Vuelta a España, 445 muestras antidopaje y un laboratorio cerrado
Con una precisión digna de una mejor causa, el Consejo Superior de Deportes inició en julio obras de reforma en el edificio de Deporte y Salud del CAR de Madrid, lo que obliga al cierre durante unos seis meses del laboratorio antidopaje, que se ubica allí. La Agencia Mundial Antidopaje (AMA) anunció hace una semana el cese temporal de actividades del centro de análisis madrileño justamente en vísperas del inicio de la Vuelta a España, una de las competiciones que más análisis y más rápidos requiere.
La Agencia Internacional de Controles (ITA), el organismo independiente al que la Unión Ciclista Internacional (UCI) delegó en 2021 las actividades antidopaje tiene previsto recoger 445 muestras durante la ronda española: unas 200 serán de orina, 155 de sangre para el pasaporte biológico, 70 de suero sanguíneo y 20 de sangre seca. Cerrado Madrid, y sin capacidad de asumir las muestras el laboratorio de Barcelona, será el laboratorio de París, uno de los más grandes del mundo e inaugurado para los Juegos de 2024, el que se encargue de los análisis, con la complicación logística y el aumento de coste que ello supone. “El cierre temporal del laboratorio de Madrid nos ha obligado a adaptar los preparativos logísticos para La Vuelta”, señalan en la ITA. “Tras evaluar la capacidad disponible de los laboratorios, las muestras recogidas durante la carrera se enviarán al laboratorio acreditado por la AMA en París para su análisis”.
La ronda española parte de Mónaco el sábado 22 y después de atravesar los Pirineos por Andorra descenderá hacia el sur de la península siguiendo la costa mediterránea. Sus últimos 10 días consistirán en la travesía de Andalucía desde Almería hasta Huelva para regresar a Granada, donde se disputarán las dos última etapas.
Fuentes del sector, sin embargo, minimizan los problemas logísticos que supondrá enviar diariamente a París desde los finales de etapa en transportes especiales, urgentes y con garantía de no romper la cadena de frío. La industria del antidopaje, que mueve unas 300.000 muestras al año desde los lugares más inaccesibles ha conseguido que las grandes empresas de transporte creen unidades específicas capaces de transportar en menos de 12 horas las muestras desde cualquier lugar del mundo a uno de los 30 laboratorios acreditados por la Agencia Mundial Antidopaje. Los mismos aviones que mueven diariamente millones de pedidos de Amazon o Temu transportan los frascos de orina o los tubitos con sangre, y las agencias antidopaje los tienen bien engrasados. Así, por ejemplo, todos los controles que efectúa la ITIA, la agencia propia del tenis, se envían desde cualquier torneo solamente al laboratorio de Montreal, en Canadá.
El laboratorio de Madrid, con unos 7.300 análisis al año, es de los de menor capacidad del mundo, pero, aunque el de Barcelona, inaugurado para los Juegos Olímpicos de 1992, es más grande, con más de 12.000 muestras analizadas al año, sus cromatógrafos y espectrómetros no darían abasto, ya que ha asumido, junto a Lisboa, parte de las muestras pendientes de analizar. París, más de 26.500 análisis en 2025, es de los más grandes del sistema.
“Al igual que en el Tour de Francia, el programa antidopaje de La Vuelta lo ha elaborado la ITA basándose en un plan de controles específico según la información de nuestra unidad de inteligencia, adaptado a las características y riesgos concretos de la prueba”, señalan fuentes de la agencia, que recibe anualmente unos 10 millones de euros por parte de la UCI, en su mayoría aportaciones obligatorias de equipos, organizadores y corredores. Con ese presupuesto, en 2025 la ITA efectuó 15.000 controles en 267 pruebas ciclistas. Los resultados no fueron muy alentadores: solo 19 ciclistas fueron sancionados por dopaje. “Los controles se realizarán tanto en las metas de las etapas al ganador del día, al líder y a ciclistas escogidos, como, cuando sea necesario, en los hoteles de los equipos. La recogida de muestras correrá a cargo del equipo de controles de la ITA”.
Las mismas fuentes no descartan controles de madrugada o antes de que rompa el alba, como los que afectaron a Jonas Vingegaard (dos de la mañana) y Tadej Pogacar (a las cinco), y tanto ruido hicieron el pasado Tour. “En cuanto a la inteligencia y las investigaciones, la ITA ha establecido canales de cooperación con la Guardia Civil y otras autoridades pertinentes de España”, añaden en la agencia antidopaje, con oficinas en Suiza y Hungría.
La cooperación policial española, sin embargo, no está operativa desde hace meses, pues la unidad especializada de la UCO de la Guardia Civil aún no ha culminado su reestructuración tras la marcha del anterior capitán. Su cooperación con la ITA fue fructífera, con algunas investigaciones importantes, como la de Oier Lazcano, Superman López o Marcos Maynar. La última llevada a cabo afectó a la presunta violación de su sanción por parte del entrenador José Martí, cuya suspensión de 15 años por su implicación en el caso Armstrong concluye en junio de 2027.



