CNN, MS NOW y Politico demandan a Trump por negarles el acceso a la Casa Blanca
Los medios de comunicación de Washington CNN, MS NOW y Politico presentaron este lunes una demanda contra la Administración de Donald Trump en respuesta a la decisión, hecha pública el viernes por el propio presidente, de negarles el acceso a la Casa Blanca.
“Esta mañana, notificamos al Gobierno que presentaremos una demanda para proteger nuestros derechos amparados por la Primera Enmienda y defender el principio de que el gobierno no decide qué informa o publica la prensa”, dijeron los tres medios en un comunicado conjunto. En él, denuncian que la decisión se tomó “sin previo aviso” y que la motivación de Trump, que expresó él mismo en un Truth, es que no le gusta su cobertura. “Si no la impugnamos, esta medida amenaza la libertad de prensa y el derecho del público a un periodismo independiente, libre de injerencias gubernamentales”.
“Este veto no podría ser un ataque más directo a la Primera Enmienda ni una violación más flagrante de nuestros principios constitucionales más fundamentales”, dice la demanda, que se puede leer aquí.
Trump contestó al anuncio con un Truth Social, que dice: “La Casa Blanca no está atacando la libertad de prensa, algo que valoro enormemente. Está atacando las NOTICIAS FALSAS, un problema que se ha extendido como un cáncer en nuestros amados Estados Unidos de América. Es corrupto, deliberado, omnipresente, totalmente coordinado y completamente fuera de control. Representa una amenaza para nuestra seguridad nacional y debe detenerse ¡AHORA!“.
La demanda está dirigida contra Trump, Susie Wiles, su jefa de gabinete, Steven Cheung, director de comunicación de la Casa Blanca, y el del Servicio Secreto, Sean Curran. Fueron dos de los agentes a sus órdenes los que el sábado impidieron la entrada al recinto a tres reporteras que habitualmente cubren al presidente. Fueron Betsy Klein, de CNN, y Akayla Gardner, de MS NOW, así como Cheyenne Haslett, de Politico.
Klein contó en antena que le confiscaron su pase permanente (hard pass, en la jerga de Washington), y que no le dieron más explicaciones cuando las pidió.
Estas hubo que buscarlas en un post de Trump en Truth del día anterior, que cogió al ecosistema político y mediático de Washington por sorpresa y dejó a la prensa de la capital con un escalofrío sin precedentes.
El mensaje estaba redactado con la particular prosa del presidente de Estados Unidos. “Me enorgullece anunciar que, con efecto inmediato vetaré de la Casa Blanca a la CNN [la cadena] de las noticias falsas, a MSNOW (¡que hace poco cambió su nombre de MSNBC debido a la falta de audiencia y credibilidad!) y a Politico (¡que es beneficiaria de una suscripción ilegal y ridícula de ocho millones de dólares —un récord histórico— directamente del Gobierno de los Estados Unidos, bajo el mandato del corrupto Joe Biden, para mantenerlos ‘a flote’! ¡A mí eso me parece corrupción!)“, escribió.
Trump acusa a esos medios de publicar ”constantemente reportajes de NOTICIAS FALSAS” (las cursivas y las mayúsculas son suyas), aunque no aportó pruebas de las acusaciones que acompañaran al anuncio. El mensaje argumenta en el mensaje que “los medios de comunicación no deberían poder escribir o informar constantemente sobre FICCIÓN y MENTIRAS al cubrir al presidente de los Estados Unidos, a la Administración Trump o a Estados Unidos de América”. El post incluye además una amenaza, de la que no ofeció más detalles: “Pronto seguirán otros medios de noticias falsas”.
“Nuestro país necesita honestidad”, dijo después en un encuentro con la prensa en el Despacho Oval. Esos medios, argumentó, “escriben cosas negativas a propósito, y lo hacen porque quieren intentar desprestigiar a los republicanos y a una Administración republicana”. Durante esa comparecencia, en lo que pareció un lapsus, dijo que equivale a un veto a la “prensa libre”. A una pregunta sobre China, afirmó que Estados Unidos “también es [un país] represivo” con el ejercicio de la información.
Es de esperar que si se celebra un juicio, los abogados de los tres medios recurran a ese argumento de la prensa libre para defender los intereses de las dos cadenas de televisión por cable y el digital.
CNN y Trump cuentan con su propio precedente. En 2018, el entonces presidente de Estados Unidos y la cadena ya se vieron las caras en los tribunales. Fue cuando la Casa Blanca retiró la acreditación (y, literalmente, arrebató el micrófono en una tensa conferencia de prensa) a uno de sus reporteros estrella, Jim Acosta. Entonces, el juez encargado del caso tardó poco en ponerse del lado de la televisión. Ordenó que se le devolviera el pase a Acosta y la Administración dejó correr el asunto.
Con un Trump más obsesionado que entonces por consumar una agenda vengativa contra quienes considera sus enemigos, cuesta creer que esta vez el asunto vaya a resolverse con una cesión por su parte.
En estos 18 meses que lleva de vuelta en el poder, ha demandado a medios como The New York Times o The Wall Street Journal, ha logrado indemnizaciones millonarias de CBS o ABC News, ha perseguido a encuestadoras que publicaron sondeos equivocados, desfavorables con él, y ha proscrito del Despacho Oval o del avión presidencial a la agencia de noticias Associated Press cuando esta se negó, contradiciendo un decreto del Gobierno, a llamar “golfo de América” al golfo de México. Ese juicio aún está sin resolver.
Durante el fin de semana, los aliados del presidente de Estados Unidos repitieron el argumento de que su antecesor, Joe Biden, retiró las credenciales a “400 periodistas” cuando llegó al poder. En realidad, se trató de un proceso habitual en la Casa Blanca en el que los reporteros pierden sus pases cuando estos no deciden renovarlos o cuando la presidencia considera que el periodista en cuestión no acude tan asiduamente. En el último corte de ese tipo, la Administración de Trump también canceló decenas de hard passes.
“El presidente lo ha dicho clarísimo en el Despacho Oval, al describir su propio plan como un ‘veto a la prensa libre”, declaró el viernes la periodista de la cadena Fox News Jacqui Heinrich, presidenta de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca (WHCA son sus siglas en inglés), en nombre de los periodistas que cubren al presidente. “La Constitución ampara la libertad de prensa frente a la injerencia del Gobierno. Esa protección no depende de que al presidente le guste la cobertura de un medio, esté de acuerdo con sus informaciones o le parezcan bien las preguntas de sus periodistas”, agrega. “Esto va de algo más que los derechos de los periodistas. Va del derecho del pueblo estadounidense a recibir un informe completo e independiente de las actividades, políticas y decisiones de quien sea que ocupe el puesto de máximo mando al frente del país. La Asociación está del lado de nuestros colegas de CNN, MS NOW y Politico, castigados por hacer su trabajo”.
La Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca agrupa a los profesionales que cubren la información presidencial de modo permanente: cerca de 900 periodistas de más de 250 medios de todo el mundo.



