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La Policía mata a tiros al sospechoso del atentado contra el Orgullo en Berlín


Lo que en un principio debía ser un fin de semana lleno fiesta y color con miles de personas reivindicando y celebrando la diversidad de orientación sexual e identidad de género en las calles de Berlín acabó convertido en un día de luto después de que una mujer muriera y 29 personas resultaran heridas, varias de ellas de gravedad, en un ataque con una furgoneta y un arma blanca en lo que las autoridades alemanas han calificado de “atentado terrorista islamista”. El presunto autor del atentado, Abdul Ballout, ha sido abatido a tiros este domingo, según ha confirmado la Policía de la capital alemana, durante un operativo en una colonia de huertos urbanos en Spandau, en el oeste de Berlín, tras una intensa búsqueda.

“Según la información disponible hasta el momento, al parecer se abalanzó sobre nuestras fuerzas de intervención con un arma blanca”, han señalado las fuerzas policiales en un comunicado en redes sociales sobre la intervención de los agentes. “A pesar de las medidas de reanimación iniciadas de inmediato por el cuerpo de bomberos de Berlín, falleció en el lugar de los hechos”, ha agregado.

Horas antes, el canciller alemán, Friedrich Merz ha afirmado: “Quiero decirles a los participantes del Christopher Street Day [como se conoce a la marcha del Orgullo, CSD] aquí en Berlín, pero también en toda Alemania: ¡No se dejen intimidar, no nos dejemos intimidar!“. El mandatario ha llamado al país a unirse tras el atentado, poco antes de que comenzaran los homenajes en honor a las víctimas en la Iglesia de Santa María, enfrente del Ayuntamiento de Berlín. ”Estos actos solo tienen un objetivo: quieren dividir a nuestra sociedad. Quieren arrebatarnos lo más importante que tenemos: nuestra apertura y nuestra libertad”, ha agregado.

El líder conservador había calificado lo ocurrido como “un acto despreciable”. “Estos delincuentes, estos extremistas, no tienen cabida en el seno de nuestra sociedad”, ha continuado. “Defenderemos la libertad de nuestra sociedad. Todos pueden contar con ello. Somos más, somos más fuertes y permanecemos unidos en nuestro país. Eso es lo más importante en un momento tan difícil”, ha señalado.

Previamente, el ministro de Interior de Alemania, Alexander Dobrindt, se había referido al atropello mortal ocurrido durante el CSD de Berlín como un atentado terrorista. “Estamos consternados y sumidos en un profundo duelo tras este terrible atentado. Todo apunta a que nos encontramos ante un atentado terrorista islamista”, ha declarado en otra comparecencia celebrada cerca del lugar de los hechos, en la que estuvo acompañado del alcalde de Berlín, Kai Wegner.

En las horas que siguieron al atentado, las autoridades se volcaron en la búsqueda de Ballout, en paradero desconocido hasta que se dio a conocer que había sido abatido. Los controles se intensificaron en todo el país y se vigilaron exhaustivamente tanto las fronteras terrestres con Dinamarca y Polonia como los puertos marítimos. Asimismo, las principales estaciones de tren de Berlín se llenaron de policías con metralleta.

Dobrindt dio detalles sobre la identidad del presunto responsable del atropellamiento. La madre de Ballout, originaria de Líbano, obtuvo la nacionalidad alemana en 2002. El sospechoso nació en Berlín en 2005. Según sus datos, fue condenado en el pasado a un año y diez meses de prisión. La condena se conmutó por la libertad condicional, ha asegurado.

Al parecer, tras embestir su furgoneta, “Ballout se abalanzó sobre los transeúntes con un arma blanca, presuntamente un machete”, ha precisado el ministro de Interior. Asimismo, ha afirmado que el atropello no se produjo debido a un fallo de la seguridad del evento, ya que el suceso tuvo lugar fuera del recinto que había sido vallado y vigilado. “No hubiera podido entrar en la zona del CSD”, ha declarado.

El alcalde de Berlín también ha destacado ese punto para dar respuesta a los que le preguntaron en la víspera si no había suficiente seguridad en la zona. “El presunto autor no logró entrar en la zona del CSD, porque esa zona estaba asegurada, pero a 400 metros de allí, había gente que iba o venía del festival o que simplemente visitaban la zona”, ha subrayado.

Wegner ha recordado en su intervención que la capital alemana volvió a demostrar “una vez más” el sábado que es “la ciudad de la libertad”. “Pero pasadas las diez de la noche, todo se oscureció. Se hizo muy, muy oscuro”, ha lamentado el alcalde.

Entre 8.000 y 10.000 personas, muchas de ellas vestidas de negro, han rendido homenaje a las víctimas hacia el mediodía en la Puerta de Brandeburgo. “Ayer se produjo un ataque contra todos nosotros, contra todas nuestras formas de vida, contra nuestras existencias, contra nuestra comunidad y nuestra democracia. Y no vamos a dejar que esto nos derrote”, se ha afirmado en uno de los discursos pronunciados desde el escenario.

