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Francisco Cabeza de Vaca: “Estados Unidos sabe que me fabricaron delitos por ser adversario de López Obrador”

Francisco García Cabeza de Vaca (McAllen, Texas, 58 años), habla con EL PAÍS desde Estados Unidos, donde ha decidido permanecer mientras enfrenta una orden de aprehensión que, sostiene, es producto de una persecución política iniciada en el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador y la Administración de Claudia Sheinbaum ha dado seguimiento.

El exgobernador de Tamaulipas y aún miembro del PAN, sostiene que el expresidente identificó en él algo más peligroso que una candidatura: la posibilidad de unir a gobernadores de distintas fuerzas políticas, construir un frente común y disputar el poder en las elecciones presidenciales de 2024. Refiere además que su principal enfrentamiento con ese Gobierno fue la cooperación que mantuvo con agencias estadounidenses, sobre todo, sus denuncias sobre el llamado huachicol fiscal.

Ahora coloca a Sheinbaum en la misma línea. Dice que la mandataria le sigue viendo como un adversario capaz de construir una alternativa opositora para 2030.

Cabeza de Vaca mide sus palabras. La reforma que busca impedir que mexicanos con doble nacionalidad sean candidatos a determinados cargos, una prioridad legislativa de la presidenta, la interpreta como una señal inequívoca en su contra. Recuerda que algunos analistas la han bautizado como la “ley Cabeza de Vaca”.

La clave, considera, no está en que se tenga doble nacionalidad, sino en que sea la estadounidense. Considera que el objetivo es impedir que alguien con ciudadanía mexicana y estadounidense pueda llegar a la presidencia. El panista evade responder si está dispuesto a renunciar a su ciudadanía americana para competir en 2030. Será una decisión que tome más adelante.

Su apuesta es permanecer en la contienda. Hacer campaña desde Estados Unidos si es necesario. Desde la oposición. Desde la alianza que sostiene, debe construirse rumbo a 2030. No asegura que él será el candidato. Pero sí deja claro que quiere ser parte de esa batalla.

Pregunta. ¿Por qué se considera un perseguido político?

Respuesta. Soy el primer gobernador en la historia de este país al que se le llevó a cabo un proceso de desafuero. El otro que utilizó ese esquema para victimizarse fue Andrés Manuel López Obrador. En mi caso fue ilegal e inconstitucional. Lo hicieron mediático. Hablaban de desvío de recursos públicos, de que tenía propiedades en Estados Unidos, ranchos con parques eólicos. Es una sola prueba. Todo fue una farsa ordenada por López Obrador. Él le pidió a Santiago Nieto que lo llevara a cabo. Lo único que pudieron señalar fue la venta de un departamento que adquirí mediante un crédito bancario. Está documentado que se compró, se remodeló y se vendió.

P. ¿Cómo evitó el desafuero?

R. Presenté un amparo donde se daba a conocer que un gobernador tiene fuero por su Estado, no federal, y que se tenía que homologar en el Congreso local. Gané ese amparo y seguí en la Suprema Corte. A pesar de eso, sacaron una orden de aprehensión por tres delitos. Después, cuando terminó mi gestión como gobernador, vuelven a sacar otra orden por los mismos cargos. Los otros dos imputados quedaron absueltos.

P. ¿A qué atribuye esa persecución? ¿Cómo era su relación con López Obrador?

R. Al principio fue una relación respetuosa. Él sabía que yo no coincidía con sus políticas públicas. Jamás le falté al respeto, pero siempre le dije de frente que no estaba de acuerdo en entregar el sistema de salud al Gobierno, al Insabi. Fui el primero que presentó un amparo y una controversia cuando Rocío Nahle [Secretaria de Energía] sacó un decreto para frenar las energías limpias. Descubrí la red criminal de corrupción y complicidad política más grande de la historia de México: el huachicol fiscal. Enfrenté a los grupos criminales. Fui el único gobernador que giró órdenes de aprehensión por delitos del fuero común contra líderes de los cárteles. López Obrador, con su política de “abrazos, no balazos”, se rehusaba a hacerlo. La gota que derramó el vaso fue trabajar con siete agencias de Estados Unidos de manera coordinada. Eso nos permitió capturar a 19 de los criminales más buscados y violentos que operaban en ambos lados de la frontera.

P. ¿Qué funcionarios estaban vinculados con el huachicol fiscal?

R. El 19 de agosto, en la Conago, denuncié públicamente que Ricardo Peralta era el vínculo con grupos criminales y que había facilitado el ingreso de Julio Carmona para operar el huachicol fiscal. Hay más de 18 denuncias, bitácoras y testimonios en Estados Unidos que involucran a funcionarios como Américo Villarreal [actual gobernador de Tamaulipas], Erasmo González [exdiputado por Morena] y Mario Delgado, el gran orquestador de financiar las campañas de 2021. Las denuncias se presentaron ante la Fiscalía, pero no han llamado a comparecer a nadie.

P. ¿López Obrador le tuvo miedo?

R. No tengo la menor duda. No sé si es miedo, precaución o una mezcla. Pero él sabía que yo era capaz de aglutinar a gran parte de la oposición, hacer un frente común y poder sacar adelante el 2024. No necesariamente con mi persona, sino con la capacidad de unificar fuerzas políticas para enfrentar a un régimen. Yo había logrado aglutinar a diez gobernadores de cinco fuerzas políticas diferentes. Entonces dijo “voy por este”.

