El incendio de Tírig mantiene en vilo a Castellón tras obligar al desalojo preventivo de los 700 vecinos de Catí
El interior de la provincia de Castellón ha vivido este fin de semana un nuevo episodio de emergencia forestal que ha culminado este domingo con la evacuación preventiva de los 700 vecinos de Catí, un municipio situado en la comarca del Alt Maestrat. La orden de desalojo, emitida a media tarde mediante un ES-Alert ante el avance del incendio originado en el vecino término de Tírig, se ha convertido en la medida de mayor impacto social de un fin de semana marcado por la declaración simultánea de cuatro fuegos, que ha obligado a confinar otro municipio afectado, Serra d’En Galceran, y a desalojar varias masías del término. La secuencia de incidentes se produce, además, apenas dos semanas después del grave incendio registrado el pasado 25 de julio en La Vall d’Uixó, que calcinó más de 9.500 hectáreas en el entorno de la Sierra de Espadán y que obligó a desplegar un operativo multidisciplinar durante más de una semana, hasta su control diez días después.
La alerta para la evacuación de Catí se activó pasadas las cuatro y media de la tarde de este domingo a través del sistema masivo ES-Alert. Los mensajes enviados a los teléfonos móviles de la zona instaban a los vecinos a abandonar el casco urbano, siguiendo las instrucciones de la Guardia Civil, por las carreteras CV-128 o N-232 en dirección a Xert. La decisión elevó el nivel de protección civil en el municipio, cuya población ya había sido confinada el día anterior en sus domicilios a causa de la masa de humo que cubría la zona. Durante la jornada del sábado y la mañana del domingo, parte de los residentes había optado por abandonar la localidad hacia segundas residencias o viviendas de familiares en otros puntos de la comarca, según han informado fuentes municipales.
El ayuntamiento de la vecina localidad de Xert ha habilitado el polideportivo municipal como centro de acogida temporal. Un dispositivo de Cruz Roja había atendido en estas instalaciones a 32 vecinos al cierre de la jornada del domingo. Por su parte, la alcaldesa de Catí, Mamen Gámiz, confirmaba también el traslado de las personas mayores y dependientes a la residencia del municipio de Morella, y lanzaba un mensaje de tranquilidad indicando que las más de 60 explotaciones ganaderas repartidas por el término municipal no han sufrido daños directos, una prioridad en la que los servicios de extinción han concentrado trabajos específicos de refresco y cortafuegos.
El origen del incendio de Tírig se sitúa en la tarde del viernes 7 de agosto. Entre las 19:00 y las 21:00 horas, una tormenta seca atravesó el interior de la provincia dejando un elevado número de rayos. Las descargas eléctricas desencadenaron cuatro incendios prácticamente simultáneos en los municipios de Culla, Serra d’En Galceran, Tírig y La Salzadella. La coincidencia temporal de las emergencias obligó al Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón y a los medios de la Generalitat Valenciana a dividir sus efectivos iniciales para acotar los perímetros desde las primeras horas.
La evolución de los cuatro fuegos ha sido desigual a lo largo del fin de semana. El foco de La Salzadella se dio por extinguido la misma noche del viernes gracias a la rápida intervención de las unidades terrestres. En Culla, la labor del dispositivo permitió estabilizar el perímetro y dar el incendio por controlado durante la jornada del sábado. En Serra d’En Galceran, donde el fuego afectó a unas 45 hectáreas con un perímetro de cuatro kilómetros, fue necesario evacuar preventivamente a 91 personas de masías diseminadas, 11 de las cuales pernoctaron en el polideportivo de Els Ibarsos. El sábado, el Centro de Coordinación de Emergencias levantó el confinamiento en este municipio, cerró el albergue provisional y declaró el incendio controlado.
Por el contrario, el fuego iniciado en Tírig se mantiene activo en situación 2 del Plan Especial frente al Riesgo de Incendios Forestales (PEIF). Los últimos datos ofrecidos por el Centro de Coordinación Operativa Integrada (CECOPI), tras la reunión celebrada a las 19:00 horas del domingo en el Puesto de Mando Avanzado (PMA) instalado en Tírig, ubican la superficie afectada en unas 684 hectáreas, con un perímetro delimitado de 19 kilómetros.
Las labores de extinción en Tírig se han visto condicionadas este domingo por factores meteorológicos y topográficos. La presencia de barrancos de difícil acceso ha dificultado el avance de la maquinaria pesada, mientras que el viento ha registrado rachas de fuerte intensidad a lo largo de la mañana y primeras horas de la tarde. La generación de columnas convectivas de gran altura impidió en momentos puntuales la visibilidad de los medios aéreos -que han llegado a movilizar hasta 19 aeronaves entre aviones y helicópteros-, dificultando la precisión de las descargas de agua. A media tarde, un salto de las llamas fuera de las líneas de control fijadas por los técnicos precipitó la recomendación de desalojar el casco urbano de Catí.
El director técnico del operativo, Antonio Rodrigo, explicó tras la reunión del CECOPI que el incendio presenta dos frentes activos, situados en los sectores norte y sur. El frente norte es el que afecta de forma directa al entorno de Catí. Rodrigo señaló que, a pesar de las complicaciones de la tarde, el operativo ha logrado reconducir el avance hacia zonas de confinamiento previamente trazadas mediante el uso de fuegos técnicos y el ensanchamiento de cortafuegos. Hasta el momento no se han notificado víctimas ni daños en infraestructuras residenciales.
Las previsiones para la noche del domingo al lunes ofrecían condiciones más idóneas para el trabajo de los efectivos terrestres. Según el conseller de Emergencias e Interior, Juan Carlos Valderrama, la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, y la dirección técnica de la extinción, se esperaba un incremento de la humedad relativa del aire de entre el 90% y el 100%, favorable para amortiguar la combustión y reducir la velocidad de propagación de las llamas en el perímetro.
Un contingente de 250 efectivos terrestres de los bomberos de la Diputación, la Generalitat Valenciana y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado ha mantenido los trabajos de consolidación durante la madrugada. El dispositivo busca asegurar los sectores críticos antes del cambio del tiempo anunciado para este lunes 10 de agosto. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha decretado la alerta naranja por precipitaciones y tormentas a partir de las 16:00 horas en el interior y litoral sur de la provincia, acompañadas de rachas fuertes de viento. Los mandos de la extinción prevén aprovechar la franja matinal para afianzar el perímetro de Tírig antes de que la inestabilidad atmosférica vuelva a alterar el comportamiento del incendio.

