Experto en IA advierte que el examen de control UNAM no da respuesta al origen del problema: “Reparar no es explicar”
Para Victor Manuel Vega Reyes, consultor especializado en inteligencia estratégica, inteligencia artificial y reputación y coordinador de Vinculación con Gobierno y Asociaciones del Consejo Latinoamericano de Ética en Tecnología (CLET), la decisión permite corregir una parte del problema pero deja pendiente otra:
“Reparar no es lo mismo que explicar”, mencionó el especialista a Expansión refiriéndose a que la UNAM está haciendo grandes esfuerzos por reparar el daño pero la cuestión fundamental es dar el seguimiento correspondiente, cuidar la información que se comunica y detectar qué fue lo que pasó para que no volver a caer en estas incidencias.
Vega Reyes también explicó que se debe reconstruir el caso basado en evidencia, metodología y así contrastar la información con la versión que tienen las autoridades.
El Observatorio de Incidencias e Impactos Humanos de la IA y Tecnologías Emergentes del CLET analizó el caso a partir de la información pública disponible y como conclusión no atribuyen la anomalía a la inteligencia artificial, al proveedor tecnológico, a las autoridades universitarias ni a los aspirantes.
“Es una anomalía acreditada, pero la causa todavía está pendiente, el objetivo como Observatorio es justamente, generar conocimiento basado en evidencia y hechos que sirvan para tomar decisiones”, afirmó Vega.
Fallas y trampas en el examen de la UNAM 2026
Durante las primeras cuatro jornadas realizadas a finales de mayo, la universidad reportó que 107,349 personas ya habían presentado la prueba y para entonces ya habían bloqueado 1,117 exámenes por conductas contrarias a las reglas y comenzó a investigar en un número reducido de casos patrones de comportamiento atípicos.
La dimensión del problema se hizo más evidente después de la publicación de resultados. El 21 de julio, el rector Leonardo Lomelí dio una orden para elaborar un informe e integrar una comisión técnica para revisar los datos, el procedimiento, y los resultados del concurso.
Acreditar cómo funcionó el proceso es clave para deslindar responsabilidades ante las autoridades correspondientes. La transparencia, explicabilidad y trazabilidad permiten reconstruir qué ocurrió y recuperar la confianza de los aspirantes que aseguran haber realizado el examen. “Fueron microdecisiones que llevaron a un macro incidente”, dijo Vega.
Para algunos aspirantes, repetir la evaluación implica volver a poner en juego una decisión que creían tener resuelta. En redes sociales y foros de discusión circulan decenas de testimonios de aspirantes molestos por la situación, quienes comparten su indignación y la incertidumbre que atraviesan. Entre las historias compartidas hay una de un usuario anónimo en Reddit, que aseguró haber obtenido 115 aciertos en su primer examen de ingreso a Ingeniería Aeroespacial; aunque dice comprender la decisión de la UNAM de aplicar nuevamente una evaluación de control, teme quedar fuera de la carrera por una diferencia mínima del resultado.
“He estudiado mucho estos últimos días pero creo que como estudiantes llegamos a un punto de desesperación y hartazgo, sinceramente me siento agotado mentalmente”, relató.
