Ortega Smith reprochó a una subordinada “falta de interés” durante su permiso de maternidad: “No has venido a un solo pleno, no has venido a nada”
El Tribunal Supremo ha rechazado la querella por trato vejatorio y degradante interpuesta por una empleada de Vox contra el exportavoz del partido en el Ayuntamiento de Madrid Javier Ortega Smith, a la que este cesó como directora de Comunicación del grupo municipal el mismo día en que se reincorporaba tras un permiso por maternidad. El auto del Supremo, fechado el pasado día 17, del que ha sido ponente la magistrada Susana Polo, considera que los hechos no revisten gravedad suficiente para constituir un delito contra la integridad moral de la querellante, pero tacha la conducta de Ortega Smith de “impropia”, sus palabras de “desafortunadas e improcedentes”, indicativas “incluso de una posible discriminación indirecta por razón de sexo” y le reprocha “un comportamiento un tanto machista que se pone de relieve por parte de la querellante”.
Tras haberle ido privando de todos sus cargos, Vox expulsó a Javier Ortega, fundador, vicepresidente y secretario general del partido durante seis años, en marzo pasado. Conserva su acta en el Congreso y en el Consistorio de la capital, pero en julio pasó al Grupo Mixto de la Cámara baja y se convirtió en concejal no adscrito.
La empleada de Vox, Alba Moreno, aportó junto a la querella una grabación de la conversación que mantuvo con Ortega Smith el pasado 9 de diciembre, en la que este le comunicó su cese en el puesto. En la grabación se escucha cómo su hasta entonces jefe le reprocha repetidamente que no acudiera a la sede del grupo municipal ni se interesara por la marcha del mismo durante los ocho meses que estuvo de permiso por maternidad. Lo que sigue es un extracto de la conversación:
Javier Ortega: Lo que he percibido y también es un dato objetivo es que no has mostrado mucho interés.
Alba Moreno: Es que estoy de baja por maternidad. Todo lo que me ha preguntado Carlos [su sustituto] le he respondido. A mí me dijo Carlos: ‘no te preocupes’.
J.: Ni una visita, ni una visita
A. M.: ¿Y eso es un reproche?
J.: Sí.
A. M.: Y ¿por qué?
J.: Porque si estás trabajando en un equipo, el interesarte cómo va tu equipo. No has mostrado ningún interés, cero interés. No has hecho un solo comentario, no has venido a un solo pleno, no has venido a nada.
A. M.: ¡Pero que estoy de baja por maternidad!
J.: Y ¿qué pasa? ¿que cuando estas de baja no haces visitas?
A. M.: Absolutamente, estoy con mi hijo recién nacido. […] Pero ¿te molesta que no haya venido? ¿por qué?
J.: Sí, porque percibo una falta de interés absoluto. […]
A. M.: Es muy egoísta lo que estás diciendo. Es tremendamente egoísta. […] Es que estaba con un niño pequeño enganchado a un pecho, pero bueno, está bien.
J.: ¿Todo el día?
A. M.: Sí todo el día, doce horas. […]
J.: ¿Qué estás en tu derecho de hacerlo? Sí, pero que no has demostrado ningún interés también. […] Hay gente que ha venido a preguntar si estabas enfadada con el grupo, que no has aparecido por aquí ni una sola vez. […]
A. M.: Es que estoy de baja, Javier, de baja.
J.: Y estar de baja no impide tener una relación personal. No entremos en la vena feminista, que parece que yo estoy en contra de que las mujeres tengan niños.
A. M.: Yo no te estoy llamando machista ni nada de eso.
J.: Yo lo que sé es que cuando mi mujer, sus compañeras, están de baja, aparecen en casa con el niño…
A. M.: Me parece estupendo, las amigas de tu mujer son las amigas de tu mujer y yo soy Alba Moreno…[….]
J.: No ha habido una aportación tuya, no ha habido una felicitación tuya a los de comunicación, no ha habido nada.
A. M.: Quieres hacer que me sienta mal por algo que no he hecho mal. […] Y me cesas.
J.: No te ceso. No te renuevo en tu puesto.
A. M.: O sea, recién llegada de baja. No me renuevas, pues es muy bonito ¿eh, Javier?
J.: No, no es muy bonito. Es que es un cargo de [libre] designación, […]
El auto del Tribunal Supremo estima que la actitud de Ortega puede considerarse “reprochable en otros planos no penales, indicativa incluso de una posible discriminación indirecta por razón de sexo”. Pero alega que no se producen en ningún momento “insultos, amenazas o humillaciones graves que menoscaben de forma grave la dignidad” de Alba Moreno, “al margen del comportamiento un tanto machista que se pone de relieve por parte de la querellante”. Ni tampoco existe, agrega, un acoso laboral que se despliegue “de forma sistemática, persistente y prolongada en el tiempo”, ya que todo se limita a una reunión concreta, el día de su cese.
“Se trata”, concluye, “de una conducta ajena a las relaciones que deben existir entre la autoridad y la empleada”, que se puede calificar incluso de “conducta impropia, pero no reprochable penalmente”. En definitiva, no hay delito, “al margen del reproche a las palabras del querellado, por desafortunadas e improcedentes, en el momento de la reincorporación al puesto de trabajo tras una baja de maternidad”.
Respecto al delito de prevaricación, también incluido en la querella, el Supremo señala que la posible ilicitud del cese por vulneración de derechos fundamentales debe dilucidarse en la jurisdicción contencioso-administrativa, ante la cual Moreno presentó en marzo pasado una denuncia, en este caso dirigida contra el Ayuntamiento de Madrid, que es el que la contrata y despide, por indicación del grupo municipal de Vox.
En el trasfondo de la destitución de la directora de Comunicación está el enfrentamiento, ya entonces enconado, entre el equipo municipal de Ortega y la cúpula de Vox. Durante la conversación, el entonces portavoz municipal reprocha a su subordinada su buena relación con Bambú, la sede nacional de Vox, donde había trabajado anteriormente, y sugiere que la dirección que encabeza Abascal no quiere que sus iniciativas tengan visibilidad.
En realidad, Ortega podría haberla cesado alegando pérdida de confianza, ya que ocupaba un puesto eventual que puede nombrar o cesar libremente la autoridad de quien depende, pero intenta justificar su decisión apelando a un supuesto desinterés de ella por la marcha del grupo municipal durante su permiso maternal, mientras elogia el trabajo de quienes la han sustituido.
Fuentes próximas a Ortega se han remitido a las declaraciones que hizo en febrero pasado, cuando se conoció el cese de su jefa de prensa. Alegó entonces que Alba Moreno fue contratada, por recomendación de Bambú, de manera transitoria en sustitución del anterior responsable y mientras se consolidaba un nuevo equipo de comunicación. “Se acogió al derecho que tiene de darse de baja por maternidad y nos quedamos sin responsable de comunicación durante ese tiempo, que era una necesidad apremiante para el grupo”, explicó entonces. “Cuando Alba termina su baja maternal, le comunico que ya no era necesario que volviera porque ya tenemos un grupo que durante el tiempo que ha estado de baja ha funcionado muy bien”, añadió.


