“Es un milagro que siga viva”: la estremecedora historia de Samantha Morton, la defensora de los servicios públicos que asombra en ‘La odisea’
Hay un episodio reciente que resume bien el punto en el que se encuentra la carrera de Samantha Morton. Tras acudir a un evento promocional de La odisea, su último proyecto como actriz, decenas de cazadores de autógrafos profesionales —de esos que aparecen con carpetas perfectamente organizadas para conseguir firmas de famosos— se lanzaron a la búsqueda de las rúbricas de Matt Damon, Zendaya, Tom Holland, Charlize Theron y el resto del estelar reparto de la nueva película de Christopher Nolan. Cuando pasó por delante esta intérprete británica de 49 años y vio que los bolígrafos también apuntaban hacia ella, les lanzó una advertencia entre risas: “Que sepáis que con mi autógrafo no vais a hacer mucho dinero, ¿eh?”. Quizá por su discreta trayectoria reciente —mediática, que no profesional— Morton tenga razón, pero, a tenor del entusiasmo que ha despertado su trabajo en el gran estreno cinematográfico del verano, su firma está a punto de revalorizarse.
