Tener millones de reproducciones no garantiza vivir de la música: cómo ganan dinero realmente los artistas
No obstante, la cifra cambia cuando los artistas firman con servicios de sello, los cuales retienen una comisión del 15 al 30%, mientras que, si el artista trabaja con una disquera multinacional, el porcentaje puede variar desde un 70 hasta un 85%.
Asimismo, Patiño enfatiza que en ninguna de las plataformas existe un valor fijo por cada reproducción; más bien, depende de diversos factores, como la ubicación de los oyentes, el tipo de cuenta al que están suscritos (de pago o modelo gratuito), además de los ingresos mensuales de cada empresa en el caso de que se rijan por un modelo de reparto a partir de una misma bolsa.
A pesar de las duras métricas de entrada, el volumen total del negocio de la música grabada se expande a un ritmo acelerado. De acuerdo con los datos del reporte ‘Loud & Clear’, Spotify pagó en 2025 un total de 8,200 millones de pesos a la industria musical en México, una cifra que representa un crecimiento del 20% respecto al año anterior, aunque es la única cifra disponible. A nivel mundial, la empresa desembolsó a la industria musical más de 11,000 millones de dólares en 2025, un aumento del 10% interanual.
Frente a esta realidad, la diversificación comercial se vuelve obligatoria. “No creo que alguien esté conforme con que las plataformas sean su principal fuente de ingresos. Al contrario, es el lugar donde expones tu música sabiendo que no le vas a ganar y por eso volteas a hacer mercancías, asociaciones con marcas, vender vinilos o experiencias”, apunta por su parte Lizama.
El descubrimiento y la trampa del algoritmo
La promesa que sí cumplió el streaming es el acceso a todo el contenido. Sin embargo, Lizama señala que el mismo diseño de las experiencias en estas plataformas basadas en algoritmos aprovechan la comodidad y la pereza de los usuarios, pues estos se entregan a ellos y sus recomendaciones, lo cual no incentiva el descubrimiento de nuevos artistas.
“Estás jugando con el diablo, si no le pones un alto, hará lo que quiera, te entregará lo que le parece mejor”, sentencia el mánager. “El algoritmo no busca arriesgar, no quiere proponer novedades, tiene claros sus objetivos, los públicos a los que quiere llegar. Te empuja a que escuches lo que quiere que escuches”.
Desde su análisis, el algoritmo hace lo que debe hacer: poner música sin parar. Por lo tanto, es un aliado de la industria musical, mas no de la experiencia de escuchar, ya que lleva a los usuarios a un loop donde no salen del mismo contenido. “La última de las preocupaciones de las plataformas es que descubras nueva música. Quieren que estés en la plataforma, por eso, se basan en tus intereses”, detalla. “No es en pro de tu experiencia, sino en que te sientas cómodo con lo que te gusta y aquello que se le parezca”.

