¿Qué hace Planifica Madrid? “Compra y vende inmuebles”, según Ayuso, aunque la realidad lo desmiente: solo ha comprado dos en cinco años
Era una desconocida. Hasta hace 11 días, en un bajo del número 3 de la calle de Edgar Neville, detrás del Corte Inglés de la Castellana, alrededor de 90 empleados encaraban el fin de julio como se encaran los meses de verano en la capital: con la alegría de que el ritmo de trabajo baja, las agendas se descongestionan y muchos proyectos quedan en stand by. Y nadie sabía ―al menos el público general― que ahí está la sede de una compañía cuyo nombre ya se ha hecho popular. Planifica Madrid, la empresa pública que el 14 de abril compró un lujoso ático de 485 metros cuadrados en Chamberí para que el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso lo usase como “oficina”, ha dejado de ser una extraña y está en el ojo del huracán de un caso lleno de preguntas sin respuesta, explicaciones contradictorias y escasa transparencia.
“Planifica Madrid compra y vende inmuebles a lo largo de todo el año”, ha dicho Ayuso en más de una ocasión desde que EL PAÍS reveló la compra del ático, que la Comunidad de Madrid ha puesto en venta en tiempo récord por 6,69 millones. A lo que añade: “Y de ello no tengo ni la menor idea”. Por su forma de describirla, parece que la empresa se dedique o bien a la especulación inmobiliaria o que la compraventa de edificios y viviendas sea su actividad principal. No lo es.
Sí vende suelo o parcelas ―en general para uso residencial protegido, comercial, industrial o dotacional―, gestiona obras públicas de todo tipo en los municipios de la región, alquila algunos de los edificios en propiedad a la Administración o lleva a cabo encargos de las consejerías, como la rehabilitación de la plaza de toros de Ventas, por ejemplo.
De hecho, en los últimos cinco años, solo ha adquirido dos inmuebles: las oficinas de su sede, por casi siete millones de euros en 2022; y el año pasado la antigua casa del poeta Vicente Aleixandre, conocida como Velintonia, por algo más de tres millones y que se va a convertir en una Casa de la Poesía. En 2025 también se hizo con el terreno protegido de 408 hectáreas de la finca de El Garzo, en Las Rozas, por unos cinco millones. Estas dos últimas compras se incluyen como adquisiciones recientes en los presupuestos de 2026 y, para llevarlas a cabo, se aprobó una modificación presupuestaria. También aparecen con detalle en su agenda en línea. Ninguna de las dos anotaciones se hizo en el caso del ático.
Las otras propiedades
Planifica Madrid tiene en su haber 12 inmuebles, ninguno para uso residencial, según su página web. Si se suma el ático, son 13. Todos, salvo este último, son edificios históricos o de oficinas, sin pretensiones y típicos de una administración. Por alquilarlos, algunos a diferentes consejerías, la empresa prevé en sus cuentas de 2026 unas ganancias de nueve millones de un presupuesto de 127 millones de euros. Si se analiza la lista, el piso de Chamberí desentona. Lo hace por su precio, por sus limitaciones ―no se pueden montar oficinas en una novena planta―, por sus características ―terraza de 199 metros cuadrados, cinco habitaciones, seis baños― y por la falta de transparencia en torno a la operación.

Entre los objetivos para este año, no está la compra de un ático en el paseo del General Martínez Campos. Y en su agenda, que ha estado cuatro meses vacía y solo han actualizado después de que este periódico señalara su opacidad, hay una breve entrada del día en que se adquirió: “FIRMA NOTARIA. 14:00. EXTERNA”. Nada más.
Sí aparecen, en cambio, las intenciones de vender un edificio en Santa Catalina 6, cerca del Congreso de los Diputados, por el que una inmobiliaria mexicana pagó 26,01 millones de euros sin impuestos (31,47 millones con IVA) para construir pisos de lujo. También otros cuatro inmuebles en el número 6 de Gran Vía, de los que no pudieron deshacerse el año pasado porque nadie pujó por ellos. El precio de salida era de 11,74 millones de euros y son las mismas fincas que el Gobierno de Ayuso anunció que venderá junto con el ático ―en este caso por 11,8 millones, unos 80.000 euros más caros― para ayudar a la reconstrucción de los incendios en la Sierra Oeste, a pesar de que ya ha intentado venderlos sin éxito.
La mancha del caso Púnica
La entidad autonómica se creó en 1991 para la gestión de suelo, la realización de obras y el alquiler de edificios propios. Su genealogía empresarial es un tanto compleja, ha tenido muchos nombres y le persigue la mancha del escándalo: nació hace 35 años como Ciudad de la Imagen de Madrid S.A., después se llamó Arproma y más tarde Obras de Madrid. En 2022, adoptó su denominación actual, Planifica Madrid, Proyectos y Obras, M.P., S.A., y es el último eslabón de una cadena de sociedades públicas vinculadas al urbanismo, las infraestructuras y el patrimonio de la Administración madrileña. También es la heredera de la antigua Arpegio, la histórica empresa pública de suelo de la región, ligada a grandes desarrollos y marcada por las investigaciones judiciales aún en marcha por tráfico de influencias o malversación en el caso Púnica.
En mayo de 2016, la entonces presidenta autonómica, Cristina Cifuentes (PP), anunció la disolución de Arpegio. Sus competencias pasaron a Arproma (ahora Planifica) y sus activos de suelo a la Comunidad de Madrid. El nombre se había vuelto incómodo para el Gobierno regional después de que la Audiencia Nacional empezara a investigar recalificaciones de suelo en diferentes municipios en las que supuestamente mediaron comisiones durante la época de Francisco Granados, ex mano derecha de Esperanza Aguirre. Anticorrupción situaba a la compañía pública en el origen de la fortuna del ex número dos del PP de Madrid y la definió como “empresa clave” en la trama.
El nombre de Planifica Madrid, hasta ahora inocuo, también se ha vuelto incómodo para la actual presidenta. La dirección de la empresa corresponde a un consejo de administración de nueve miembros liderado por un hombre de máxima confianza de Ayuso, Miguel Ángel García Martín, el responsable de la consejería de Presidencia, a la que está adscrita esta compañía de capital 100% público. Su consejero delegado es desde julio de 2023 Pedro Corbalán Ruiz, que antes había tenido puestos en la administración autonómica dentro de los sucesivos gobiernos del Partido Popular. Desde que se destapara la compra del ático, nadie de Planifica se ha pronunciado al respecto, más allá de para gestionar la posterior venta del piso. Solo lo han hecho García Martín y Ayuso, y únicamente cuando se les ha preguntado por ello.


