Sinaloa se planta ante la violencia para recuperar las fiestas patrias suspendidas por dos años
Sinaloa apeló a la “dignidad” del pueblo la noche de este martes, en las celebraciones del Grito de la Independencia dos años después de haber tenido que suspender los festejos por la violencia. Con un ambiente de tensión similar al que se respiraba en 2024 cuando estalló la guerra fraticida en el Cartel de Sinaloa y se cancelaron las fiestas patrias, Culiacán recibió el discurso de su gobernadora interina Graciela Domínguez -en reemplazo de Rubén Rocha Moya- frente a una plaza poco concurrida. Las autoridades, que finalmente adelantaron el Grito casi 45 minutos, han querido recuperar unos festejos que apelan a la soberanía. La de México frente a la injerencia extranjera, pero también la de Sinaloa frente a la violencia que ha dejado un reguero de muertos y ha secuestrado la cotidianeidad de los sinaloenses.
Sinaloa intentó retomar este 2026 las celebraciones sin haber despejado del todo el temor a que los grupos criminales enturbien la jornada con asesinatos, desapariciones, bloqueos o ataques con drones. Pero también con empuje para retomar los espacios perdidos. La convocatoria no tuvo el eco esperado. Las imágenes de otros años la plaza a rebosar de gente en Culiacán eran esta vez de unos grupos de personas sin grandes aglomeraciones. Algunos incluso, sentado en sillas plegables en mitad de la calle. Llegó menos de la mitad de lo que esperaba la Administración estatal, considerando que buena parte de los asistentes a la explanada eran funcionarios.
La violencia no solo maltrata a Culiacán, la capital del Estado, sino a municipios como Mazatlán o Escuinapa, un punto que se ha convertido en un punto de interés para los criminales. Este martes, precisamente, el Gobierno federal ha dado a conocer el despliegue de 3.600 uniformados a la zona horas antes de la celebración mientras se confirmaba que sí habría fiestas patrias.
La gobernadora Graciela Domínguez Nava ha llamado a conmemorar el Grito de Independencia, anunciado como atractivo a artistas internacionales y una expectativa de 20.000 asistentes al festejo. Podrán acudir en sus propios vehículos o en los 144 autobuses de transporte urbano de 48 rutas distintas que pretenden asegurar el trayecto desde cualquier lugar de la capital.
“Lo más importante aquí es que como ciudadanos tengamos los espacios de recuperación y eso es lo que queremos hacer énfasis. (.) Las fiestas patrias nadie nos las debe robar”, expresó la gobernadora dos días atrás, en un evento en la Novena Zona Militar.
Distintos sectores sociales han urgido, en ese mismo sentido, a retomar los espacios de venta y los eventos públicos para reactivar la economía del Estado, mermada porque las empresas y las cadenas de suministros han sido también víctimas de la violencia, con ataques directos y con extorsiones.
Gritos, también, de dolor
La violencia por la confrontación entre facciones del Cartel de Sinaloa, que estalló tras la detención de Ismael El Mayo Zambada en 2024, se ha trasladado en los últimos meses hacia el sur del Estado, sobre todo a los municipios de Escuinapa y el turístico Mazatlán. El Estado acumula cerca de 3.900 homicidios y más de 4.400 personas que fueron desaparecidas, miles de vehículos robados con violencia y dos centenares de personas abatidas en enfrentamientos.
En Escuinapa, van 60 asesinatos de enero a la fecha, incluyendo 17 mujeres y cinco policías municipales. Es un municipio pequeño, cuya población concentra sus actividades económicas en la siembra y cosecha de mango o en la pesca de camarón en las Marismas Nacionales.
En Mazatlán, el impacto es más profundo, solo en la última semana suma 38 asesinatos. Ha sido el foco de atención prioritaria del Gobierno estatal y del federal.
Del despliegue de militares anunciado en la mañana de este martes, 1.800 elementos irán al Puerto, considerado el segundo punto turístico más importante del norte de México, después de Los Cabos, en Baja California Sur.
La misión de los 13.000 elementos militares y de la Marina en la zona es proteger, sobre todo, la zona turística y la franja costera, donde se desarrolla la actividad económica de mayor importancia para la región. En ese municipio desembarcan cruceros con cientos de turistas extranjeros y tiene una relevante cartera de vuelos internacionales. Pero las rentas vacacionales se han desplomado en comparación a hace dos años.
La Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) en Sinaloa y la Federación de Economistas Colegiados en México han cifrado la crisis económica en el Estado en 87.000 millones de pesos en pérdidas. Ambas organizaciones señalan que en los últimos dos años han dejado de venir 1.330 vuelos internacionales, con ellos, 26.728 turistas menos. Se han perdido 12.871 empleos, cerrado 4.812 empresas y al menos 44.451 trabajadores informales dejaron su ocupación, sobre todo, en actividades comerciales y de la construcción.
“Lo que aún no se mide bien son las pérdidas patrimoniales de los hogares, daños a negocios y viviendas, incendios provocados y los incendios provocados en la Sierra Madre Occidental (por ataques entre grupos criminales)”, indicó un informe de COPARMEX Sinaloa.
La fiesta va, sí o sí
La noche para recordar el Grito de Independencia se programó en las distintas sedes gubernamentales, por disposición del Gobierno del Estado.
Pese a que en Escuinapa se decidió inicialmente suspender las fiestas patrias tras el reciente asesinato de la joven maestra Sara Rosalina, de 31 años -el Ayuntamiento informó que no había condiciones para celebrar el evento-, casi 24 horas después se difundió otro comunicado en el que se informó de la reactivación de un acto meramente solemne y una verbena popular resguardada por un operativo militar. Funcionarios del Ayuntamiento de Escuinapa aseguraron que la indicación llegó por orden directa del Gobierno del Estado, sin opción a disentir.


