‘Mal de amores’, la historia de una familia y sus mujeres con la Revolución mexicana como telón de fondo
Catalina Aguilar Mastretta leyó por primera vez Mal de amores a los 13 años. Con la ilusión adolescente y las expectativas sobre el futuro consumió las páginas que su madre, Ángeles Mastretta, escribió en 1997 sobre la vida de la intrépida joven Emilia Sauri y su liberal familia en los años de la Revolución mexicana. “Siempre tuve esta sensación de haberme reconocido en el personaje de Emilia. Se trata de mí”, cuenta emocionada la cineasta que, ahora, de la mano de Netflix ha adaptado la novela para una serie que se estrena este mes en la plataforma. Aguilar Mastretta reconoce que llevar Mal de amores a la pantalla se convirtió desde entonces en un proyecto vital para su carrera en el cine. La complejidad de contar una historia situada en el México de 1910 exigía una gran producción y diversas locaciones que demoraron en ser halladas. El estreno de la serie es considerado por la directora como “un sueño cumplido” que puede compartir con su familia.
Ángeles Mastretta ganó el Premio Rómulo Gallegos con esta novela que cuenta la encrucijada de Emilia Sauri —interpretada en la serie por Renata Vaca— hija de un boticario y con habilidades para la Medicina, que debe optar entre el amor de dos hombres: el revolucionario Daniel Cuenca (Juan Pablo Fuentes) y el médico Antonio Zavalza (Iván Amozurrutia). La historia, situada en la ciudad de Puebla, muestra en paralelo el movimiento revolucionario de principios del siglo XX y la convivencia de la inusual familia Sauri en los albores del fin de la dictadura de Porfirio Díaz en México. “El motivo por el que este libro, y no otros de mi mamá, se volvió para mí una obsesión pasa porque se trata de una familia y aunque no es una familia que se parece a la mía, se parece en su filosofía de vida”, detalla la directora.
La mayor parte de la historia se desarrolla, precisamente, en la casa de los Sauri en el centro de Puebla. Aguilar Mastretta cuenta que una buena parte del trabajo de la producción estuvo en el diseño de la casa, tanto de su interior como su exterior. La serie, además, representa episodios de la historia revolucionaria de México que requirieron de locaciones en San Luis Potosí, Puebla y la capital, como la entrada de Francisco I. Madero a Ciudad de México, la masacre de los hermanos Serdán y el inicio de la guerra revolucionaria. El cuidado al detalle de la historia, desarrollada hace más de 100 años, ha sido fundamental en el diseño de vestuario y el diseño de producción que llegó a cuidar elementos como la correspondencia de los personajes o la plomería de las habitaciones.
La historia de Mal de Amores destacó desde su publicación como libro por el papel independiente de las mujeres en el centro de la historia. En un país machista como México, las protagonistas tienen opiniones y agencia propia, además de que son quienes facilitan varias herramientas a los hombres que luchan por la revolución. Ese es el caso de Milagros Sauri —tía de Emilia— que participa en el movimiento como facilitadora de información e insumos. La actriz Cassandra Ciangherotti interpreta el personaje que pone un rostro diferente a las mujeres de la Revolución mexicana por su pertenencia a una clase privilegiada. “Milagros nace en esta familia con esta capacidad de hablar con ciertos tipos de personas y mover los hilos desde ese lugar, aunque también tiene un espíritu de tomar las armas”, explica la actriz. La historia, que se ha desarrollado en siete episodios, muestra tanto la condición conservadora de las mujeres como la de aquellas que tuvieron la posibilidad de sobresalir por su cuenta. El personaje de Ciangherotti, incluso, abre una ventana sobre cómo las mujeres de clase alta no eran ajenas al cambio político de la época. “Uno tiene que hacer la revolución con las herramientas que tiene”, menciona la intérprete.
Durante el desarrollo de la serie, Ángeles Mastretta fue observadora del proceso de producción y postproducción. “Está muy contenta con cómo materializamos su historia”, revela su hija. La escritora, incluso, se ha mostrado complacida con las interpretaciones de los jóvenes actores que la protagonizan, empezando por Renata Vaca como Emilia Sauri. La actriz ha explicado que uno de los factores que más la atrajo del proyecto fue el desarrollo de su personaje en la historia. “Cuando crees que ya sabes quién es Emilia, es otra, son todas las Emilias”, describe. Así como el afecto que sintió por la entrañable familia Sauri. “Es una familia que se pregunta cosas, hablan de todo, que no le esconden nada a su hija y que no piensan que un niño por serlo no entiende las cosas”, apunta la actriz.



