Doce países occidentales plantean medidas contra Israel
Doce países occidentales, entre ellos España, Francia, Reino Unido, Canadá, Suecia e Irlanda, anunciaron una acción coordinada para aumentar la presión sobre Israel por la situación en Cisjordania ocupada.
Las naciones plantean restringir el comercio de bienes procedentes de asentamientos israelíes considerados ilegales bajo el derecho internacional. Los gobiernos expresaron su preocupación por el avance de los asentamientos y el incremento de la violencia ejercida por colonos contra la población palestina.
En una declaración conjunta difundida en París, los países firmantes afirmaron que la expansión de los asentamientos está deteriorando gravemente la situación sobre el terreno y poniendo en peligro la viabilidad de una futura solución de dos Estados.
Los países advirtieron además de que el aumento de los ataques de colonos y el desplazamiento de comunidades palestinas están agravando la inestabilidad en el territorio ocupado.
Reino Unido acusa a Israel de hacer «la vista gorda»
Como parte de esta iniciativa, algunos de los firmantes ya anunciaron sus medidas para restringir o prohibir el comercio de productos procedentes de los asentamientos israelíes. La decisión más contundente fue anunciada por el Reino Unido.
El ministro británico de Exteriores, Ed Miliband, informó de que Londres prohibirá las importaciones de bienes producidos en los asentamientos establecidos por Israel en los territorios ocupados.
Miliband justificó la medida acusando al Gobierno israelí de no actuar frente a la violencia de los colonos. Según el jefe de la diplomacia británica, las autoridades israelíes han hecho «la vista gorda» ante los abusos cometidos en Cisjordania, mientras que algunos miembros del Ejecutivo han contribuido con sus declaraciones y acciones a fomentar el desplazamiento forzoso de palestinos.
Los países firmantes sostienen que el crecimiento continuo de los asentamientos está modificando la realidad sobre el terreno de una manera que dificulta cada vez más una solución negociada al conflicto.
También consideran que las tensiones actuales amenazan la estabilidad regional y reducen las posibilidades de alcanzar una paz duradera entre israelíes y palestinos.
Crecientes tensiones entre Israel y occidente
La declaración refleja una creciente presión internacional sobre el Gobierno de Benjamin Netanyahu, que en los últimos meses ha afrontado críticas cada vez más intensas de gobiernos occidentales por la situación en Cisjordania. Los firmantes insistieron en que el respeto al derecho internacional y el freno a la expansión de los asentamientos son condiciones indispensables para preservar la posibilidad de una coexistencia futura entre un Estado israelí y un Estado palestino.
La iniciativa llega además en medio de un aumento de las tensiones diplomáticas entre varios aliados tradicionales de Israel y el Ejecutivo israelí, a medida que crece la preocupación por la violencia en los territorios ocupados y por el impacto que esta tiene sobre las perspectivas de una solución política al conflicto.
Información de DW.


