Sánchez compartirá con Mamdani un acto sobre economía en Nueva York la próxima semana
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, compartirá el miércoles de la próxima semana, 23 de septiembre, un acto en Nueva York con el alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, según fuentes del Ejecutivo español. El regidor, de 34 años, destacado representante del ala más izquierdista del Partido Demócrata y uno de los principales referentes del progresismo en Estados Unidos, y Sánchez participarán, junto con otros líderes, en un evento con formato de coloquio presentado bajo el título Construyendo una economía para la mayoría y previsto en Gracie Mansion, la residencia oficial de los alcaldes de Nueva York. El evento ha sido coorganizado por la Global Progress Foundation, liderada por Pedro Sánchez, y el gabinete del alcalde de Nueva York.
La cita deparará al presidente del Gobierno un encuentro con quien actualmente es una de las figuras con más tirón dentro del Partido Demócrata, y quien además se ha convertido en uno de los más firmes opositores a Donald Trump en su segunda etapa en la Casa Blanca. Sánchez es a su vez uno de los más destacados opositores al presidente estadounidense en Europa.
El acto, con una duración prevista de una hora y media y que servirá para el “intercambio de ideas” entre sus participantes, coincidirá con la visita de Sánchez a la ciudad de los rascacielos para acudir a la Asamblea General de Naciones Unidas, cuyo debate general se celebrará entre el martes 22 y el lunes 28 de septiembre. El día 23 tendrá lugar la Reunión de Alto Nivel para conmemorar el cuadragésimo aniversario de la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo. Será el primer evento internacional en el que participe Sánchez en el último curso político de la legislatura.
En una entrevista publicada en EL PAÍS este domingo, Mamdani se mostraba alineado con Sánchez en asuntos como la defensa de Palestina frente a la ofensiva de Israel en Gaza, que ambos líderes han calificado de “genocidio”, y la oposición a la escalada del gasto en defensa que promueve el presidente de Estados Unidos.
Algo más que tienen en común han sido los choques —de diferentes escalas— con Trump. Si en el plano internacional Pedro Sánchez ha sido en varias ocasiones objeto de sus invectivas, sobre todo por su resistencia a aumentar el gasto militar hasta los extremos que el presidente estadounidense pretende, en política doméstica Mamdani es una de sus dianas preferidas. Trump lo ha llamado “comunista lunático”. Mamdani ha llamado a Trump “fascista”.
El presidente del Gobierno, por su parte, se ha pronunciado de forma elogiosa sobre Mamdani, que se considera a sí mismo socialista y cuyo triunfo electoral en noviembre de 2025 en la capital internacional del capitalismo tras una campaña basada en la “asequibilidad” de los bienes de primera necesidad —en especial, la vivienda— supuso una inyección de moral para una izquierda en retroceso en prácticamente casi todo Occidente.
En un acto aquel mismo mes de noviembre en el Consejo de la Internacional Socialista celebrado en Malta, Sánchez afirmó que el triunfo de Madmani demostraba que hay “esperanza” para su familia política. “Su victoria es una señal de dónde reside hoy la energía, en aquellos que ofrecen esperanza y no miedo”, dijo, invitando al optimismo a los suyos. “La historia no está escrita, no está programada por algoritmos; pertenece a la gente. Nosotros estamos para servir a esas personas, empoderar voces y cumplir los sueños y aspiraciones de esas personas”, declaró el secretario general del PSOE y presidente de la Internacional Socialista.
No solo dirigentes del PSOE, sino del grueso de los partidos de izquierdas en España celebraron el triunfo de Mamdani, que se produjo tras una campaña cargada de crítica contundente y mensajes enérgicos, en contacto permanente con la calle y con un hábil manejo de las redes sociales y el grafismo, una combinación que ha encontrado después múltiples imitadores.
La participación de Sánchez en la Asamblea General de la ONU y su encuentro con Mamdani dirigirán previsiblemente parte de la atención política y mediática hacia el plano internacional justo cuando en España sigue sin resolverse, y parece muy poco probable que se resuelva para la semana que viene, la crisis de Ceuta, que está provocando un importante desgaste al Gobierno.


