Victoria para Google en los tribunales: el gigante evita la partición de su negocio principal
Alphabet, la matriz empresarial detrás del motor de búsqueda online más popular del mundo, Google, ha obtenido este miércoles una importante victoria para su negocio en los tribunales de Estados Unidos. Si ya en el pasado Alphabet esquivó el tener que vender el navegador Google Chrome por su posición dominante, en esta ocasión se ha salvado de un mazazo sobre su principal gallina de los huevos de oro: el mercado publicitario.
Alphabet, junto con Meta, es la mayor empresa de publicidad del planeta. De los 96.428 millones de dólares que Alphabet ingresó durante la primera mitad de este año, 71.340 millones de dólares tuvieron su origen en el negocio publicitario. De un lado, está Google Ads, que es donde los anunciantes acuden para comprar un espacio publicitario para que así los usuarios de las páginas webs les vean. De otro, está Google AdX, la plataforma donde las páginas web venden al mayor buscador del mundo los espacios en los que posteriormente mostrar la publicidad.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos pedía a la juez federal Leonie Brinkema que ordenara a Alphabet que ejecutara una venta forzosa de Google AdX. El motivo era que las autoridades consideraban que, al controlar ambas caras de la moneda, Google era capaz de aprovecharse de forma ilegal en su propio beneficio a lo largo de distintas etapas del proceso del anunciado. En concreto, Google goza de una posición privilegiada que le permite un fuerte poder decisorio sobre qué precios se cobran por los anuncios y cuánto se paga a cambio del espacio publicitario. También tienen el poder sobre qué anuncios aparecen y en qué sitios lo hacen.
En lugar de asumir por completo la petición del Departamento de Justicia, Brinkema ha dictaminado que a Google le bastará con introducir herramientas de la competencia dentro de sus sistemas de tecnología publicitaria, un desenlace similar al que la empresa tuvo cuando se le exigía la venta de Google Chrome.
Según detalla Bloomberg, además de esa introducción de tecnología de terceros en sus sistemas, la jueza ha determinado que Google deberá adoptar “cambios de comportamiento” en su negocio sin concretar por el momento en qué consisten exactamente esos cambios. Según la citada agencia, el documento completo con las especificaciones se conocerá a lo largo de este mes de septiembre.
A nivel global, la firma de investigación de mercado EMarketer estima que este año el gasto en publicidad total superará el billón de dólares, haciendo de este negocio una fuente crucial de ingresos tanto para los medios de comunicación como para los gigantes tecnológicos. Ello, en un momento en el que empresas como las propias Google o Meta están afrontando la necesidad de acometer grandes inversiones en inteligencia artificial.
Pese a la orden favorable a Alphabet emitida por Brinkema, el Departamento de Justicia de Estados Unidos todavía puede recurrirla, y Google todavía está bajo la lupa de la justicia en otros ámbitos y regiones. Tras conocerse el sentido de la conclusión de Brinkema, las acciones de Alphabet subían un 0,68% al cierre de los mercados europeos. Las de su competidor publicitario The Trade Desk, remontaban el 4,2%.


