Escándalo en Brasil ante nuevos datos sobre la cercanía del juez Moraes con un banquero preso
Los mensajes indican suficiente intimidad como para que el banquero —entonces bajo investigación, ahora encarcelado— le consultara al juez si era el momento de huir de Brasil. “¿Tú crees que el lunes tengo que estar fuera [del país]?”, le preguntó por WhatsApp el dueño del Banco Master, ahora en prisión preventiva por un fraude colosal, al juez del Tribunal Supremo Alexandre de Moraes, dos días antes de ser detenido en noviembre de 2025. Se desconoce qué replicó Moraes, pero, en efecto, aquel lunes por la noche la policía detuvo al banquero a punto de embarcar en un avión privado rumbo al extranjero.
Este y otros mensajes enviados por el banquero al magistrado brasileño se han conocido este martes con el levantamiento del secreto de sumario de los mensajes que el primero envió al segundo. Moraes mantiene silencio ante unas revelaciones que han caído como una bomba atómica a menos de cinco semanas para las elecciones.
Las primeras sospechas en torno a la relación entre el propietario del Banco Master y el juez Moraes, el que encarceló al expresidente Jair Bolsonaro, surgieron meses atrás. Entonces se supo que Vorcaro contrató al bufete de abogados de la esposa del juez durante tres años por unos 20 millones de dólares. Desde que aquellas revelaciones salpicaron al juez más controvertido e internacionalmente conocido de Brasil, este ha mantenido un perfil bajo.
Los mensajes revelados ahora proceden de un celular que usaba Vorcaro. Otro de los mensajes conocidos apunta a que el banquero sugirió al juez Moraes que maniobrara ante el jefe de la Policía Federal y el fiscal general para frenar las investigaciones mientras él multiplicaba los contactos en su país y el extranjero para conseguir financiación y salvar el banco. “Es importante insistir ante Andre [Rodrigues, jefe de la PF] y Paulo [Gonet, fiscal general] para que nadie por debajo de ellos haga una barbaridad”, escribió.
La decisión de levantar el secreto de sumario y hacer públicas las 218 páginas del informe policial sobre la relación entre el empresario encarcelado y el poderoso juez ha partido de uno de sus colegas del Tribunal Supremo, André Mendonça. Este pretende que la máxima corte de Brasil celebre una sesión plenaria abierta y transparente sobre el asunto a la que asistan en persona los 11 miembros del tribunal.
Ambos togados libran desde hace meses un pulso sordo dentro del tribunal. Estas elecciones influirán en el Supremo porque el ganador tendrá ocasión de designar jueces para las tres plazas que quedarán vacantes en su mandato y podría cambiar la mayoría, ahora favorable a Moraes.
Los investigadores sostienen que Vorcaro y Moraes se reunieron en persona varias veces, incluido en vísperas de que el banquero fuera detenido. Y apuntan a que el magistrado del Supremo revisó el contrato que el banquero firmó con su esposa.
El Banco Master, liquidado por las autoridades ante los indicios de fraude, dejó un agujero de unos 10.000 millones. Entre los afectados, muchos fondos públicos de pensiones. Durante años, el banquero Vorcaro se esforzó por tejer una amplia red de contactos entre los más poderosos de Brasilia.
El caso Master es una maraña que también salpica de lleno al candidato presidencial Flávio Bolsonaro, pues el banquero preso le entregó 10 millones de dólares, supuestamente para pagar una película biográfica sobre su padre. Bolsonaro hijo ha pedido este martes la renuncia al juez Moraes, bestia negra del bolsonarismo.



