Política

Un menor marroquí viaja durante horas de polizón en el autobús del Real Valladolid desde Ceuta


El Real Valladolid regresaba de jugar en Ceuta este domingo por la noche en autobús cuando varios miembros del equipo de fútbol oyeron gritos y golpes procedentes de los bajos del vehículo. Los miembros de la expedición pidieron que se hiciera el silencio y entonces percibieron mayor intensidad en esos sonidos. El bus se detuvo en un área de servicio “aproximadamente en la frontera entre Cádiz y Sevilla” una hora y media después de dejar el puerto de Algeciras, cuenta un testigo de los hechos. Del “eje de las ruedas de atrás del bus” descendió un joven marroquí, agotado tras tantos kilómetros aferrado a los bajos del vehículo, añade esta fuente. El chico, de 17 años y de origen marroquí, indicó que quería ser trasladado “al centro de menores de Algeciras (Cádiz)”. Fuentes que vivieron lo ocurrido hablan de “pelos de punta” solo al recordar el suceso.

Según adelantó Radio Marca Valladolid y ha confirmado EL PAÍS, los hechos sucedieron hacia las 22.00 del domingo, cuando el autocar había recorrido algo más de 100 kilómetros desde el puerto de Algeciras. Los trabajadores del Real Valladolid aún no saben en qué momento se pudo agarrar el joven a los bajos del autobús, que siguió la siguiente ruta: del estadio Alfonso Morube de Ceuta llegaron al puerto, donde lo metieron en uno de los ferris que traslada personas y mercancías hacia la Península. Allí volvieron a montar para dirigirse a Valladolid por autovía.

Las fuentes del Real Valladolid indican que la expedición castellana viajó en dos buses: el habitual y uno de refuerzo para otros trabajadores de la entidad desplazados a Ceuta. Fue en el primero donde sucedió todo: algunos jugadores se percataron de esos golpes y gritos de auxilio y alertaron de los hechos. El autocar se detuvo en el área de servicio más cercana y allí vieron cómo esta persona viajaba como polizón en los bajos del bus.

Uno de los vicepresidentes del Real Valladolid, Jorge Santiago, asegura a EL PAÍS que tras los ruidos que hicieron parar el autobús fueron los futbolistas quienes ayudaron al chaval a bajar del espacio donde se había metido, pues apenas podía ya moverse y estaba agotado. “Nos quedamos con cara de incredulidad y da mucho que pensar, hicimos lo que teníamos que hacer, avisar a la Guardia Civil. Es un crío de 17 años, había atenderle de forma humana con comida, agua, ayudarlo a entenderse y hablar en árabe a través de una amiga”, añade Santiago.

El Pucela cuenta con varios jugadores que hablan francés, pero el migrante apenas podía comunicarse en este idioma, tampoco en castellano. El equipo cuenta con Homan, un futbolista catarí con el que el menor podría haberse comunicado, pero no se encontraba en este desplazamiento. Para entenderse con él fue necesario el traductor del teléfono móvil, a través del cual el marroquí les informó de su nacionalidad, de que tenía 17 años y les rogó que lo trasladaran al centro de menores de Algeciras, su principal objetivo.

La expedición quedó parada durante todo este proceso y hasta que llegó una ambulancia para certificar el correcto estado de salud del polizón. También acudió una patrulla de la Guardia Civil, que se hizo cargo del joven. Las fuentes que han relatado estos hechos comentan que los agentes desplazados para atender este hecho les hicieron saber que es “habitual” que los migrantes aprovechen camiones o autobuses, o cualquier vía posible, para intentar alcanzar la Península desde Marruecos o las ciudades fronterizas.

“Trabajamos bien en equipo pese al partido malo de no cumplir el objetivo. Jugadores y técnicos hicieron una labor fantástica”, aplaude Santiago. “Que alguien se juegue la vida por un futuro mejor, da que pensar en los privilegios que tenemos, era un crío que se juega así la vida y se separa de su familia”. El representante del Real Valladolid agrega que en la zona del estadio ya hubo un intento de dos chicos de meterse debajo del autobús, a quienes lograron detener, pero que no imagina dónde y cómo pudo colarse este último polizón.


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