Más de 200 cineastas israelíes firman una carta en solidaridad con los directores de ‘NAZA’, acusados por Netanyahu de “traicionar a la patria”
Más de 200 cineastas israelíes han firmado una carta en solidaridad con Yuval Abraham y Rachel Szor, directores del filme NAZA, después de que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu; varios ministros de su Gobierno y miembros del Ejército hayan amenazado a los realizadores con quitarles la nacionalidad, además de acusarles de “traicionar a la patria por unos aplausos”, en palabras del líder israelí. La película detalla los sistemas militares que permiten al ejército israelí bombardear Gaza de manera masiva. “En los últimos días hemos sido testigos de una campaña sin precedentes de incitación y hostigamiento contra los creadores de la película, y la distancia entre esto y la incitación a la violencia y la amenaza física a sus vidas se está reduciendo”, escriben Ari Folman, Shlomi Elkabetz, Ran Tal y Michal Aviad, entre otros directores, según recoge el medio Hareetz.
El documental, premiado en el Festival de Venecia, todavía no se ha estrenado en Israel. Los autores de la petición cuestionan lo que consideran una práctica de criticar películas sin haberlas visto. “Independientemente de la incitación directa que hemos encontrado en las redes sociales contra Abraham y Szor, consideramos apropiado criticar con firmeza a aquellos creadores, académicos y periodistas que optaron por atacar la película sin haberla visto. La participación de colegas y escritores respetados en esta tendencia es una clara señal del deterioro del discurso en Israel y respalda las amenazas del ministro de Cultura Zohar de revocar la ciudadanía de Szor y Abraham. Nosotros tampoco hemos visto aún la película. La crítica de películas y obras de arte en general es una herramienta legítima de expresión en una sociedad que aspira a ser sana y funcional, pero el discurso incendiario y violento contra los creadores de la película, que se atrevieron a expresar su opinión, debería preocuparnos a todos, independientemente de nuestras posturas”.
Aun así, Netanyahu consideró la película “intolerable”. “Estamos luchando contra la incitación al antisemitismo en todo el mundo, pero cuando viene de dentro de nosotros mismos, es intolerable”, dijo el primer ministro. “Nosotros, los cineastas, hacemos un llamado a todos los que todavía luchan por la libertad de expresión y creación a unirse para expresar apoyo y solidaridad con Rachel Szor y Yuval Abraham”, se lee en la petición. “El papel central del arte y el periodismo es servir de espejo a la sociedad en la que existen, generar debate y discusión sin prejuicios, incluso cuando la realidad es difícil”.
NAZA, titulada así por el acrónimo utilizado por la inteligencia israelí para indicar cuántos civiles se prevé que mate cada ataque —lo que suele conocerse como “daños colaterales”—, recaba el testimonio de 24 agentes de inteligencia y soldados israelíes implicados en la ofensiva. Bajo la condición del anonimato, estos militares detallan el funcionamiento y la letalidad de las herramientas —a veces, impulsadas por inteligencia artificial— con las que han contado para bombardear la Franja en medio de un clima general de venganza. Esa ofensiva ha causado más de 73.700 víctimas mortales —la gran mayoría, civiles— desde los ataques que Hamás perpetró contra Israel en octubre de 2023, matando a 1.200 personas.



