La extrema derecha roza la mayoría absoluta en Sajonia-Anhalt, según los sondeos
El partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD) habría logrado una victoria histórica este domingo en las elecciones en el Estado de Sajonia-Anhalt con un 44,5% de los votos, según los sondeos a pie de urna publicados este domingo por la televisión pública ARD. Esto le daría 39 escaños en el parlamento regional, cuando la mayoría absoluta son 42 diputados. Según estos resultados preliminares, la extrema derecha habría logrado un resultado mejor que el que apuntaban las encuestas. Mientras, la formación democristiana CDU, del canciller Fiedrich Merz, se desploma y pasaría de 40 a 16 diputados, es decir, obtiene la mitad de los votos conseguidos en las pasadas regionales de 2021.
Solo si el partido de la izquierda nacionalista BSW entra en el parlamento, AfD podría tener opciones de gobernar. BSW es la única formación que se ha desmarcado del cordón sanitario contra la extrema derecha y se ha mostrado dispuesta a facilitar la investidura como presidente del candidato de AfD, Ulrich Siegmund. AfD ya ha ganado otras elecciones regionales, en 2024 en el Estado de Turingia. Pero es en Sajonia-Anhalt donde por primera vez tiene serias oportunidades de romper el aislamiento que le imponen el resto de partidos y así llegar al poder ejecutivo.
El SPD, socio de Gobierno, perdería dos diputados y pasaría de nueve a siete. El tercer miembro del ejecutivo regional, los liberales del FDP, quedarían fuera del parlamento.
AfD, según el sondeo de la televisión pública, prácticamente duplica los votos respecto a 2021, exactamente lo mismo que perdería la CDU. El otro partido que crece, aunque no como la formación de extrema derecha, son los Verdes, que conseguirían el 9% de los votos y ocho diputados, dos más que en las pasadas elecciones. De nuevo, esta diferencia de dos escaños coincide con lo perdido por el SPD.
La gran incógnita de la noche electoral será si BSW entra consigue entrar en el parlamento. El sondeo de la televisión pública da al partido liderado por Sahra Wagenknecht un 5% de los votos, el límite para acceder al parlamento con cinco diputados. Wagenknecht se ha mostrado predispuesta a facilitar la investidura de Siegmund en caso de ser la lista más votada. Claudia Wittig, candidata de BSW en Sajonia-Anhalt, se ha mostrado dispuesta a negociar la investidura si entran en el parlamento. “Con AfD nos entendemos en bastantes ámbitos”, ha comentado Wittig, “sería antidemocrático, vista la mayoría que reciben, que no tengan la opción de gobernar”.
Los colegios electorales han cerrado a las seis de la tarde. La trascendencia de la jornada ha quedado patente con los datos de participación. A las cuatro de la tarde ya habían votado el 65% de los 1,6 millones de personas convocadas a las urnas, es decir, por encima del total que votó en las pasadas elecciones regionales, el 60,3%. La mayor participación en unos comicios regionales de Sajonia-Anhalt fue del 71,5%, en 1998.
Los sondeos a pie de urna han sido realizados por la empresa de demoscopia Infratest Dimap a partir de 20.000 entrevistas, según ha informado la televisión pública. Infratest Dimap estima que la participación será superior al 75%.
El apoyo a AfD que arrojan los sondeos es también de récord. La CDU del canciller Helmut Kohl obtuvo el máximo hasta ahora en votos en este land, el 39%, en 1990, el año de la reunificación alemana. Los resultados serían todavía más sorprendentes en un momento en el que el reparto del voto entre partidos es mayor ahora que en aquellos años.
La jornada electoral ha discurrido sin incidentes reportados, con una enorme presencia policial desde el sábado en la capital del Estado, Magdeburgo. Fuerzas del orden procedentes de otras regiones de Alemania se han instalado también en la ciudad para evitar potenciales altercados. El sábado se celebró una manifestación de organizaciones contrarias a AfD que reunió a unas 15.000 personas, según los organizadores. Los convocantes de esta protesta han vuelto a llamar a la ciudadanía este domingo para seguir la tarde y noche electoral.
AfD ha llamado a sus seguidores a acudir a los colegios electorales para monitorizar el recuento de votos. En Alemania es posible que cualquier ciudadano identificado esté presente en el recuento. La extrema derecha ha puesto en duda en las últimas semanas el sistema electoral, dentro de su estrategia para cuestionar el sistema democrático.
“Hay que cambiar ahora o nunca, este país se va al traste”, opinaba Birgit, mujer de 67 años que ha votado a AfD en un colegio electoral de Magdeburgo. Tanto ella como su marido no quisieron que su apellido sea publicado. Ambos aseguran que votarían por la CSU, los socialcristianos bávaros, “pero como estos no se presentan en Sajonia-Anhalt, optamos por AfD”. Hay dos razones, según explican, para justificar su voto. La primera es que la sociedad es cada vez más pobre, según su punto de vista. “En la República Democrática Alemana (RDA) yo pude tener cinco hijos por la excelente red de asistencia del Estado, esto ahora es imposible”, valoraba Birgit, que fue profesora de guardería. Cuando se reunificó Alemania perdió el empleo y abrió un restaurante, hasta su jubilación.
La segunda razón, afirmaban Birgit y su marido, es el exceso de extranjeros: “Hay algunos que están bien, que trabajan y no viven del cuento, como los checos”. Preguntados si aprueban, por ejemplo, la presencia de españoles en su ciudad, admiten que no lo tienen claro.
Sajonia-Anhalt tiene uno de los índices más bajos de Alemania en población extranjera, un 7% del total frente a la media del país, que es de un 15%. Esto no ha supuesto un problema para que Siegmund haya basado buena parte de la campaña electoral en prometer que expulsará a miles de migrantes o que eliminará ayudas a la extranjería.
Si AfD no obtiene la mayoría absoluta de diputados y BSW no entra en el parlamento, es probable que una alianza del resto de partidos dé apoyo al candidato de la CDU, Sven Schulze, para revalidar la presidencia del land. La extrema derecha ha centrado sus últimos días de campaña en pedir una alta participación para evitar que el llamado cordón sanitario vuelva a dejarlos fuera del poder.
AfD ha querido motivar a su favor al votante de derechas en los últimos días de campaña precisamente dando por hecho que CDU y Die Linke pactarán para evitar que lleguen al Gobierno. Alice Weidel, la líder de AfD, ha afirmado en ARD que si los democristianos mantienen en pie el cordón sanitario “y continúan pactando con la izquierda, nunca más volverán a ganar unas elecciones en Alemania”. Franziska Hoppermann, secretaria general de la CDU, ha replicado a Weidel que su partido “no pactará con extremistas, tampoco extremistas de derechas”.
Los resultados son un desastre para la CDU, según ha admitido Schulze, que ya ha felicitado a Siegmund por la victoria. Merz seguirá la noche electoral en la sede del partido en Berlín. El canciller no ha participado en la campaña por la pésima popularidad que tiene en Sajonia-Anhalt incluso entre los votantes de la CDU, según han indicado las encuestas. Tampoco los líderes nacionales del SPD, socios de la CDU en el Gobierno federal, han estado presentes en la campaña.



