Montevideo recibe a más de cien líderes progresistas en el tercer Congreso Panamericano
Este fin de semana, Montevideo se convertirá en el epicentro del debate político progresista de América. La capital uruguaya es la sede del tercer Congreso Panamericano, un foro parlamentario que reúne a más de un centenar de legisladores, expresidentes, ministros y referentes de 15 países de la región. En un contexto donde ganan fuerza las recetas de populismo punitivo o de corte autoritario, los participantes buscan construir alternativas y entablar un diálogo más equilibrado entre el sur y el norte del continente.
Las ideas del fallecido expresidente uruguayo Pepe Mujica sobrevolarán los debates de un evento que tiene previsto inaugurar este viernes su heredero político, el actual mandatario, Yamandú Orsi. El coordinador del Congreso Panamericano, David Adler, destaca el rol de este país como faro para las fuerzas progresistas de todo el mundo. “En Estados Unidos, nuestra sociedad enfrenta la persecución de un gobierno que es más y más autoritario y tenemos mucho que aprender de la sociedad uruguaya, que tiene una memoria muy viva y supo profundizar sus raíces democráticas”, señala Adler.
Bajo el lema “Solidaridad entre los pueblos, soberanía entre las naciones”, el encuentro busca construir posiciones comunes frente a desafíos actuales como el debilitamiento del orden internacional, las migraciones forzadas, el aumento del costo de vida y el avance del crimen organizado, entre otros.
Autocrítica
Adler señala que las derrotas electorales recientes de la izquierda en países como Ecuador y Colombia fuerzan a realizar una autocrítica, pero también a compartir iniciativas que ayuden a reconstruir un tejido social resquebrajado. “No llegamos en una época de oro, sino en pleno reconocimiento de esas derrotas. Por eso hay espacios a puertas cerradas para conversar con franqueza de buenas prácticas y también de experimentos que no han logrado llegar a la población”, señala el coordinador del encuentro.
El Congreso Panamericano se creó en 2024 en Bogotá por iniciativa del entonces presidente colombiano Gustavo Petro y al año siguiente se trasladó a México. Desde Montevideo, los organizadores mantienen la voluntad de entablar un diálogo más equilibrado entre América del Norte y América del Sur. “Tenemos el Fondo Monetario Internacional y la Organización de Estados Americanos, las dos con sede en Washington, lo que muestra una arquitectura en la que el norte habla y espera que el sur obedezca. Queremos invertir los términos: que el sur hable y el norte escuche”, subraya Adler.
La delegación de Uruguay estará encabezada por la vicepresidenta Carolina Cosse y contará también con la participación del secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, y una nutrida representación de legisladores.
Desde el exterior, viajan los expresidentes Ernesto Samper (Colombia) y Gabriel Boric (Chile); la secretaria nacional de Morena, Carolina Rangel; el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof; el senador y coordinador de Relaciones Internacionales del Partido de los Trabajadores brasileño, Humberto Costa; y los congresistas estadounidenses Pramila Jayapal y Jesús ‘Chuy’ García.



