Nacional

Un conductor daña Pampa del Leoncito, joya natural del norte argentino

Una camioneta blanca y las profundas huellas que dejó a su paso destacan en mitad de la llanura de Pampa del Leoncito, un área protegida del norte argentino a 1.500 metros de altitud sobre el nivel del mar. Esa vasta planicie blanca, que ocupa el lugar donde hace miles de años había una laguna que se secó, es noticia por los daños causados por un conductor que infringió la prohibición de circular por este espacio natural.

En la noche del sábado, el médico Agustín Añó, de 46 años, recorrió cerca de un kilómetro y medio antes de quedar varado. Probó a dar marcha atrás, usó una escalera para intentar sacar a la camioneta del barro y ante la imposibilidad de continuar, bajó la moto que llevaba en la caja y se fue en ella, dejando una nueva marca. El alcalde de Calingasta, Sebastián Carbajal, denuncia que el daño provocado al lugar tardará cerca de un siglo en desaparecer y pide a la Justicia que imponga una sanción ejemplar. Añó argumenta que era de noche y no vio los carteles que prohibían el paso.

Carbajal se acercó hasta el lugar donde permanece el vehículo abandonado para mostrar la destrucción causada a este patrimonio natural de la provincia de San Juan que visitan miles de turistas cada año. “Fíjense en el surco, el daño que hizo”, dice en un vídeo publicado en sus redes mientras recorre el camino realizado por Añó hasta llegar a la camioneta. Esas imágenes contrastan con el paisaje prístino que se ve alrededor, con las montañas nevadas de los Andes al fondo. De noche, su belleza es todavía más sobrecogedora: la completa oscuridad del lugar lo convierte en uno de los mejores lugares del mundo para ver estrellas.

La justicia ha ordenado mantener el automóvil en el lugar, sin intentar retirarlo hasta que baje el nivel del agua, para impedir agravar la situación. El ingreso a Pampa del Leoncito, también conocida como Barreal Blanco, permanecerá restringido hasta final de mes debido al incidente y a las precipitaciones caídas, que vuelven especialmente vulnerable a este ecosistema único.

La directora de Patrimonio cultural de San Juan, Gladys González, destacó la gravedad de los hechos y la indignación provocada entre la población local. “Lo que ha pasado en la Pampa del Leoncito este fin de semana es muy lamentable”, subrayó González este miércoles ante los medios. La directora provincial coincidió con Carbajal a la hora de evaluar que los daños se mantendrán por décadas al ser mucho peores que los provocados por otros vehículos que han cometido infracciones previas, como cuatriciclos. Durante la maniobra infructuosa de Añó para sacar el automóvil, las ruedas hicieron un socavón de hasta 25 centímetros.

El juez de paz a cargo de la causa, Andrés Troche, informó que Añó se presentó de forma voluntaria para dar su versión de los hechos. “Alegó que tuvo un imprevisto por el anochecer y el agua. Pero no es difícil no darse cuenta y además es conocedor de la zona. Él la atravesó cerca de las 20 horas del sábado”, explicó el juez.

Mil dólares de multa

La legislación provincial prevé una sanción económica de hasta 1,5 millones de pesos (unos mil dólares) por los daños ocasionados, una pena que el alcalde de Calingasta considera insuficiente. “Por ahora está entendiendo el juez de Paz del departamento de Calingasta, pero es posible que derive hacia la justicia penal la denuncia por lo grave de la situación. La idea es tratar de que así sea y también elevar un proyecto de ley a la Cámara de Diputados para la protección de este patrimonio”, dijo Carbajal. “Espero es que sea una sanción ejemplificadora, porque es la única forma de que la gente se controle, porque no lo logramos hacer”, lamentó. Es el incidente más grave de los últimos años, pero no el único. Al menos en otras tres ocasiones se han registrado daños ocasionados por infringir las normas del área protegida.

Cielos sin contaminación lumínica

Pampa del Leoncito es una planicie de 12 kilómetros de largo por unos cinco de ancho y está situada en el punto más bajo del valle de Calingasta. Las escasas precipitaciones que caen en la zona se concentran allí hasta que el calor y el viento seco las evaporan y dejan una capa de sedimentos arcillosos. Lo que hoy parece un desierto blanco, hace unos 10.000 años era una gran laguna.

Desde 2002 forma parte del Parque Nacional El Leoncito, el primero de Argentina que tiene como misión oficial la protección del cielo. Sus más de 300 noches despejadas al año propiciaron la instalación de dos centros de relevancia internacional para la observación de cuerpos celestes: el Complejo Astronómico El Leoncito (CASLEO) y la Estación Astronómica Carlos Ulrico Cesco.


Source link