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El precio del diésel en EE UU marca un nuevo máximo de 6,52 dólares ante la escasez de combustible refinado


El precio del gasóleo en Estados Unidos ha alcanzado este martes un nuevo máximo histórico debido a las tensiones en los mercados petroleros, la escasez de combustibles por el encarecimiento del crudo y la falta de capacidad de refino a nivel mundial. El precio medio del diésel en las estaciones de servicio estadounidenses cotiza a 6,5276 dólares el galón (3,785 litros), un 77% más que hace un año, cuando el gasóleo cotizaba a 3,68 dólares, según los datos recopilados por la Asociación Automovilística Estadounidense (AAA, por su sigla en inglés). El gasóleo ha acelerado las subidas con un encarecimiento de casi 90 céntimos en el último mes.

El precio del diésel ha entrado en una espiral alcista, subiendo cada día desde hace varias semanas y superando el máximo alcanzado en 2022 con la crisis energética desencadenada por el inicio de la invasión rusa de Ucrania.

Las guerras de Estados Unidos en Irán y de Rusia en Ucrania han reducido las exportaciones de algunos de los mayores productores como Rusia, Arabia Saudita o los Emiratos Árabes, sin encontrar grandes alternativas de producción. Las reservas de los principales países están empezando a agotarse tras más de siete meses de guerra en Oriente Próximo, con muchas de las plantas de refino dañadas por los bombardeos o paralizadas por motivos de seguridad. Los ataques de Ucrania con drones a las plantas rusas también están agitando el mercado global.

“Un problema clave es que muchas refinerías en todo el mundo ya están operando a plena capacidad”, advirtió la Agencia Internacional de Energía (AIE) este lunes en su boletín informativo. “Esto deja pocas opciones disponibles para evitar una mayor escasez de suministros y un aumento de los precios en los próximos meses”, agregó.

Las exportaciones de diésel de Oriente Medio se redujeron a la mitad entre marzo y agosto en comparación con el año anterior, con un promedio de 800.000 barriles diarios, según datos de transporte marítimo de Kpler.

El precio del petróleo Brent cotiza en torno a los 100 dólares el barril y el West Texas Intermediate (WTI), el crudo de referencia en Estados Unidos, se vende a 96,5 dólares el barril. Ambos indicadores han repuntado este martes tras la intervención del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la Asamblea General de la ONU donde ha amenazado con “aniquilar” a Irán si no logran un pacto.

Los estadounidenses han gastado 71.000 millones de dólares más en gasolina desde el 1 de marzo, frente al mismo periodo del año anterior, según cálculos de GasBuddy, una casa de análisis de los mercados petroleros. “Sumando 41.000 millones más en los costes de diésel desde el 1 de marzo (cuando estalló la guerra de Irán) se llega a un coste adicional combinado total de 116.100 millones de dólares”, señala Patrick De Haan, responsable de GasBuddy.

“El precio del gasóleo subió en todos los Estados, y en cinco de ellos los aumentos superaron los 50 céntimos por galón, ya que los continuos ataques contra las refinerías de petróleo rusas están reduciendo la oferta mundial de gasóleo, una presión que se ve aún más acentuada en la región de los Grandes Lagos debido a problemas en las refinerías locales”, explica De Haan. “Cualquier cambio de tendencia más amplio dependerá en gran medida de la evolución de la situación en el extranjero, con los nuevos ataques de los hutíes y las recientes escaladas entre EE UU e Irán, las perspectivas siguen siendo muy inciertas”, añade.

La mayoría de los estadounidenses tienen coches de gasolina, así que la subida del diésel no les afecta de primera mano. No obstante, el precio de la gasolina también se ha encarecido hasta alcanzar este martes los 4,47 dólares el galón, por encima de la barrera psicológica de los 4 dólares a partir de la cual los ciudadanos comienzan a sufrir el golpe en un país en que es habitual el uso del coche para recorrer largas distancias a diario.

Los transportistas, cuyos camiones emplean gasóleo; los agricultores, con maquinaria que se mueve con motores diésel; y otras profesiones que requieren generadores eléctricos, embarcaciones o trenes necesitan este combustible para funcionar.

Se espera que la subida de los carburantes añada tensión a la inflación en Estados Unidos, en un momento en que los precios están al borde de iniciar una espiral de subidas azuzada por el coste de la energía y la carrera de la inteligencia artificial.

El panorama no favorece a la Casa Blanca. El presidente Trump afronta en poco más de un mes las elecciones de medio mandato, donde se juega buena parte de su legado. Las encuestas reflejan el profundo descontento de los estadounidenses con su gestión que se agrava con el encarecimiento de los combustibles.



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