P. ¿Le ofrecieron algo a cambio de entregar Tamaulipas?

R. Sí. Me ofreció quitarme todos los cargos a cambio de entregar el Estado. Me lo mandó a decir a través de mi abogado, Alonso Aguilar. Tengo como testigos a mis otros abogados, Javier Coello padre y Javier Coello hijo. El mensaje era: “Tú entregas tu Estado y te quitamos las órdenes de aprehensión”. No acepté.

P. ¿A qué atribuye que esta persecución se haya extendido a este sexenio?

R. Es parte de esa herencia maldita que ella tiene. Pareciera que le tiene que dar seguimiento a muchos de estos adversarios. A ella no la había ni siquiera mencionado. Cuando ella me menciona, me agrede y me alude, tengo que salir a defenderme. Y ahora saca una reforma para evitar que las personas que cuenten con doble nacionalidad puedan participar. Pero no cualquier doble nacionalidad. He ahí lo que le incomoda. Es con Estados Unidos.

P. ¿Considera que la reforma tiene dedicatoria para usted?

R. No me queda la menor duda. Su preocupación no es con la doble nacionalidad de otro país. Su preocupación es que llegue un presidente con la doble nacionalidad estadounidense. Es una fobia muy clara, muy marcada y manda muy mal mensaje a la relación binacional que debemos tener con Estados Unidos.

P. ¿Renunciaría a su doble nacionalidad para poder competir en 2030?

R. Tiempo al tiempo. Es una decisión que tomaré más adelante con mi familia.

P. ¿Qué sigue para usted ante esta reforma?

R. Nada está escrito. Esta reforma autoritaria, que trae nombre y apellido, va a tener muchas resistencias porque afecta a muchos otros ciudadanos, incluso de Morena.

P. ¿Cree que Sheinbaum lo ve como un candidato para 2030?

R. Sí. Lo vio López Obrador en su momento. Ella me ha dedicado tanto tiempo. ¿Cuál es su preocupación si no soy una amenaza para su régimen autoritario? No me debería ni siquiera tomar en cuenta. ¿Por qué ejerce tanta presión hacia mi persona, mi familia y me señala?

P. ¿Existe esa solicitud de extradición?

R. Eso dicen ellos. Yo no la he visto. Tiene que estar fundada y motivada. No es lo mismo para los narcopolíticos, para los morenonarcos, para los narcoterroristas gobernadores; de ellos hay testimonios, evidencias, videos. Todo México sabe que soy muy incómodo para ellos y que me fabricaron delitos. Estados Unidos sabe que me fabricaron delitos por haber sido uno de los principales adversarios de López Obrador.

P. ¿Qué autoridad de Estados Unidos lo sabe?

R. Puedo poner en riesgo muchas de las investigaciones que se llevan a cabo. Lo que puedo decir es que las autoridades están conscientes de lo que ha pasado a lo largo de los años y de mi lucha frontal, clara, firme y de convicción en contra del narco presidente Andrés Manuel López Obrador.

P. ¿Ha tenido acercamiento con autoridades de EE UU para hablarles de su aspiración de buscar la presidencia?

R. No hay necesidad de hablar con nadie. Mis intenciones no son de ahorita, son de hace seis años.

P. ¿Qué tendría que ocurrir para que regrese a México?

R. Estoy viendo varias opciones. Presenté una queja ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Voy a seguir las instancias legales necesarias, tanto en México como en organismos internacionales. No me voy a frenar.

P. ¿Qué instrumento legal necesita para volver?

R. Hay varias estrategias. No quisiera hacerlas públicas porque hay una presión desmedida al Poder Judicial; los amenazan, los presionan.

P. ¿Desde dónde piensa hacer campaña si en 2030 continúa con la orden de aprehensión? ¿Desde Estados Unidos?

R. Seguramente. Utilizando todos los instrumentos tecnológicos que se tienen para darme a conocer. La batalla de batallas va a ser en 2030 y yo voy a ser parte de ese gran movimiento de cambio.

P. ¿Considera viable y legítimo que un candidato presidencial haga campaña desde el extranjero?

R. No puede ser más legítimo dar la batalla desde el lugar en que uno se encuentre cuando es perseguido por un Gobierno autoritario vinculado a los narcoterroristas. Tarde o temprano la justicia les va a llegar.

P. ¿Por qué considera que usted debe ser el candidato de la oposición? ¿Tiene el apoyo de los partidos?

R. Sería muy irresponsable de mi parte decir que tengo el apoyo del PRI, del PAN o de Movimiento Ciudadano. He hablado con muchos liderazgos y todos coincidimos en una cosa: tiene que surgir alguien que tenga la capacidad, la experiencia, la firmeza y la determinación para poder tumbar este Gobierno de criminales. Quien tenga la capacidad de unir a las diferentes fuerzas políticas es quien debe ser el candidato.

P. ¿Y si no es usted el candidato?

R. Apoyaría a quien tenga la capacidad, entrega, firmeza y determinación. Lo he dicho desde hace mucho: tenemos que unirnos todas las fuerzas políticas.

P. ¿Confía en regresar a México antes de 2030?

R. No tengo la menor duda.


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