Política

El PP pide en el Senado la reprobación de otros cinco ministros por la crisis migratoria en Ceuta

El PP del Senado no es un grupo político más, ni el más representativo de la oposición al Gobierno; es, según presume su portavoz en la Cámara alta, Alicia García, “la resistencia democrática al autoritarismo sanchista” y “el freno a la deriva autoritaria de Sánchez”. García, en esa función, ha anunciado este miércoles que reclamará en un próximo pleno del Senado la reprobación de cinco ministros del Ejecutivo, los titulares de Interior, Exteriores, Defensa, Sanidad e Igualdad, en este caso por no acudir a las citaciones con las que les habían convocado en esa institución para dar explicaciones sobre sus implicaciones o su inacción en la crisis de Ceuta. Esas cinco reprobaciones se sumarán, con toda seguridad, a las ocho de otros ministros ya aprobadas en estos meses pasados en el Senado gracias a la mayoría absoluta que disfruta el PP.

El PP ha defendido durante toda esta legislatura que el Senado es su Cámara parlamentaria preferida para hacer oposición al Gobierno y lo es también en verano. Sin tregua. La portavoz popular en el Senado, Alicia García, lo ha glosado este miércoles con orgullo. No solo presumió de que en este mandato han conseguido ya la reprobación de ocho ministros del Gobierno, creado siete comisiones de investigación de todo tipo de escándalos o reunido más veces que nunca a la comisión de las comunidades autónomas, sino que avanzó que van “a por más”.

En esa estrategia, García ha incluido el anuncio de que en septiembre convocarán más plenos para reprobar a más ministros porque entienden que ese es el instrumento adecuado para exigir las explicaciones de esos departamentos ministeriales a lo que ha ocurrido en Ceuta y a la decisión política de sus titulares de no acudir este mes de agosto a esa Cámara a informar de las actuaciones que les competen en esa crisis. La portavoz del PP en el Senado ya ha concluido que el Gobierno y esos ministros sabían lo que iba a pasar, no hicieron nada y han provocado el “caos migratorio, de salud pública, orden público y seguridad nacional” que ha derivado en convertir esa ciudad autónoma ahora “en un colapso” de invasión en las calles, ocupaciones, violaciones y desastre en los medios sanitarios.

En el contexto de ese relato dramático, el PP sostiene que las ausencias ahora de los ministros en el Senado y la permanencia del presidente, Pedro Sánchez, de vacaciones en Canarias, son una muestra más de “vergüenza, despropósito y soberbia”, por lo que han optado por impulsar en próximos plenos las reprobaciones de cinco ministros a los que señalan por distintos aspectos de la gestión de esta crisis en Ceuta.

El PP pedirá así la reprobación del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, por dejar la frontera de Ceuta con Marruecos sin los refuerzos policiales necesarios; del titular de Exteriores, José Manuel Albares, por su mala relación con el país vecino; de la ministra de Defensa, Margarita Robles, por marear con su disposición a ir al Senado para no presentarse; de la responsable de Sanidad, Mónica García, por sus declaraciones sobre la seguridad de las niñas en Ceuta; y de la de Igualdad, Ana Redondo, por no haber pasado aún por la ciudad autónoma y hablar desde fuera de la seguridad de las mujeres allí cuando, según los populares, las agresiones sexuales se han multiplicado por ocho.

El Gobierno ya ha anunciado y explicado que esos ministros y otros, como el titular de Presidencia, Félix Bolaños, irán al Congreso a partir del martes que viene para ofrecer explicaciones de todo lo que ha pasado en Ceuta y que se han demorado porque pretendían recabar la mayor y mejor información posible. El Ejecutivo sostiene que el Congreso es una cámara prevalente y prioritaria sobre el Senado en su labor de control, algo que el PP niega y apura las citaciones en la agenda para introducir primero las de la Cámara alta, donde dispone de mayoría absoluta. García ratificó así que seguirán con esa ofensiva política en el Senado y que estudian la vía judicial por las incomparecencias de los ministros convocados.


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