Los 205 millones de dólares en billetes de Zhenli Ye Gon llegan ante la Justicia 19 años después
Es una de las imágenes más impactantes de la historia criminal de México: miles de billetes en dólares, euros y pesos mexicanos apilados y llenando una habitación en una mansión en el lujoso barrio de las Lomas de Chapultepec, en Ciudad de México. Era marzo de 2007 y la policía había logrado una orden para registrar la residencia del empresario chino Zhenli Ye Gon, ante la sospecha de que colaboraba a través de sus empresas farmacéuticas con el narco. Se encontraron con 205 millones de dólares en efectivo, en el que hasta ahora sigue siendo el mayor decomiso de dinero en efectivo en la historia de México. Han pasado 19 años desde el hallazgo y esta semana Ye Gon ha recibido la primera sentencia por el caso. Un juez ha dictado 15 años de prisión para el empresario por el delito de operaciones con dinero ilícito, así como una multa de 8.000 dólares.
El caso de Zhenli Ye Gon captó la atención pública no solo por el rocambolesco hallazgo del dinero en efectivo, sino porque dejó al descubierto una nueva estrategia de las organizaciones criminales para traficar drogas. El empresario, que se naturalizó como mexicano, utilizó su empresa farmacéutica Unimed Pharm Chem México como fachada para importar sustancias químicas que sirvieron a los cárteles mexicanos a fabricar drogas sintéticas. La empresa de Ye Gon importaba desde Asia, principalmente, efedrina, pseudoefedrina y clorhidrato de pseudoefedrina que servían como precursores en las fabricación de metanfetaminas. A través de una empresa legal que reportaba el ingreso en las aduanas de México de otros componentes, el empresario hizo crecer su fortuna. Este mismo esquema fue utilizado años más tarde por los hijos de Joaquín El Chapo Guzmán, conocidos como Los Chapitos, para la producción de fentanilo.
Cuando las autoridades registraron la mansión en Ciudad de México, el empresario huyó a Estados Unidos y dio una entrevista a la Associated Press en la que aseguraba que miembros del Gobierno mexicano —del entonces presidente Felipe Calderón (2006-2012)— le habían pedido guardar el dinero para utilizarlo en campañas políticas. “Coopelas o cuello”, dijo Ye Gon en la entrevista para ilustrar la amenaza de la que supuestamente fue objeto. La frase se popularizó por la pronunciación del empresario chino a un mensaje muy común en los círculos del crimen en México. La Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) comenzó su propia investigación en la que, por ejemplo, descubrió que Ye Gon había gastado unos 125 millones de dólares en una noche de apuestas en Las Vegas, algo que consideró parte de una operación para blanquear dinero del narcotráfico.
Estados Unidos le detuvo en Maryland apenas unas semanas después y lo acusó de trabajar con el Cártel de Sinaloa. Pasaron nueve años hasta que México consiguió su extradición en 2016 y lo trasladó al penal del Altiplano, la cárcel de mayor seguridad en el país, donde se encuentra preso hasta el día de hoy. Desde entonces la Fiscalía mantiene una lucha contra el empresario, quien incluso ha reclamado que le devuelvan el dinero decomisado en el histórico operativo. El Gobierno mexicano repartió en 2019 los fondos entre la Fiscalía, la Secretaría de Salud y el Poder Judicial. La investigación alrededor de la operaciones financieras del empresario han permitido a la autoridades encontrar cuentas bancarias relacionadas con él. Pese a que el juez le pedido comprobar el origen lícito del dinero, Ye Gon no lo ha demostrado.
La mansión de Lomas de Chapultepec fue vendida en 2019 por el Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado en una subasta muy publicitada por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024). El Gobierno obtuvo 102 millones de pesos (unos cinco millones de dólares), el mayor monto registrado en una subasta gubernamental, por la venta de la casa que finalmente fue adquirida por el empresario Carlos Bremer. Los fondos fueron entregados en becas a los 544 atletas que representaron a México en los Juegos Panamericanos de ese año. Ye Gon todavía tiene cuentas pendientes con la Justicia, entre ellos procesos por delincuencia organizada y delitos contra la salud. Las esperanzas del empresario, de 63 años, de recuperar los miles de billetes del histórico decomiso de 2007 se desvanecen.


