Jaime Bonilla amenaza con confrontar a Marina del Pilar Ávila en un video filtrado y recrudece la guerra política en Baja California
La confrontación entre el exgobernador de Baja California Jaime Bonilla y su sucesora, Marina del Pilar Ávila, ha escalado este lunes a un nuevo nivel tras la difusión de un video en el que el político, hoy bajo los colores del PT, amenaza con dedicarse a confrontar a la actual mandataria del Estado y mantener una ofensiva permanente. La grabación, revelada por el medio Pie de Nota, muestra a Bonilla conversando con dos personas en lo que parece ser una sala de juntas, mientras lanza una advertencia que profundiza la trama derivada de una serie de audios filtrados que exhiben a Ávila presuntamente negociando con Estados Unidos información de seguridad nacional a cambio del regreso de su visa estadounidense.
La grabación se suma a los señalamientos de la gobernadora, que responsabiliza a Bonilla de la filtración de los primeros audios. “Le voy a romper su madre a Marina [del Pilar]. Todo el pinche tiempo que tenga yo de vida, la voy a estar chingando”, se escucha decir al exgobernador en el video captado por una cámara de videovigilancia, cuya fecha no ha sido precisada.
De acuerdo con el medio de comunicación, la conversación gira en torno a un contrato millonario que habría sido cancelado durante la administración de Ávila por presuntas irregularidades. En el mismo material, Bonilla también menciona: “A todos mis exfuncionarios se les han mandado auditorías”. Y da a entender que no han encontrado nada.
La filtración llega en uno de los momentos de mayor tensión política en Baja California y en el país, consecuencia de los audios que ponen a una de las gobernadoras del partido en el poder, Morena, como una posible informante de Estados Unidos. Ávila ha quedado bajo presión por la divulgación de una serie de grabaciones en las que habla sobre sus gestiones para recuperar la visa estadounidense que le fue revocada en mayo del año pasado. La gobernadora, que no ha negado el intercambio de conversaciones con supuestos agentes de Estados Unidos, ha sostenido que esas grabaciones fueron obtenidas como parte de una operación orquestada por Bonilla para perjudicarla políticamente, una acusación que el exmandatario ha rechazado.
Antes del video se filtró un audio más con horas de diferencia. En este se escucha a la gobernadora decir que contrató a un exagente del FBI para ayudarla en sus gestiones ante autoridades estadounidenses, un episodio que ha incrementado la presión sobre su Gobierno y alimentado la crisis política que atraviesa a Morena y al Estado.
La rivalidad entre ambos dirigentes tiene larga data. Comenzó poco después del relevo en el Gobierno estatal en 2021, pero alcanzó uno de sus picos en agosto de 2022. Entonces, Bonilla, bajo la investidura de senador, utilizó la tribuna del Congreso para acusar públicamente a su sucesora de mantener un supuesto acuerdo con el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
En medio de una ola de violencia registrada en Baja California, el exgobernador afirmó que el grupo criminal había colocado narcomantas dirigidas a la mandataria para reclamarle que había incumplido un pacto. “Lo que pasó en Baja California fue producto de un arreglo con los carteles, en particular el CJNG, que le hizo un reclamo a la gobernadora, que violó el acuerdo. Eso no sucedió en mi Gobierno”, dijo entonces. Sin pruebas de por medio. Marina del Pilar respondió rechazando los señalamientos y acusó a actores políticos de intentar aprovechar la violencia para obtener beneficios partidistas. Sin mencionar directamente a Bonilla, pidió no “hacer uso político de la violencia” y llamó a la ciudadanía a atender únicamente la información difundida por las autoridades.
La filtración del nuevo video añade otro componente a la trama entre los dos políticos de la misma coalición electoral. La confrontación entre ambos ha dejado de ser un conflicto personal para convertirse en una disputa con alcances políticos para Morena y sus aliados en la entidad. La publicación de los audios de la gobernadora, las acusaciones cruzadas y ahora la difusión del video de Bonilla lanzando amenazas, han profundizado la fractura entre dos de las principales figuras del movimiento oficialista en Baja California. Mientras, en otro frente, el del Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, el esclarecimiento del posible intercambio de información de una de sus gobernadora a Estados Unidos está pendiente.

