Nacional

La Policía empieza a desalojar el asentamiento de migrantes de la playa de El Trampolín de Ceuta

La Policía Nacional ha desalojado parcialmente el asentamiento de migrantes de la playa de El Trampolín, en Ceuta, con un imponente operativo desplegado este domingo. Tras una noche sin presencia policial, sobre las 7.30 ha llegado la primera furgoneta de la Unidad de Intervención Nacional (UIP) para una toma de contacto inicial. Aún no había amanecido, la bruma cubría el mar y la mayoría de migrantes seguían durmiendo. Minutos después, un dron ha empezado a sobrevolar la zona, finalmente, el amplio dispositivo ha arrancado por sorpresa ya a las 8.00. A esa hora, medio centenar de furgonetas de la Policía Nacional, tres tanquetas de los antidisturbios y otra decena de vehículos pesados del Ejército han irrumpido entre la neblina, todos de golpe, para perimetrar los accesos y dividir el poblado en varios sectores.

Más de 350 agentes han participado en el operativo de gran envergadura, que ha transcurrido con relativa tranquilidad y sin incidentes, salvo algún episodio puntual de tensión. Decenas de migrantes han sido retenidos en grupo y trasladados luego en autobuses hasta el paso fronterizo de El Tarajal, donde se les han planteado dos opciones: dar sus datos y ser realojados en establecimientos del Gobierno o de lo contrario regresar de manera “voluntaria” a Marruecos sin ser filiados. Muchos han optado por la segunda vía y ya están de vuelta en el país vecino. En la arena también había grupos de menores, que han sido derivados a la comisaría para ingresar después en centros de acogida. Mientras el operativo transcurría, en el centro de la ciudad continuaba la actividad lúdica de los ceutíes, en un fin de semana de especial bullicio por la confluencia de varios eventos deportivos —incluso se ha celebrado un campeonato europeo de triatlón—, sumado a la alternancia de la gente en los bares.

El de El Trampolín es el último asentamiento levantado por los migrantes tras la entrada masiva que queda en Ceuta sobre una playa. Allí permanecen en condiciones insalubres unos 3.000 migrantes, en su gran mayoría de origen magrebí. Con el operativo de este domingo se está acometiendo su desmantelamiento parcial, centrado en el primer tramo del poblado, por lo que se esperan más intervenciones en los próximos días hasta su desalojo total. En el dispositivo de hoy han participado 8 grupos de la UIP, con el apoyo de otras unidades policiales —UPR, GAC, Unidad Aérea y Extranjería—. Tras acceder a la zona por la carretera que va a parar a El Trampolín desde el barrio de Benítez, las furgonetas de la UIP han formado un cordón policial, apostadas todas en fila, para cortar las salidas desde la arena. Luego los agentes han dividido por sectores el asentamiento para ir sacando poco a poco a los migrantes de las tiendas.

Las tanquetas de los antidisturbios —dos blindados medios sobre ruedas (BMR) y un vehículo de alta movilidad táctico (VAMTAC)— se han adentrado además entre las chabolas. También se han desplegado efectivos en la orilla y en el mar, con tres lanchas de la Guardia Civil, para evitar que los migrantes escaparan a nado. Tras sacar de las tiendas a los migrantes, los policías los han retenido sentados, con sus enseres, para trasladarlos luego por grupos en autobuses hasta el paso de El Tarajal. Un intérprete les ha explicado en árabe que tenían que permanecer agrupados y después montar en los autocares, uno municipal y dos de la Policía Nacional.

Una vez en el autobús, los agentes han llevado a los migrantes hasta el paso de El Tarajal, donde les han dado a elegir entre las dos alternativas: o bien dar sus datos y filiarse en el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) ubicado allí, para ser realojados luego en establecimientos del Gobierno instalados en Ceuta con motivo de la emergencia; o de lo contrario marcharse “voluntariamente” de vuelta a Marruecos sin ningún tipo de registro. Decenas de desalojados de El Trampolín han optado por la segunda vía y han vuelto caminado al país vecino.

La mayoría regresa para evitar dar sus datos, porque ese es el paso previo a la tramitación del procedimiento de expulsión y de la posterior orden de devolución. La ejecución judicial del retorno se materializará casi con total seguridad porque son personas originales de Marruecos, país que la Unión Europea considera como “seguro”, por lo que no hay derecho al asilo salvo casos puntuales. Muchos migrantes se decantan por el regreso “voluntario” porque, si en el futuro quieren volver a intentar entrar a España y ya tienen una orden de devolución previa, podrán ser retornados sin problemas al poner un pie en suelo español al constar ya un expediente de devolución anterior. Buena parte de los migrantes son conocedores de ese escenario y por eso se marchan, explican fuentes jurídicas. En paralelo, los menores que había en la playa han sido trasladados a la comisaría para su filiación y posterior ingreso en los centros de acogida.

La Policía Local colabora en el operativo, cortando algunas de las calles de la ciudad para controlar el tránsito de los autobuses hasta la frontera. La lluvia ha caído chispeando incesantemente desde las 9.00 y hasta las 14.00 en Ceuta. En la playa, los migrantes no han opuesto oponiendo resistencia y el operativo se ha desarrollado sin incidentes. Solo ha habido un episodio de tensión cuando ya había transcurrido hora y media algunos han empezado a ponerse en pie gritando “¡No Marruecos!“. Los antidisturbios han intervenido en ese momento adentrándose en el grupo y exigiendo que volvieran a sentarse.

Algunos de los migrantes esperaban ya a primera hora de la mañana fuera de las tiendas, después de una noche extraña y sin presencia policial hasta las 7.30, cuando llegó la primera furgoneta. A esa hora había ya un equipo de limpieza de unas 15 personas esperando y un gran camión de carga, que más tarde ha procedido a limpiar la franja de la playa desalojada.

Dispositivo complicado

Agentes de la Policía Nacional desplegados en Ceuta llevaban varios días tomando fotografías terrestres y áreas de la playa de El Trampolín para tener una imagen fija del asentamiento. Es el último campamento sobre una playa que queda en la ciudad autónoma después del desalojo total de la vecina Benítez, el pasado martes. Pero el escenario de El Trampolín es mucho más complicado, porque tiene una envergadura ampliamente mayor y con muchísimas más personas dentro. Por eso, el Ministerio del Interior había enviado tres vehículos pesados previstos para coyunturas especialmente extraordinarias.

Los tres vehículos pesados son dos blindados medios sobre ruedas (BMR) y un tercero de alta movilidad táctico (VAMTAC), adscritos a las Unidades de Intervención Policial (UIP), que llegaron en barco a Ceuta en la noche del jueves al viernes. Su desembarco supone una novedad para los efectivos desplegados en la ciudad autónoma desde final de julio, cuando unas 80.000 personas entraron en suelo ceutí. En total, hay unos 1.700 agentes entre policías y militares en el marco de ese operativo especial.

El ministro Ángel Víctor Torres, al frente del mando único en Ceuta, aseguró el miércoles de visita en la ciudad autónoma que, como muy tarde, la playa estará desalojada para el día 15 de octubre. En el caso de la playa de Benítez, el desmantelamiento se llevó a cabo en dos jornadas. Está por ver cuánto tiempo será necesario para El Trampolín, donde además este viernes se anunció que el agua estaba contaminada por la sustancia. coli. Aún así, los migrantes han seguido bañándose en el mar y lavando los enseres de cocina allí.


Source link