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El Gobierno respalda la maniobra de Salomón Jara en Juchitán ante la penetración del crimen organizado en el poder político


Una cascada de detenciones y decisiones han llevado en las últimas horas al municipio mexicano de Juchitán de Zaragoza, en Oaxaca, a perder a su alcalde y los poderes de gestión para pasar a ser un territorio bajo control del Gobierno estatal. La carambola política, que empezó con un golpe policial al alcalde Miguel Ángel Altamirano, detenido el jueves por sus presuntos vínculos con el crimen organizado que opera y extorsiona en el Estado, ha recibido este sábado el respaldo del Gobierno federal. Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación en el equipo de Claudia Sheinbaum, ha enviado un mensaje en redes sociales para refrendar la actuación del gobernador Salomón Jara, morenista también, de desaparecer los poderes en el municipio y designar a un periodista para la nueva administración local. Ha reconocido el esfuerzo y coordinación “para contribuir a la gobernabilidad y estabilidad del municipio”.

Rodríguez ha avalado a Francisco Vázquez Jiménez como comisionado provisional municipal para Juchitán y ha hecho un llamado para que la nueva gestión, facilitada por la decisión expedita del Congreso de Oaxaca de dar paso a la desaparición del ayuntamiento de Juchitán requerida por Jara, pueda “preservar la paz y tranquilidad de las familias”. El gobernador pidió el viernes al Legislativo que aprobara su decisión de tomar control del territorio después de que el alcalde, un importante operador político suyo, en consecuencia, de Morena en la región del Istmo de Tehuantepec. Ocho horas después, el Congreso local aprobó la propuesta por unanimidad.

Altamirano fue señalado por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, de estar relacionado con un grupo criminal dedicado a la extorsión y cobro de piso a comerciantes y empresarios, narcomenudeo, tráfico de personas y homicidio. Las autoridades vinculan al edil, conocido en Juchitán como Quetu, con la estructura criminal de Los Cromos y era una pieza clave en los círculos de confianza de los líderes del grupo, a los que facilitaba protección para sus operaciones en la zona.

La presidenta Sheinbaum ya había adelantado el viernes, en su conferencia matutina, que la Secretaría de Gobernación estaba coordinando con Salomón Jara para que el gobernador pudiera tomar el control del territorio en Juchitán, a través de la figura de desaparición de poderes. La mandataria, a quien preguntaron si el operativo contra el alcalde estaba relacionado con el reciente ataque a tiros a la casa de Elvis Guerra, la artesana muxe que confeccionó el vestido que usó la presidenta Claudia Sheinbaum el pasado 15 de septiembre por el Grito de la Independencia. Sheinbaum lo negó pero recalcó que, sin importar la afiliación política del funcionario, habría “cero impunidad a la corrupción y al vínculo con cualquier organización delictiva”. La mandataria aseguró que la caída de Quetu respondía a una investigación de meses.


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