Meta pagará casi 18.000 millones de dólares para resolver las demandas por la adicción de los adolescentes a sus herramientas
Meta ha acordado pagar hasta 18.000 millones de dólares como parte de un acuerdo para resolver las demandas presentadas por estados de todo el país, en las que se alegaba que la empresa diseñó Facebook e Instagram para generar adicción en los niños, engañó a los consumidores sobre la seguridad de estas plataformas y recopiló indebidamente datos personales de menores que las utilizaban.
El acuerdo, que aún debe ser aprobado por el tribunal, se alcanzó durante un juicio federal en California que ha acabado durando menos de una semana, sobre las demandas presentadas por 29 Estados, con cuatro de ellos como abanderados. Con el pacto se evitará uno de los litigios de mayor repercusión hasta la fecha en torno a las acusaciones de que las empresas de redes sociales perjudicaban a los usuarios jóvenes, y en el que cuatro de los Estados reclamaban hasta 1,4 billones de dólares en daños y perjuicios, así como cambios drásticos en las plataformas del gigante tecnológico.
Como parte del acuerdo, Meta pondrá en marcha una serie de cambios, que incluirán un límite al tiempo que puedan estar conectados sus usuarios adolescentes: dos horas diarias, que solo se podrán ampliar si los padres dan un permiso expreso. Los menores tampoco podrán acceder a las plataformas entre la medianoche y las seis de la mañana, a menos que, igualmente, sus padres consientan. Del mismo modo, no podrán recibir notificaciones en horario escolar, entre las ocho de la mañana y las tres de la tarde.
La compañía también bloqueará el acceso de los niños al número de “me gusta” o a las reacciones a las publicaciones, reforzará sus medidas para impedir que puedan ver contenido inapropiado y pondrá más herramientas a disposición de los padres y responsables de los menores.
Según ha informado el fiscal general de California, si otras plataformas rivales acceden a limitar también el tiempo de conexión de los adolescentes, el plazo diario podría reducirse a una sola hora.
Los estados acusan a Meta de infringir la Ley federal de Protección de la Privacidad Infantil en Internet, que prohíbe la recopilación de datos de menores sin el consentimiento de sus padres. También la acusan de engañar a los consumidores al promocionar la seguridad de sus plataformas, a pesar de que al mismo tiempo sus directivos eran conscientes de los riesgos que suponía la plataforma para los jóvenes, riesgos que habían debatido y estudiado internamente. En consecuencia, desarrollaron productos adictivos, que han llevado a algunos jóvenes a tener problemas de salud mental, como ansiedad y depresión, y que en algunos casos hasta han llevado al suicidio.
En un comunicado, Meta ha declarado sobre el acuerdo: “Garantizar que los adolescentes disfrutan de una experiencia segura y productiva en nuestras plataformas es un imperativo absoluto para nosotros. Queremos hacer lo correcto para los padres y los adolescentes, y por ello colaboramos con los fiscales generales de los Estados para establecer nuevos estándares en el sector”.



