Un Barcelona muy atlético se venga del Valencia y accede a la final de la Supercopa
El Barcelona, con escasos vestigios de su anterior plantilla, que sucumbió de manera inapelable en la final de Liga ante el Valencia, que también era otro equipo bien distinto al actual, mostró su nueva imagen, más física, más poderosa, para tomarse la revancha ante el conjunto taronja en la segunda semifinal de la Supercopa (86-87). El grupo de Aleksander Sekulic luchará por el título ante el Asisa Joventut (18.00; Dazn) tras meter Kevin Punter un tiro libre a 2,8s del final. El equipo de Xavi Albert pagó su desacierto en los tiros libres y en los triples: lanzó 36 y solo metió nueve.
Los aficionados al baloncesto sentían curiosidad por saber qué encontrarían cuando le quitaran el celofán al nuevo Valencia. La gran incógnita era si conservaría esa velocidad ofensiva que lo convirtió en un equipo supersónico, y lo primero que descubrieron es que había un grupo con querencia por la defensa, muy intenso, presionante y con muchas manos. Luego intentaba correr, pero con mucha imprecisión y eso lo aprovechó el Barça, con mucho poderío físico, dominador del rebote y muy potente en la pintura, con unos Nebo y Mkamhpoua demoledores, para meter la primera cuña en el marcador (11-19).
Pero Xavi Albert, el sustituto de Pedro Martínez, de quien fue su ayudante las dos últimas temporadas, que aún no ha cumplido los 40 años, no es un tipo que pierda los nervios fácilmente y dejó que su equipo insistiera en defensa, mejorara en el rebote y subieran los porcentajes en el tiro exterior para equilibrar la eliminatoria. Saint-Supéry fue cogiendo temperatura y acabó siendo importante en las dos mitades de la cancha. El malagueño, que había hecho carrera en la NCAA, en la Universidad de Gonzaga, ha querido variar su camino para seguir creciendo en Europa. La elección del Principito ha sido el Valencia y se le nota que tiene intención de ser importante en este equipo.
Alexander Sekulic, el técnico esloveno de 48 años, quiere una plantilla que le permite jugar con mucha intensidad todos los minutos, que el Barça no permita respirar a su rival, y si eso va acompañado de rigor baloncestístico le puede elevar esta temporada. El conjunto azulgrana y el Valencia, que descartó para este partido al recién llegado Nikola Mirotic, han hecho una renovación profunda. Los culés querían un nuevo perfil para acabar con tres años de sequía y los taronja se han visto obligados después de que los grandes de Europa se encapricharan de los jugadores que deslumbraron en la ACB y en la Euroliga la temporada pasada. Son dos equipos con muchas novedades, y aún se esperan más cuando se produzcan los descartes de la NBA.
El Barcelona volvió a coger carrerilla nada más destapar la segunda mitad ante un Valencia al que le costaba encontrar ataques fluidos por la buena defensa de ajustes de su rival, que volvía a sufrir (45-55).
Kam Taylor, el último superviviente de la espina dorsal del Valencia campeón, intentó mantener a su equipo en pie ante un Barça que empezaba a arrollarle con su poderío atlético en las dos canastas. TJ Shorts y Armoni Brooks, el hombre que había arrasado la pasada temporada en Italia, fichados para ser dos referentes anotadores, fallaban muchos tiros y eso hacía sufrir a su equipo en los ataques en estático.
El Barcelona no supo rematar al Valencia cuando lo tuvo tambaleándose y los de Xavi Albert volvieron a engancharse, aunque les costaba ponerse por delante por su falta de puntería en los tiros libres. El grupo de Sekulic sufrió uno de los cambios en la normativa y perdió a Nebo, que estaba siendo un martillo debajo del aro, después de cometer dos faltas flagrantes —una novedad de esta temporada en la ACB—.
Cuando el partido llegó a las estrecheces del final, ya en el desenlace, el Valencia desperdició muchas oportunidades de ponerse por delante por sus errores en los triples. Aunque ahí emergió Kam Taylor para igualar el choque antes de que Punter decidiera con un tiro libre.



