Una operación policial conjunta entre España y Francia desmantela una red de traslado ilícito de migrantes
Una operación conjunta entre la Policía Nacional y la Police Nationale francesa ha permitido desmantelar una organización criminal que trasladaba migrantes desde Alicante hasta la frontera de La Junquera. Los tres integrantes de la trama han sido detenidos, de los que dos se encuentran en prisión provisional, por realizar más de 20 viajes, con una media de cinco personas por trayecto, a los que cobraban 200 euros. Los investigadores calculan que la red se habría embolsado de esta forma unos 100.000 euros.
La operación comenzó en Francia. Las autoridades galas detectaron numerosos cruces fronterizos de un vehículo vinculado al principal investigado, que estaba domiciliado en Alicante. Una vez recibido el aviso, los investigadores españoles localizaron e identificaron al principal sospechoso y descubrieron que, además de su vehículo, había otros similares relacionados con personas de su entorno que recorrían con frecuencia el mismo trayecto: de Alicante, capital de una provincia en la que suelen recalar numerosas pateras procedentes de Argelia, a la frontera de La Junquera-Le Perthus, en los Pirineos. Una vez atravesado el control fronterizo, los vehículos proseguían su camino por las carreteras francesas y regresaban días después al punto base.
En tan solo dos meses, entre mayo y junio, el cabecilla de la trama realizó siete viajes, siempre con el mismo itinerario. El análisis del recorrido y el cruce de datos establecido entre las policías francesa y española permitió determinar que la trama criminal fue y volvió al menos en una veintena de ocasiones. Una vez establecido el método de transporte irregular de inmigrantes, que no ha sido detallado por las fuentes policiales, en uno de los trayectos las autoridades francesas detuvieron al principal sospechoso en territorio galo. Tras el arresto, emitieron una Orden Europea de Investigación para que los agentes españoles practicaran la entrada y registro de su domicilio y pudieran acceder a su información financiera.
Tres días después de la recepción de la orden, los agentes irrumpieron en el domicilio del arrestado, donde se intervinieron 3.190 euros en efectivo, documentación personal y relativa a los vehículos, un paquete de tarjetas en las que el investigado ofrecía sus servicios como taxista y un juego de llaves de otro vehículo de su propiedad. El hilo de la investigación condujo a la identificación de cuatro cuentas bancarias vinculadas a los arrestados, cuyo análisis permitirá determinar la cantidad total de dinero obtenido de forma ilícita, según prevén los investigadores.

