Elon Musk podría controlar Tesla sin cumplir las metas de su bono de un billón de dólares
De acuerdo con una nota de investigación que el equipo de analistas de Barclays, encabezado por el analista sénior de investigación de acciones de la firma, Dan Levy, distribuyó entre sus clientes el 14 de octubre y que retomó Reuters, si SpaceX adquiriera Tesla bajo las valoraciones consideradas por el banco, Musk podría controlar el 56% de los derechos de voto de la empresa resultante, aunque su participación económica rondaría el 37%.
Esto significa que podría conseguir más poder del que obtendría incluso si cumpliera todas las condiciones de su bono en Tesla, que elevaría sus derechos de voto hasta aproximadamente el 29%.
El bono de un billón de dólares que Musk todavía no consigue
En noviembre de 2025, los accionistas de Tesla aprobaron un paquete de compensación de hasta un billón de dólares para Elon Musk, condicionado al cumplimiento de una serie de objetivos financieros y operativos durante los siguientes 10 años.
Entre las metas destacan elevar la capitalización bursátil de Tesla hasta 8.5 billones de dólares, poner en operación un millón de robotaxis y vender un millón de robots humanoides.
El programa contempla 12 tramos de compensación, cada uno sujeto a condiciones específicas. Conforme el empresario alcance los objetivos, podrá acceder a nuevas acciones y ampliar su participación en la compañía. Sin embargo, hasta octubre de 2026, Musk no había conseguido ninguno de los tramos previstos, de acuerdo con la documentación de Tesla.
El esquema busca que el empresario reciba sus recompensas conforme la automotriz aumente su valor y desarrolle nuevas líneas de negocio. No obstante, una eventual combinación con SpaceX podría permitirle conseguir el control de Tesla sin completar primero ese recorrido.
¿Qué pasaría con los accionistas de Tesla si Musk toma todo el control?
Más allá de la compensación de Musk, una fusión con SpaceX podría modificar el equilibrio de poder dentro de Tesla. Actualmente, los accionistas de la automotriz cuentan con derechos de voto asociados a sus participaciones. En cambio, la estructura de SpaceX permite que determinadas acciones otorguen un poder de decisión superior al de otras.
Si una combinación conservara ese esquema, los inversionistas de Tesla podrían pasar a formar parte de una empresa donde Musk controlaría la mayoría de los votos sin poseer más de la mitad del capital.