La gente ha depositado flores, encendido velas y se ha abrazado. Otros han enarbolado banderas arcoíris, carteles y pancartas en las que se leían consignas como “El odio mata”, “Un ataque contra una es un ataque contra todos nosotros” o “Volveremos a bailar”. En el escenario de la plaza de París, en la Puerta de Brandeburgo, colgaba una pancarta con la inscripción Protect queer lives [Proteger las vidas queer]. La gente ha guardado un minuto de silencio. Posteriormente, por la tarde, una marcha fúnebre ha partido tras el servicio religioso en la Iglesia de Santa María.

Por su parte, el CSD de Berlín ha recomendado a la comunidad LGTBI+ reunirse en pequeños grupos por motivos de seguridad, pero ha anunciado que ya organizarán un acto más adelante para “llorar y hacerse visibles juntos” y ha hecho un llamamiento a través de un portavoz a “no instrumentalizar el atentado con fines políticos ni a que se someta a la gente a una sospecha generalizada”. “Detrás de este tipo de violencia se esconde el intento de dividir nuestra sociedad y enfrentar a las personas entre sí. Como CSD de Berlín, no lo permitiremos”, ha apuntado. Mientras, la Asociación de Diversidad Queer (LSVD) ha escrito en Instagram: “Hoy se ha producido una grieta en el arcoíris”.

El atropellamiento se produjo alrededor de las diez de la noche del sábado en la zona del Tiergarten. Según las autoridades, al sospechoso, que huyó del lugar tras chocar su furgoneta contra un árbol, “se le atribuye pertenencia al espectro islamista”. Varios medios alemanes afirman que es simpatizante del Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) e informaron de que ya se ha registrado su domicilio, cercano al lugar de los hechos.

El Fiscal General Federal de Alemania se hará cargo de la investigación. Según datos de la Policía, todos los heridos se encuentran ya fuera de peligro de muerte. “Ninguno de los heridos ingresados en los hospitales se encuentra actualmente en estado crítico ni corre peligro de muerte”, ha declarado un portavoz. Sin embargo, algunos siguen en la unidad de cuidados intensivos.

El Christopher Street Day en Berlín es una de las mayores marchas del Orgullo de Europa. Bajo el lema “Tomar posición es atractivo”, cientos de miles de personas recorrieron este año el centro de Berlín para reivindicar la diversidad, la igualdad y los derechos de la comunidad LGBTI+. El CSD conmemora los disturbios de Stonewall ocurridos en Nueva York el 28 de junio de 1969. Tras una redada policial en el bar Stonewall Inn, en Christopher Street, se produjeron manifestaciones y enfrentamientos con la policía. Ese día es considerado desde entonces como un punto de inflexión en la lucha por los derechos de la comunidad LGBTI+.

El atentado se produce en un momento delicado para el Gobierno de Merz, que está atravesando una reorganización ministerial. Dentro de dos meses se celebrarán elecciones en varios Estados federados, y el partido de extrema derecha de la oposición, Alternativa para Alemania (AfD), está centrando su campaña en temas como la inmigración y la seguridad. El partido no tardó en pronunciarse sobre el atentado. “¡No permitiremos que los extremistas religiosos dividan nuestro país con violencia e intolerancia!“, declaró el copresidente de AfD, Tino Chrupalla. En Sajonia-Anhalt, donde se abren las urnas el 6 de septiembre, la formación tiene más de un 40% de apoyo según los sondeos.

El atropello de este sábado, además, ha hecho aflorar los peores recuerdos del mayor atentado yihadista que ha sufrido Berlín, un atropello masivo en un concurrido mercadillo navideño que dejó 13 víctimas mortales. El 19 de diciembre de 2016, el terrorista islamista Anis Amri embistió con un camión a la gente que se encontraba en el mercadillo de la popular Breitscheidplatz, al lado de la Iglesia Memorial del Káiser Guillermo, próxima al zoo de Berlín.

En el atentado murieron 13 personas y más de 60 resultaron heridas. La decimotercera víctima sucumbió a causa de sus graves heridas en octubre de 2021. El terrorista consiguió escapar en un primer momento, lo que provocó una fuerte operación policial. Cuatro días después, el 23 de diciembre de 2016, Amri murió en Milán en un tiroteo con la policía.

Las ciudades alemanas suelen estar muy protegidas en las calles por bolardos y hay un amplio debate sobre la seguridad en los centros urbanos desde que se produjeron atropellos masivos en distintos lugares del país. El último tuvo lugar el pasado mes de mayo en el centro de Leipzig, en el que murieron dos personas y otras 22 resultaron heridas.

En febrero del pasado año, un coche embistió a los presentes en una manifestación organizada por un sindicato matando a dos personas e hiriendo a más de 40. Un mes después, en Mannheim, otro vehículo arrolló una zona comercial del centro de la ciudad, matando a dos personas e hiriendo a otras diez. Asimismo, en diciembre de 2024, otro automóvil embistió un mercado navideño en el centro de Magdeburgo y mató a cinco personas e hirió a más de 200.



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