Sánchez se enteró en el avión a Nueva York del juicio a Begoña Gómez: los grandes hitos del caso coinciden con viajes del presidente
Una vez más, una decisión muy relevante del juez Peinado sobre el caso Begoña Gómez llega con el presidente, Pedro Sánchez, iniciando un viaje importante, esta vez a la cumbre de la ONU en Nueva York. Ya es casi una constante sobre la que se bromea en La Moncloa. Esta vez, Sánchez no viaja a Nueva York con su esposa, pero en otras ocasiones sí estaba con ella en esos viajes marcados por las decisiones de Peinado y el impacto fue aún más fuerte.
El presidente recibió la noticia cuando ya estaba en el avión oficial volando hacia Nueva York, y en La Moncloa echan la vista atrás y recuerdan que casi no ha habido un solo viaje importante sin una noticia de impacto sobre el caso Begoña Gómez, algo que para el Ejecutivo no es casual, aunque en esta ocasión estaba más justificado porque el magistrado quiere dejar todo resuelto antes de jubilarse.
El último gran viaje de Sánchez ya se vio completamente dominado por las decisiones de Peinado. Fue a la cumbre de la OTAN en Ankara, en julio de este año. Era una cita clave para el presidente español porque estaba en plena batalla con Donald Trump por el rechazo de Sánchez a comprometerse a aumentar al 5% del PIB el gasto en defensa. El líder de EE UU llegó a plantear que habría que sacar a España de la OTAN. Y en Ankara incluso dijo que los españoles son “mala gente” y pidió romper toda relación comercial con España, aunque luego se echó para atrás y la cuestión quedó en nada. Pero el foco se puso sobre la decisión de Peinado de retirar el pasaporte a Gómez, que finalmente impidió que viajara. A la llegada, había dos ramos de flores esperando en la escalerilla del avión, uno para Sánchez y otro para Gómez, pero el presidente tuvo que explicar a los organizadores, visiblemente molesto, que su esposa no pudo viajar por una restricción de un juez que llegó a decir que podía fugarse con la ayuda de la policía, algo inédito entre los mandatarios internacionales.
Peinado también ha sido protagonista en los pocos viajes en los que sí ha participado Begoña Gómez, que quedaron marcados por decisiones que la afectaban. Este año, en el cuarto viaje a China del presidente, que ha trenzado una relación política fuerte con el régimen de Pekín, le acompañaba su esposa y cuando ya estaban allí, Peinado anunció su procesamiento. El año pasado, en el viaje a Nueva York para la cumbre la ONU, Sánchez se encontró con otra noticia de Peinado, la propuesta de que fuera un jurado popular quien la juzgara. En la anterior cumbre de la OTAN, en La Haya, llegó el intento de imputación de Félix Bolaños, que después fue rechazado por la Audiencia Provincial.
Hubo otros dos viajes muy relevantes con la presencia de Gómez en los que Peinado tomó decisiones que marcaron las ruedas de prensa de Sánchez y complicaron los viajes, sobre todo por el coste en la imagen internacional que supone una alteración así. En 2024, Gómez acompañó a Sánchez a la India, donde fueron recibidos con grandes honores y con un paseo en coche descapotable por las calles con el primer ministro de este país, Narendra Modi, y su esposa. Y justo allí apareció también el juez anunciando desde Madrid la ampliación de la imputación de Gómez por nuevos delitos. Poco antes, en otro viaje importante a Brasil, para visitar a Lula, un gran aliado político, Peinado anunció que se abría una investigación sobre las cuentas de Gómez. Después de una investigación, la policía concluyó que no había nada extraño en esas cuentas, pero el desgaste político ya estaba hecho y el viaje quedó opacado por esa noticia. La Moncloa insiste en que es imposible que esto sea casual, y considera inédito y de enorme gravedad que un juez quiera interferir así en la imagen internacional del presidente.
“El último servicio a la patria antes de colgar la toga. Qué casualidad, en la víspera de un viaje internacional del presidente”, se molestó Rebeca Torró, secretaria de organización de los socialistas. “Es intolerable que, una vez más, se notifique un auto de esta causa coincidiendo con un viaje internacional del presidente del Gobierno. Así como que se haga público antes de ser notificado a las partes”, señalan en La Moncloa.
De nuevo, y esta vez incluso antes de aterrizar en Nueva York, un viaje clave del presidente, la última cumbre de la ONU antes de las elecciones generales, queda marcado por la agenda judicial, también con la imputación de las hijas de José Luis Rodríguez Zapatero.
La pinza entre la crisis de Ceuta y los tribunales complica mucho la posibilidad de que Sánchez y su equipo logran salir de una agenda que les perjudica y les mantiene bloqueados desde hace casi dos meses. La Moncloa había diseñado un mes de septiembre completamente diferente, y confiaba en arrancar la temporada como en 2025, cuando la masacre en Gaza y la nítida posición de rechazo de Sánchez, a la que se sumaron otros países precisamente en la cumbre de la ONU, cuando Francia decidió reconocer a Palestina. Pero nada ha salido según lo previsto y La Moncloa ha tenido que retrasar anuncios y debates previstos.
Sánchez tenía la intención esta semana de salir precisamente de esa agenda de Ceuta que tanto desgaste ha provocado al Gobierno para abrir el campo y volcarse en los riesgos de la inteligencia artificial, uno de los asuntos estrella de esta cumbre de la ONU, y también la apuesta por el multilateralismo frente a la línea proteccionista de Donald Trump. El presidente ha diseñado una agenda con varios actos centrados en la protección de los menores frente a las redes y la inteligencia artificial, el multilateralismo, el feminismo y la reivindicación de la política económica progresista que lucha contra la desigualdad pero a la vez puede generar crecimiento y cifras récord de empleo, como ha sucedido en España. Además, el momento estrella del viaje será el encuentro con el alcalde de Nueva York, el progresista Zohran Mamdani. Pero de momento todo ha quedado opacado por la última decisión de Peinado antes de su jubilación.


