Claudia Sheinbaum defiende la soberanía y recuerda a los hermanos migrantes en su segundo Grito de Independencia
Claudia Sheinbaum ha aparecido por segunda vez como presidenta de México en el balcón del Palacio Nacional para escenificar el Grito de Independencia, el ritual que celebra el inicio de la gesta histórica iniciada por el cura Miguel Hidalgo y Costilla hace 216 años. A la arenga tradicional, que reivindica a los héroes de la Patria, Sheinbaum ha añadido un “viva México libre, independiente y soberano”, simbólico en tiempos en los que ella misma, y su partido, han cuestionado la presión y estrategia de Estados Unidos como intentos de injerencia extranjera en asuntos de política interna.
“Viva la independencia, vivan los pueblos indígenas y afromexicanos, vivan nuestras hermanas y hermanos migrantes, viva la dignidad del pueblo de México, viva la libertad, viva la igualdad, viva la justicia, viva la democracia; viva México libre, independiente y soberano”, ha exclamado la presidenta en su arenga, en la que ha mencionado, además de Miguel Hidalgo y José María Morelos y Pavón, a Josefa Ortiz Téllez, Gertrudis Bocanegra y Leonora Vicario. La presidenta ha cruzado los salones del Palacio Nacional acompañada de su esposo Jesús María Tarriba, quien ha quedado en un segundo plano antes de que ella se asomara al balcón.
Por segunda vez en su mandato, la presidenta encabezó el momento estelar de la verbena popular ante un Zócalo lleno desde media tarde con gente atraída por la actuación del popular grupo Intocable, un conjunto de música norteña que puso a bailar a las más de 180.000 personas que, según el Gobierno de Ciudad de México, colmaron el primer cuadro de la capital.
La ceremonia del Grito ha presentado novedades respecto a años anteriores, como la reivindicación a los migrantes, a los pueblos indígenas y a los afromexicanos. La ceremonia transmitida en cadena nacional fue conducida por representantes de los pueblos originarios, afromexicanos y migrantes: Joseline Morales Pliego, abogada afromexicana; Bulmaro Juárez, hablante de la lengua ayuuk de Oaxaca, y Tsi-tsi-ki Félix, periodista migrante originaria de Zacapu, Michoacán. Como ocurrió el año pasado, la escolta que entregó la bandera nacional a la presidenta estaba integrada solo por mujeres. Sheinbaum usó un vestido diseñado y confeccionado por artesanos mexicanos del taller de Bordado Biulú, de mujeres muxe de Juchitán, Oaxaca.
Defensa de la soberanía
Desde mayo, cuando el Departamento de Justicia de Estados Unidos pidió la extradición del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, y nueve funcionarios más del Gobierno de Sinaloa por presuntos vínculos con el narcotráfico, la presidenta colocó el tema de la soberanía nacional en el centro del discurso oficial y convocó a los dirigentes y legisladores de Morena a desplegar una campaña para contrarrestar lo que ella misma ha calificado como una intentona de sectores de Estados Unidos para intervenir en asuntos internos de México. El tema ha estado presente en los momentos emblemáticos de la agenda nacional en los últimos meses: las fiestas del 5 de mayo que conmemoran la Batalla de Puebla en contra del Ejército francés, en el siglo XIX; la conmemoración de los dos años de su triunfo electoral, el 1 de junio, y el mensaje político por su segundo informe de Gobierno. La presidenta aprovechó incluso los festejos por el Mundial del fútbol para reivindicar el nacionalismo mexicano.
Recientemente, Sheinbaum ha tenido que hacer una nueva defensa de la independencia, luego de que el presidente Donald Trump publicara en sus redes sociales la imagen de un mapa de América con la bandera de las barras y las estrellas cubriendo el territorio de México. “En el mes de la patria reafirmamos que México no es ni será colonia ni protectorado de ningún país extranjero. Orgullosamente somos un país libre, independiente y soberano”, escribió Sheinbaum en su cuenta de X el 7 el septiembre ante esa provocación del mandatario estadounidense.
Por la tarde, la dirigente de Morena, Ariadna Montiel, ha expuesto el significado que el oficialismo ha querido imprimir este año a las Fiestas Patrias. “En tiempos en los que la derecha pide a gritos que haya una injerencia extranjera, es muy importante que el Grito de Independencia nos dio eso: libertad y una patria”. La lideresa morenista ha dicho que la gesta de 1810, que Andrés Manuel López Obrador identificó como la primera transformación, fue la base para la construcción del país independiente que hoy vive una cuarta transformación con los gobiernos emanados de Morena.


