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Los hoteleros del Caribe mexicano piden al Gobierno frenar el alza del coste de entrada de los turistas


México ha propuesto encarecer el derecho que pagan los turistas extranjeros al ingresar al país, en momentos en los que la industria hotelera intenta mantener el atractivo de sus destinos frente a una competencia internacional cada vez mayor. El proyecto de Paquete Económico para 2027 plantea elevar de 983 a 1.334,80 pesos (unos 75 dólares) el Derecho de No Residente (DNR), un aumento de 35,8%, y una medida que los hoteleros del Caribe mexicano consideran que afectará su negocio, justo cuando el número de visitantes crece, pero la derrama apenas se expande. Entre enero y julio, México recibió 28,9 millones de turistas internacionales, un 4,5% más, aunque las divisas generadas solamente crecieron un 0,3%, hasta 21.743 millones de dólares, según la Secretaría de Turismo.

El Consejo Hotelero del Caribe Mexicano ha solicitado al Gobierno de Claudia Sheinbaum repensar tanto el aumento como el destino de los recursos recaudados por el DNR. La propuesta presupuestaria contempla canalizar la recaudación adicional al Instituto Nacional de Migración (INM), además de los recursos que actualmente se destinan a la Secretaría de la Defensa Nacional y a la Tesorería de la Federación, sin establecer una partida específica para la promoción turística. “Incrementar los costos para los visitantes sin fortalecer la promoción turística puede afectar la competitividad de nuestros destinos. Proponemos destinar parte de la recaudación del DNR a la promoción turística de México, con transparencia, participación del sector y resultados medibles”, ha dicho en un comunicado el gremio que representa 12 destinos.

El proyecto de ingresos y gastos, entregado al Congreso en septiembre, ha entrado en un periodo de discusión antes de su aprobación a finales de año. Para los sectores afectados por nuevas cargas, esto también supone una ventana para intentar incidir en la iniciativa, antes de su versión final. Sin embargo, el margen de negociación se reduce en la medida en que el Gobierno busca fortalecer los ingresos públicos, sin presentar una reforma fiscal que afecte el bolsillo de los mexicanos, en medio de una campaña electoral clave para el partido gobernante. La Administración ha planteado un aumento real de los ingresos tributarios de 5,9%, para alcanzar un máximo de 15,9% del Producto Interno Bruto (PIB), apoyado en medidas contra la evasión y el incumplimiento fiscal.

La presidenta ha defendido que el paquete permitirá aumentar los ingresos sin crear nuevos impuestos, aunque los analistas mantienen sus dudas sobre la creciente estrechez entre los ingresos, los gastos y la deuda. En la exposición de motivos de la reforma a la Ley Federal de Derechos –incluida en el paquete–, la mandataria argumenta que el ajuste del DNR responde a que la cuota vigente ya no cubre el coste de los servicios migratorios, en un contexto de mayor llegada de turistas. El argumento del sector hotelero advierte que los ingresos por turistas se han estancado, mientras que sus costos operativos sí se expanden cada año.

El DNR se aplica de manera distinta según la vía de entrada. Los turistas extranjeros que llegan por avión lo pagan, por lo general, el monto se incorpora en el precio del boleto, que es recaudado y entregado al erario por la aerolínea. Quienes ingresan por tierra deben cubrirlo si permanecen más de siete días en el país. En el caso de los cruceros, una exención fue eliminada en 2025, aunque el Gobierno ha establecido estímulos fiscales para amortiguar el impacto y un esquema de introducción gradual del cobro. También existen exenciones para determinados tripulantes y personas que viajan bajo convenios de cooperación o intercambio educativo, cultural y científico.

Para los hoteleros, el aumento además es inoportuno. El alza del derecho golpearía aún más al Caribe en plena caída de ocupación hotelera, afectada por una temporada de sargazo que alcanzó máximos históricos y un aumento de las tarifas aéreas, por el encarecimiento de los combustibles y la volatilidad de los mercados energéticos por la guerra en Irán. El DNR, por sí solo, no determina el precio de los boletos, pero sí se suma al importe final.

Alzas para espacio aéreo y trenes

Los turistas no serán los únicos que podrían enfrentar un aumento de costes en 2027. El Gobierno también ha planteado elevar las cuotas que pagan las aerolíneas por el aprovechamiento del espacio aéreo mexicano. La medida busca aumentar los recursos destinados al monitoreo y control del espacio aéreo y añade otro coste a una industria que, en última instancia, puede trasladar las alzas al consumidor.

Adicionalmente, las principales empresas ferroviarias del país, agrupadas en la Asociación Mexicana de Ferrocarriles (AMF), han advertido sobre el efecto que tendría sobre sus inversiones y costes operativos una propuesta para elevar, de 1,25% al 3% de sus ingresos brutos, la tasa por el uso de las vías férreas. La Secretaría de Hacienda sostiene que la tasa no había sido modificada en décadas y que el ajuste busca actualizar el valor de uso de sus activos públicos, mientras descarta un aumento significativo de las tarifas o del coste de las mercancías.

El sector, que representa cerca de una cuarta parte del transporte de carga del país, ha dejado abierta la puerta a negociar con el Ejecutivo. “El tiempo es la mejor baza que tienen las empresas”, sostiene BBI Bradesco, la banca de inversión del banco brasileño. No obstante, advierte: “La regulación gubernamental, y las herramientas para hacerla cumplir, han alcanzado niveles sin precedentes (.) Además, esto ocurre en un momento en el que el Gobierno busca activamente debajo de las piedras nuevas fuentes de ingresos para seguir financiando sus prioridades”, agrega el análisis.


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