El Observatorio Permanente del Golfo de México detecta un nuevo derrame en la zona
El Observatorio Permanente del Golfo de México, creado por orden del Ejecutivo tras el derrame del pasado febrero, ha detectado una fuga en instalaciones de Petróleos Mexicanos. Según un comunicado, la mañana del 10 de septiembre el Observatorio “reportó un incidente a 46 millas náuticas al norte de Ciudad del Carmen”, en el Estado de Campeche. Los científicos que integran el organismo “han obtenido datos de tres modelos de pronóstico de deriva de la mancha de petróleo, que indican un desplazamiento neto hacia el oeste en los próximos cinco días”, pero “de acuerdo con las simulaciones realizadas es muy poco probable que alcance la costa o alguna área sensible en este periodo”.
“Un equipo de Petróleos Mexicanos identificó la fuga en un ducto y ya se encuentra trabajando en la contención”, se lee en el comunicado, que explica que la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente “realizará un sobrevuelo para documentar todas las acciones realizadas para la contención, limpieza y reparación del ducto”. Más allá, advierte el comunicado, existe la posibilidad de que la deriva cambie de rumbo debido a la entrada de un frente frío. De acuerdo a la plataforma Cerulean, un sistema creado por la organización ambientalista SkyTruth para detectar derrames petroleros, la mancha tenía este jueves sobre cuatro kilómetros cuadrados de área. La literatura científica advierte que los derrames petroleros, aunque no lleguen a las costas, tienen costos ecológicos y sociales.
Este incidente ocurre varios kilómetros al noreste del derrame ocurrido el pasado febrero. En aquella ocasión, Petróleos Mexicanos reconoció su responsabilidad casi dos meses después de que las primeras manchas de chapopote contaminaran las playas de las costas de Tabasco, Veracruz y Tamaulipas. La petrolera negó durante semanas que, tal y como reveló EL PAÍS, que el origen era una fuga en un oleoducto que comunica la sonda de Cantarell con Dos Bocas. Justamente esta tragedia ambiental llevó a la creación del Observatorio Permanente.
Este nuevo derrame ocurre a escasos kilómetros del ocurrido en julio de 2023, cuando dos fugas de petróleo a la altura Ek Balam, causaron una enorme mancha, de hasta 467 kilómetros cuadrados, según la Universidad Nacional Autónoma de México, tras dos fugas registradas en los campos petroleros de Ek Balam en Campeche. Pemex rechazó este dato y aseguró que el área afectada fue de apenas 0.06 kilómetros cuadrados. Esta zona, en su momento una de las mayores reservas del mundo, tiene decenas de plataformas, pozos y ductos, con décadas de antigüedad, y en los que no está claro cuán frecuente y adecuado ha sido su mantenimiento profundo.


