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La captura del Capitán Sol da vuelo al caso de huachicol de la Marina: “A él se le atribuye la organización y los recursos”


A Miguel Ángel Solano Ruiz, alias Capitán Sol o Mike, lo buscaron durante unos 300 días en varios domicilios en México, Francia, Grecia, Mónaco y España. El hombre de 48 años, un capitán de corbeta retirado de la Secretaría de Marina (Semar), fue finalmente capturado la noche de este jueves en una casa ubicada en Zapopan, Jalisco, acusado presuntamente de delincuencia organizada con fines de cometer delitos en materia de hidrocarburos. Su captura da vuelo al caso de la red de huachicol en la Marina mexicana, en donde es señalado de ser el vínculo entre los hermanos Fernando y Manuel Farías Laguna con autoridades de alto nivel, en un esquema de corrupción que movió un mínimo de 564 millones de litros de combustible disfrazado como aditivos para aceites lubricantes, en 69 barcos petroleros en cuatro aduanas diferentes desde 2023.

La Fiscalía General de la República (FGR), la Semar y la Secretaría de Protección Ciudadana (SPC) describieron al Capitán Sol como el “último elemento que restaba por detener de la organización delictiva conocida como Los Primos”, en alusión al apodo por el que los hermanos Farías Laguna eran conocidos dentro de la Marina, como contraalmirante (Fernando) y vicealmirante (Manuel), aupados en el estamento por su tío, José Rafael Ojeda Durán, quien era titular de la Semar durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

La función de Solano Ruiz, retirado en 2018 y con una trayectoria marcada por el manejo de inteligencia estratégica, era presuntamente la de encargarse de la comunicación y la gestión de los sobornos. Usaba la aplicación de mensajería Threema, que permite comunicarse sin proporcionar un número telefónico, y poseía hábitos y un estilo de vida que no correspondía con el sueldo con el que se había retirado, de entre unos 18.000 pesos (poco menos de 1.000 dólares) y 24.000 (1.300 dólares) al mes, según varias investigaciones periodísticas de Reforma y El Sol de México.

Otras investigaciones, como la de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCC) y algunos de sus colaboradores, añaden, además, que entre 2019 y 2024, el Capitán Sol gastó unos 60 millones de pesos (más de tres millones de dólares) en apuestas en casinos, operaciones que responderían a un esquema de lavado de dinero. Con estos recursos aparentemente ilimitados, el funcionario cooptaba a los mandos civiles y militares para que los buques con combustible refinado, que debía pagar el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), entraran escondidos dentro de los buques y sin encontrar complicaciones.

“Hay que seguir la ruta del dinero”

Epigmenio Mendieta, abogado de los hermanos Farías Laguna, señalados por la FGR como los cabecillas de la trama, asegura que la detención del Capitán Sol es clave para comenzar a conocer los nombres de otros integrantes de la trama, como empresarios y funcionarios de alto nivel, que contribuyeron al esquema fraudulento. “La detención de esta persona va a ser útil porque puede corroborar la declaración que han dado los testigos protegidos que tiene la Fiscalía, en la que le atribuyen a él la organización, la selección de personal, la operación de buques e incluso la distribución de recursos económicos”, explica vía telefónica.

Además, el abogado recuerda que la postura de la presidencia y de la FGR ha sido la de señalar únicamente a los hermanos Farías en un caso criminal que es mucho más grande. “Lo que nosotros hemos hecho es explicar cómo no es posible que dos personas, dos marinos de mando medio, pudieran tomar decisiones en todo un entramado tan complejo en el que hay involucradas tantas Secretarías de Estado y tantos funcionarios o empresarios incluso. Quien sí podrá decir cómo estaba organizado, si tenía contactos o no, con qué empresarios y de qué empresas es esta persona, son los testigos que le atribuyen a él [al Capitán Sol] la organización y la distribución de los recursos”, precisa.

Mendieta señala que esta captura pone nuevamente sobre la mesa una línea del tiempo en la que, pese a que pareciera que los buques entraron de manera reiterada durante el Gobierno de López Obrador, la mayor cantidad de ellos, asegura, entró ya durante la Administración de Claudia Sheinbaum. Y agrega: “Esto se hizo, de acuerdo con lo que yo puedo concluir, con una finalidad de carácter económico. Si esto tenía una finalidad de carácter económico, pues simplemente hay que seguir la ruta del dinero. ¿Quién estaría dispuesto a involucrarse y para recuperar qué? Utilizaron empresas que contaban con permisos que se obtuvieron en un periodo determinado. Y después, hay que preguntar de qué refinerías en Estados Unidos salieron, porque ojo, las refinerías ya sacaban el producto señalando que eran aditivos de aceite, no hidrocarburo. Eso significa que ya había un acuerdo y no pueden decir que los hermanos estuvieran enterados; eso lo hicieron empresarios”.

La tarde de este viernes, Solano Ruiz fue trasladado al Penal del Altiplano, en el Estado de México, el mismo lugar donde los hermanos Farías permanecen recluidos. La audiencia en la que se le tomará declaración al Capitán Sol será clave para determinar el futuro del proceso legal. En tanto, hay todavía un vacío dentro de las pesquisas que llevan a cabo las autoridades: desde hace un año la justicia citó a declarar al exsecretario Rafael Ojeda, por petición de la defensa de los hermanos Farías, sin que, hasta ahora, haya sido “localizado” por esas mismas autoridades. La próxima semana será determinante en el caso. Comenzará la etapa intermedia de preparación para el juicio y se concretará la acusación formal.


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