Estados Unidos bombardea tres petroleros iraníes, uno de ellos cerca de la estratégica isla de Jarg, en respuesta a ataques de Teherán
El Ejército estadounidense atacó este sábado tres petroleros iraníes, en respuesta, dijeron las autoridades de Washington, a los misiles balísticos disparados contra dos buques de guerra de Estados Unidos que patrullaban en la zona. No hubo víctimas en ninguno de esos incidentes, según informó el Comando Central estadounidense (CENTCOM) en un mensaje publicado en la red social X por la mañana (hora de Washington, seis más en la España peninsular).
Tras estos ataques fallidos iraníes, el ejército estadounidense “inutilizó” un petrolero frente a las costas de la estratégica isla de Jarg; otro cerca de la localidad de Jask, en la entrada del estrecho de Ormuz; y un tercero en el golfo de Omán. A la tripulación de ese último barco se le ordenó que lo abandonara antes del ataque.
Los medios iraníes habían informado horas antes de explosiones cerca de la isla iraní de Jarg, en el golfo Pérsico. La agencia de noticias Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria, el ejército paralelo que da soporte al régimen islámico, había apuntado desde primera hora del sábado de que se trataba de un ataque estadounidense y de que la tripulación estaba a salvo.
“Que el mensaje quede claro: si disparáis contra dos de nuestros buques, os impondremos un coste económico aún mayor, hundiendo tres de los vuestros”, dijo en X Brad Cooper, comandante del CENTCOM, con influencia en la zona de Oriente Próximo. “No dudaremos en defender a las fuerzas estadounidenses, si es necesario, destruir la limitada y vulnerable flota petrolera de Irán”, agregó.
El mensaje se acompañó de un vídeo de lo que parecen ser imágenes de los tres ataques, con un rótulo que dice “Desclasificado”.
Por ahora no ha habido ningúna confirmación oficial iraní al respecto. La isla de Jarg gestionaba el 90% de las exportaciones de petróleo de Irán antes de la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero, hace ya más de medio año, y sin una salida a la vista. Una ofensiva sobre sus instalaciones afectaría gravemente a su economía, ya perjudicada por el bloqueo y las sanciones de Washington.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado en varias ocasiones en estos meses con arrasarla. En una provocación habitual en él, publicó en su red social, Truth, un vídeo fabricado con inteligencia artificial que muestra la ficticia destrucción de la isla. El régimen iraní ha asegurado repetidamente que responderá con firmeza cualquier ataque contra la isla.
El viernes, en un encuentro con la prensa destacada en la Casa Blanca, Trump también amenazó de nuevo con atacar la montaña Pickaxe, en Irán, situada cerca del complejo de enriquecimiento de uranio en Natanz. Se trata de una instalación subterránea y muy protegida donde, según Estados Unidos, Irán se dedica al enriquecimiento para fines militares. Natanz fue en junio del año pasado, junto con Fordo e Isfahan, uno de los tres objetivos, del primer ataque de la Administración de Trump contra Irán, que, en el que también estuvo implicado Israel, y que rompió décadas de contención con el viejo rival. Entonces, el presidente de Estados Unidos defendió que esos bombardeos habían servido para “aniquilar” el programa nuclear iraní, afirmación que ha quedado desmentido con el tiempo.
El incidente del sábado en Jarg sigue a una semana de ataques cruzados entre los dos países. El lunes, Washington atacó Irán por primera vez desde julio con el objetivo de contrarrestar los “intentos de agresión” contra el transporte marítimo comercial en el crucial estrecho de Ormuz, por el que antes de la guerra transitaba un quinto de crudo mundial. Ahora, se ha convertido para Teherán en su principal medida de presión ya que ha logrado paralizar gran parte de las exportaciones de petróleo de del golfo Pérsico.
El vicepresidente de Estados Unidos, J. D Vance, subió el jueves al podio de la sala de prensa de la Casa Blanca, vacante desde la renuncia de la portavoz Karoline Leavitt, para advertir de que el diálogo entre ambos enemigos no será posible hasta que Irán “deje de atacar barcos comerciales”. Vance también culpó exclusivamente a Irán (y no a la falta de cálculo de su Administración) del alto precio de la gasolina en Estados Unidos, que amenaza con complicar las elecciones legislativas del próximo noviembre al Partido Republicano
Al menos una veintena de iraníes han muerto en diversos bombardeos estadounidenses esta semana, entre ellos al menos cuatro civiles que asistían a una boda el martes en la pequeña población costera de Kuhestak, en la provincia de Hormozgan, frente al estrecho de Ormuz. Teherán respondió a estos ataques y anunció bombardeos contra varios de los países del Golfo Pérsico que albergan instalaciones o personal militar estadounidense como Jordania, Bahréin y Kuwait.


