Anthropic crea un equipo para diseñar sus propios chips de IA
La decisión convierte a Anthropic en la más reciente empresa de IA en apostar por el desarrollo de silicio propio, una estrategia que ya siguen gigantes tecnológicos como Google, Amazon, Meta, Microsoft y OpenAI.
No obstante, de acuerdo con Reuters, la empresa dejó claro que fabricar sus propios chips no significa abandonar a sus socios actuales. Anthropic aseguró que mantendrá una estrategia de múltiples proveedores y continuará utilizando infraestructura basada en procesadores de Amazon Web Services (AWS), Google, Nvidia y AMD para entrenar e inferir sus modelos de IA.
La confirmación llega meses después de que Reuters revelara que la startup analizaba la posibilidad de desarrollar sus propios aceleradores de IA. Ahora, la empresa reconoce públicamente que el proyecto ya está en marcha, aunque todavía no ha dado detalles sobre cuándo estarán listos los primeros chips ni quién será el fabricante encargado de producirlos.
La nueva batalla de la IA se libra en el silicio
Durante los primeros años del boom de la IA generativa, el acceso a los procesadores de Nvidia fue suficiente para entrenar y operar los modelos más avanzados. Sin embargo, el rápido crecimiento de la demanda elevó los costos y provocó escasez de hardware especializado.
Ante ese escenario, las compañías comenzaron a invertir en chips diseñados específicamente para sus propias cargas de trabajo. Estos procesadores permiten optimizar el consumo de energía, mejorar el desempeño de tareas concretas y reducir la dependencia de un solo proveedor.
Desde 2016, Google desarrolla sus Tensor Processing Units TPU para sus servicios de IA; Amazon cuenta con la familia de chips Trainium e Inferentia para AWS; Meta trabaja en aceleradores propios para sus modelos Llama, mientras que OpenAI también avanza en el desarrollo de silicio personalizado para soportar la creciente demanda de ChatGPT.
Aunque diseñar un chip propio puede representar inversiones de cientos de millones de dólares y varios años de desarrollo, las grandes empresas de IA consideran que controlar una parte mayor de su infraestructura será una ventaja competitiva en un mercado donde la capacidad de cómputo se ha convertido en uno de los recursos más valiosos.

