El Congreso convalida el real decreto ley de ayudas para Ceuta con el voto en contra de Vox
El Gobierno ha logrado la convalidación en el Congreso del real decreto ley dotado con 309 millones de euros para Ceuta con el respaldo del PP, que ha mantenido hasta el final el suspense sobre el sentido de su voto y había emitido señales de que, como mucho, se abstendría. Finalmente, Vox ha sido el único partido que ha votado en contra del paquete millonario de ayudas, bonificaciones e inversiones a la ciudad. Las medidas del Gobierno han obtenido 304 votos a favor, por los 33 en contra de la ultraderecha. Los siete diputados de Junts han votado en blanco. El real decreto se tramitará como proyecto de ley mediante el procedimiento de urgencia.
Las expectativas del Gobierno no eran optimistas con el PP, que ha dado la sorpresa. El escenario que se barajaba era el de la abstención de la bancada popular. El motivo era el endurecimiento de las críticas de Génova al Ejecutivo los últimos días, que hacían pensar que era muy difícil que Alberto Núñez Feijóo diera la instrucción de respaldar el real decreto ley. La sensación en La Moncloa era que Vox exprimiría la coincidencia del PP con el PSOE y Sumar en pleno pulso en la derecha por ser el más beneficiado del desgaste del Gobierno. Al final, Génova ha optado por el voto positivo, justo la víspera de que Feijóo visite Melilla. Antes se reunirá en Madrid con el comisario europeo de Interior y Migración, Magnus Brunner. El lunes acudirá a Ceuta con el líder del PP europeo, Manfred Weber.
Los intentos de Carlos Cuerpo, que ha apelado en varias ocasiones a “la responsabilidad institucional de todos los grupos parlamentarios para con la ciudad de Ceuta”, han terminado teniendo éxito. El vicepresidente primero y ministro de Economía ha defendido que el real decreto ley que el Consejo de Ministros aprobó el 1 de septiembre, con el propósito de despejar la premisa del “abandono” de Ceuta que su presidente, Juan Jesús Vivas, reprocha desde el inicio de la crisis. permitirá “volver cuanto antes a la normalidad” a los ceutíes debido a que su contenido es “la respuesta a las preocupaciones” que le habían transmitido los agentes sociales, las asociaciones empresariales, la ciudad y sus ciudadanos de Ceuta en agosto. El número dos del Gobierno ha reiterado que el paquete de ayudas, bonificaciones e inversiones es un diagnóstico “muy preciso de la naturaleza y evolución del impacto económico” causado por la avalancha migratoria. El 30 y 31 de julio irrumpieron en la ciudad unos 80.000 inmigrantes irregulares de los que todavía permanece un número indeterminado que se calcula entre 5.000 y 10.000 personas.
“Un dicho de mi tierra dice que por la noche todo el mundo va a segar, pero por la mañana va el que va. Vengan con nosotros, señorías”, ha tirado de refranero el vicepresidente para convencer a todo el hemiciclo, en particular a los populares. La reacción del PP no invitaba a que fuese a votar a favor. “Aplíqueselo a Sánchez y a su Gobierno, que han estado un mes sin venir a segar, ni de noche ni de día”, le ha espetado el diputado José Vicente Marí. “Si lo que sucede en Ceuta fuera una crisis migratoria, lo que habría dicho Sánchez no es que era una violación de nuestra integridad territorial. No habría afirmado la españolidad de Ceuta y Melilla. Lo que ha habido es una invasión, una decisión consciente, instigada, un ataque híbrido”, ha abundado el parlamentario del PP. Cuerpo no ha mencionado una sola vez a Marruecos en su alocución.
El PP y Vox han competido por ver cuál firmaba el discurso más descarnado e insistente en la devolución a Marruecos de los inmigrantes irregulares que continúan en Ceuta, cuando se cumplen siete semanas del salto fronterizo. Una vez más, la ultraderecha ha demostrado que ahí es imbatible. “El Gobierno pone todos los recursos a favor de los de afuera y ninguno para los de dentro”, ha dicho José María Figaredo. El portavoz de Vox también ha defendido, a diferencia del PP, la ruptura del Tratado de Amistad con Rabat. “Ceuta sufrió una invasión, un acto de guerra híbrida lanzado desde Marruecos, advertido y detectado por el CNI. El Gobierno se quedó de brazos cruzado. ¿Qué le debe Pedrio Sanchez a Marruecos? ¿Por qué parece sistemáticamente defender los intereses de Marruecos?“, ha repetido el dirigente del partido de Santiago Abascal.
Toda la derecha, incluida Junts, ha coincidido en desdeñar el plan de choque diseñado por el Gobierno, que destina 118 millones de euros a la acogida humanitaria, 80 millones a empresas y trabajadores, 90 millones a seguridad y 21 millones al refuerzo de servicios esenciales. El diputado del PP lo ha definido como el “enésimo plan que no persigue ayudar a los ceutíes sino esparcir la propaganda del Gobierno”. “No pueden taponar su incompetencia con dinero”, ha sentenciado. “Devuelvan a los invasores a Marruecos ya, déjense de repartir limosnas. ¿De verdad quiere decirnos que estas migajas van a servir para arreglar nada?“, ha elevado el tono Figaredo. Junts tampoco se ha quedado atrás. “Ahora quieren tapar con dinero que vuelven a ir tarde. Toda esta millonada no la pagará el ministro del Interior ni el presidente Sánchez, no la pagará ninguno de los responsables políticos de esta crisis, la pagaremos todos los ciudadanos (…) No intenten presentar como una respuesta ejemplar lo que es una reparación de emergencia de un problema que no supieron gestionar. Este real decreto demuestra el coste de su incapacidad”, ha criticado Josep Maria Cruset.


