La victoria de la extrema derecha en Sajonia-Anhalt sacude a la coalición de gobierno en Alemania
La contundente victoria de la extrema derecha en las elecciones en el Estado de Sajonia-Anhalt ha puesto patas arriba la política alemana. AfD obtuvo el domingo un 43,8% de los votos y 39 diputados, a solo tres de la mayoría absoluta y con posibilidades de gobernar por primera vez en un land alemán. La CDU se desplomó de los 40 escaños que tenía a 15. Los dos principales partidos en el Gobierno federal, los democristianos y los socialdemócratas del SPD, admiten que la onda expansiva ha sacudido los cimientos de la coalición.
El vicepresidente del SPD y vicecanciller, Lars Klingbeil, fue el primero en disparar en la noche el domingo al poner en cuestión las reformas acordadas con la CDU y los socialcristianos de la CSU. La coalición entre los tres partidos arrancó en 2025 tras las elecciones federales de aquel año y en las que AfD ya fue la segunda fuerza más votada.
El Gobierno ha acordado en los últimos meses profundos cambios en el sistema de pensiones, en impuestos y en otras cuestiones impopulares para la ciudadanía. “Lo que ha sucedido es un punto de inflexión”, dijo Klingbeil en la televisión ZDF, “también es una señal para Berlín, mucha gente está descontenta con el rumbo reformista. El resultado invita a reflexionar sobre las políticas del gobierno federal. Y tengan la seguridad de que lo haremos”.
“El Gobierno federal y los partidos que lo forman tienen, por supuesto, una responsabilidad por el resultado de las elecciones”, ha dicho este lunes en la televisión Phoenix Tim Klüssendorf, secretario general del SPD. Klüssendord también ha incidido en la idea de que deben replantearse las reformas acordadas.
El canciller y líder de la CDU, Friedrich Merz, insistió el 26 de agosto en que los acuerdos por las reformas son “un pilar” de la coalición y defendió que dar marcha atrás supondría poner en cuestión la alianza de Gobierno.
Resultados catastróficos
El SPD cantó victoria en Sajonia-Anhalt porque pudo mantener el tipo: solo perdió un diputado, ahora tiene ocho, con un 9,3% de los votos. La crisis es mayor en la CDU. Su líder y canciller, Friedrich Merz, ni siquiera participó en la campaña electoral por la pésima popularidad que tiene, no solo en Sajonia-Anhalt, sino en el conjunto del país. Merz se reúne este lunes con su partido para tomar decisiones internas respecto a lo que su jefe de grupo parlamentario, Thorsten Frei, definió lo sucedido el domingo como “un momento de inflexión para nuestro país”. “Nunca antes habíamos vivido una situación en la que un partido clasificado como de extrema derecha por los servicios de inteligencia del Estado haya logrado esta mayoría”, avisó el domingo Frei en una entrevista en la televisión pública.
Los medios de comunicación especulan desde hace semanas con un hipotético relevo de Merz como canciller. “Merz es el hombre equivocado en este cargo y estos tiempos”, escribe el director de Der Spiegel, Dirk Kurbjuweit, “el Gobierno necesita empezar de nuevo, y esto empieza por Friedrich Merz”. El diario Bild asegura este lunes que el canciller se encuentra “bajo una presión masiva” dentro de su partido. “Los resultados son catastróficos, tenemos que analizar con la cabeza fría cómo responder”, ha admitido Frei ante los medios en los momentos previos a la reunión del partido de este lunes.
Manfred Güllner, director de Forsa, una de las principales empresas de demoscopia de Alemania, recomendó en agosto a los democristianos que “planteen seriamente” la posibilidad de relevar al canciller. Con Merz, según las estadísticas, la CDU solo hace que perder votos para AfD. Preguntado por una posible caída de Merz, Frei aseguró en ZDF que la legislatura es de cuatro años, “también para el canciller”.
Votos de la izquierda nacionalista
No es la primera vez que AfD gana las elecciones en un land. Ya fue la fuerza más votada en los comicios de Turingia en 2024, pero ni obtuvo el enorme apoyo que ha conseguido en Sajonia-Anhalt ni tuvo margen para romper el cordón sanitario que le imponen el resto de partidos. En esta ocasión solo se ha quedado a tres escaños de la mayoría absoluta y todo apunta a que recibirán el apoyo de los cinco diputados de la izquierda nacionalista de BSW para que su candidato, Ulrich Siegmund, sea investido como presidente.
El candidato de BSW en Sajonia-Anhalt, Thomas Schulze, ha confirmado este lunes que están dispuestos a abstenerse en tercera votación para que AfD asuma el poder con una mayoría simple. “No participaremos en la coalición de los del cordón sanitario”, ha añadido Schulze.
Siegmund ha modificado este lunes sus palabras del pasado y en las que aseguraba que no pactaría nunca con BSW. El posible futuro presidente de Sajonia-Anhalt se ha abierto incluso a dar paso a este partido en un Gobierno regional si no supone que AfD haga “grandes” concesiones. Siegmund advirtió que, si es necesario, no tienen problema en repetir elecciones, “porque entonces recibiríamos entre el 50% y el 55% de los votos”. BSW, por el contrario, ha entrado por poco margen en el parlamento regional y en una repetición se arriesgaría a quedar fuera del poder legislativo.
BSW, fuerza que debe sus siglas a su líder, Sahra Wagenknecht, ha formado parte del Gobierno de Turingia después de bloquear a AfD en las elecciones de 2024. BSW se ha roto en Turingia y se hunde en el conjunto del país porque sus votantes rechazan que colabore con los grandes partidos.
Desde hace meses se daba por hecho que septiembre sería un mes a vida o muerte para la coalición en el Gobierno federal. En las próximas semanas se celebran dos elecciones regionales más, en el Estado de Mecklemburgo-Pomerania y en Berlín. En el primero se prevé que el SPD pueda revalidar su coalición de Gobierno, aunque AfD está convencida de que el éxito en Sajonia-Anhalt puede darle un impulso. El escenario que apuntan las encuestas para Berlín es que la CDU perderá el poder en favor de una coalición de izquierdas. Una derrota democristiana en la capital solo hará que añadir presión a Merz como líder del partido y del país.


