Albares garantiza la integridad de Schengen y asegura que ningún migrante ha llegado a la Península
“Hasta la última persona que ha entrado irregularmente en España volverá a Marruecos”, ha sentenciado José Manuel Albares desde Ceuta, tras reunirse con el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Jesús Vivas. El ministro de Asuntos Exteriores se ha hecho eco así este martes de la que ha calificado de “voluntad expresa” de Rabat, que el lunes reclamó el retorno al país de sus menores en España, obviando los cauces previstos para el regreso de niños y adolescentes. Es la primera vez que un titular de Exteriores visita este enclave español y lo ha hecho para responder a las dudas suscitadas por la entrada masiva desde Marruecos de más de 70.000 personas los pasados 30 y 31 de julio. Albares ha calificado este martes la frontera de Ceuta como “la más compleja de España y de Europa” y ha asegurado que “la integridad del espacio Schengen está totalmente garantizada en Ceuta y Melilla”. Sus declaraciones llegan una semana después de la reunión de los ministros del Interior de la UE, en la que España reclamó la solidaridad de sus socios europeos ante la crisis de Ceuta. El ministro también ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad dirigido tanto a la península como al resto de países europeos: “Nadie ha salido de la ciudad hacia la península, ni puede hacerlo”.
Pese a la contundencia con la que Albares ha garantizado el retorno de los migrantes que entraron a nado, el ministro no ha concretado los plazos en los que se llevarán a cabo las devoluciones. “Evidentemente, hay sentencias judiciales y está la legislación española, pero la voluntad es que Ceuta recupere su normalidad lo antes posible, que todos los menores regresen lo antes posible”, ha señalado. Para ello, Albares ha confirmado que mantiene conversaciones diarias con su homólogo marroquí, Naser Burita, y ha destacado la “total disposición de Marruecos” para facilitar el retorno de sus ciudadanos a su país.
El Ministerio trabaja en varias líneas de actuación, entre ellas la devolución rápida de las personas que han entrado irregularmente en Ceuta y que todavía permanecen en la ciudad, el refuerzo de los controles fronterizos, el fortalecimiento de la cooperación con Marruecos y una mayor implicación de la Unión Europea en el futuro de Ceuta. Sobre las relaciones con el país vecino, Albares ha dicho que “Marruecos no ha pedido ninguna contrapartida a cambio” del retorno inmediato de sus ciudadanos. “Nosotros tenemos una legislación y unas sentencias judiciales, pero la voluntad expresa de Marruecos es esa”, ha señalado.
El jefe de la diplomacia española ha evitado, una vez más, cualquier crítica a Rabat y ha explicado que una de las “grandes dificultades” a la hora de gestionar este tipo de crisis es “la imposibilidad de realizar devoluciones porque el país de origen no coopera”. “No estamos en esa situación”, ha recalcado. “Eso fue lo que permitió que, en muy pocas horas, miles de personas regresaran”, ha añadido. El Gobierno sostiene que 72.000 personas entraron de forma irregular en España a través de Ceuta y que 70.000 abandonaron la ciudad en los días posteriores para regresar a Marruecos.
Albares ha defendido que, desde el primer momento, “la comunicación diplomática con Marruecos funcionó” y ha asegurado que ambos países llevarán a cabo una “reflexión conjunta” para analizar cómo prevenir situaciones similares en el futuro. En este sentido, ha señalado la aparición de “un elemento nuevo”, como es la utilización de las redes sociales para movilizar a personas hacia la frontera. El ministro ha recalcado que “Marruecos, en ese sentido, es un socio fundamental”.
Las palabras del ministro no han tardado en llegar a los migrantes que llegaron a Ceuta arriesgando sus vidas. En los grupos de WhatsApp circula ya la noticia, acompañada de la imagen de Albares, mientras crece el temor a que sus palabras terminen haciéndose realidad. Al principio, algunos menores albergaban dudas sobre si su país de origen volvería a aceptarlos sin poner obstáculos. Ahora, la contundencia del ministro y la confirmación de la cooperación con Marruecos han hecho saltar todas las alarmas entre quienes temen ser devueltos.
El ministro español también ha aprovechado la rueda de prensa para lanzar un mensaje a los migrantes que esperan en Marruecos para intentar entrar de forma irregular en Ceuta o Melilla o alcanzar la Península. “Desde Ceuta me dirijo a quienes, en Marruecos o en cualquier otro punto de África, reciban información falsa sobre lo que pueden obtener entrando irregularmente en Ceuta: que no arriesguen sus vidas, su dinero y su futuro en una aventura abocada al fracaso. Quienes entren irregularmente en Ceuta o Melilla serán devueltos; no alcanzarán la Península ni Europa, ni podrán quedarse indefinidamente en Ceuta o Melilla”, ha advertido. “Esa es la voluntad de España y Marruecos, y no la ha cambiado ninguna sentencia de ningún tribunal que haya sido deformada en las redes sociales”, ha concluido.
Sobre la crisis diplomática entre España e Italia, el jefe de la diplomacia española ha vuelto a destacar que el país es el Estado mediterráneo de la UE que registra menos llegadas de inmigrantes irregulares, mientras que Italia es el que recibe un mayor número. El ministro ha criticado nuevamente la posición de Italia ante la situación en Ceuta. A su juicio, la actitud del Gobierno italiano no ha sido la de “trasladar solidaridad y apoyo”, como, según ha señalado, ha hecho “la inmensa mayoría de los países de la Unión Europea”, sino que podría responder “probablemente a un interés partidista” y a “necesidades electorales internas”.

