Sheinbaum señala en Sinaloa que la injerencia extranjera provoca violencia
Sinaloa, el Estado que lleva dos años ya inmerso en una guerra civil entre criminales y de donde ha venido la mayor crisis política en lo que va de sexenio, ha recibido este domingo a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, durante su gira por el país para dar a conocer “los avances y logros de su Administración en su segundo año de gobierno”. “En Sinaloa es pertinente decir siempre que la injerencia provoca violencia, y el país requiere paz con justicia y soberanía”, ha dicho la mandataria durante su discurso. Fue recibida por la gobernadora interina Graciela Domínguez Nava, que le ha agradecido su “compromiso diario por la paz y la justicia”. Sheinbaum se ha comprometido a mantener en el Estado todas las fuerzas federales que han llegado. En estos días el Gobierno federal reforzó la presencia militar en la zona, que ya supera los 20.000 elementos sobre el terreno.
El discurso de Sheinbaum, lógicamente muy similar al de las otras paradas de su gira, ha arrancado con una alocución histórica en la que ha repasado diversos ejemplos de injerencia extranjera en México, incluyendo la Guerra de los Pasteles, la invasión de Estados Unidos y la figura de Maximiliano de Habsburgo. Luego ha caminado hacia tiempos más actuales, presumiendo programas sociales y su impacto en la entidad, además de varias obras viales y en el sector salud. Finalmente, ha prometido ayudas para el campo y que, desde la siguiente semana, acudirán varios secretarios federales para atender las demandas ciudadanas.
Esta defensa de la soberanía de México frente a los intereses extranjeros es una continuidad del mensaje de la ceremonia del Grito de Independencia de esta semana y es difícil no ver como destinatario a Estados Unidos. Día sí, día también, su presidente, Donald Trump, y su gabinete mandan mensajes a México exigiendo más esfuerzos contra el tráfico de drogas y sus posibles conexiones políticas. Con las elecciones de medio término al Congreso estadounidense en poco más de un mes, puede suponerse que los reclamos y demandas de Trump no van a detenerse en el corto plazo.
Sinaloa es una de las 17 gubernaturas que están en juego este 2027, y la situación de Morena en el Estado es compleja, con una crisis de seguridad y política. Como coordinadora estatal de defensa de la transformación, básicamente una forma de destapar a los candidatos antes de los tiempos marcados por la ley electoral, está Imelda Castro. Esta figura de consenso se destapó después del regreso fallido de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa, un sainete político de 33 horas que provocó un cierre de filas en la Cuarta Transformación en torno a la presidenta.
Esta es la primera visita de Sheinbaum a Sinaloa desde que el Gobierno de Estados Unidos agitara el tablero político mexicano con la acusación de que Rocha Moya y nueve de sus colaboradores, estaban conchabados con el Cartel de Sinaloa, protegiéndolo de la acción de la ley a cambio de “millones de dólares en dinero procedente del narcotráfico del cártel”. Dos de los acusados ya se han entregado a Estados Unidos, aunque ninguno está dentro del sistema penitenciario estadounidense. Esto abre la posibilidad de que estén dentro del sistema de testigos colaboradores, básicamente personas, con frecuencia delincuentes, que cooperan con las autoridades judiciales dando información clave sobre sus organizaciones y compinches a cambio de beneficios legales como reducciones de condena o reubicaciones familiares.
Desde hace ya dos años, el Estado sufre la guerra civil entre facciones del Cartel de Sinaloa, con un acumulado de 3.900 asesinatos y acumula 4.400 personas desaparecidas, además de miles de vehículos robados. El conflicto comenzó en septiembre de 2024, un par de meses después de que uno de los hijos de Joaquín Chapo Guzmán se entregase a Estados Unidos con Ismael Mayo Zambada de regalo. Esta traición llevó a un conflicto entre antiguos aliados que los últimos meses se ha trasladado hacia el sur del Estado, sobre todo a los municipios de Escuinapa y el turístico Mazatlán. Sinaloa acaba de volver a celebrar, por primera vez desde el estallido, las fiestas patrias por el Grito de Independencia.



