Puigdemont planea su retorno en una fecha simbólica que le asegure una movilización masiva
Cómo y cuándo va a ser el regreso de Carles Puigdemont a España es uno de los interrogantes que arrastra el verano y que alimenta la madeja en que se ha convertido la amnistía del expresidente de la Generalitat. Un enredo para él a nivel personal, pero también un entuerto para la legislatura española, atendiendo al papel desequilibrante de Junts y su capacidad para zancadillear al Gobierno del PSOE. “Cuando llegue el momento, depende del escenario, el retorno será de una manera o de otra”, concede una persona que mantiene contacto permanente con Puigdemont. “Para él, seguro que tendría mucha simbología poder hacer un regreso señalado en una fecha como el 11 de septiembre o, mejor aún, el 1 de octubre”, indica la misma voz. “El calendario no lo decide ni el president ni Junts, el calendario está en manos de los jueces, pero el tiempo está de nuestra parte porque el regreso se producirá en calidad de ciudadano catalán libre”, opina un alto cargo de Junts per Catalunya.

