Dentro de una brigada de extinción: “Los bomberos no dan abasto, esta noche ha habido tres nuevos fuegos”
Las llamas han hecho de Aldea del Fresno un pueblo fantasma durante seis días. Sus más de 3.500 vecinos fueron desalojados el pasado sábado ante el veloz avance de los incendios de la sierra oeste madrileña, y desde entonces el pueblo permanece en un silencio extraño, con una capa de cenizas alfombrando terrazas, gasolineras y vehículos abandonados a la carrera. Aunque no hay daños en el perímetro urbano, la policía local patrulla las calles desiertas y avisa: “Si queda alguien, son ladrones”. El martes a las cinco de la tarde se anunció que los vecinos podían volver a sus casas, pero el pueblo aún está desierto. El persistente olor a humo revela que la pesadilla no ha acabado.



