléfonos fijos fueron intervenidos y acusó al Daily Mail de actuar más allá de la “decencia humana” por publicar datos médicos relacionados con el nacimiento por vientre de alquiler de su hijo Zachary; y Elizabeth Hurley recordó cómo revelaron un secreto sobre su hijo que ella pretendía que se quedara en el ámbito privado.

