Panteón Rococó llega al Tiny Desk para defender a los migrantes y honrar a los desaparecidos en México con ska y funk
El Tiny Desk ha dado inicio al Mes de la Herencia Hispana en Estados Unidos con una agrupación tan consagrada como la misma sesión musical. Este 1 de octubre se ha estrenado la presentación de Panteón Rococó, una banda mexicana que mezcla ska, reggae, punk y ritmos latinos, en las oficinas de la Radio Nacional Pública estadounidense (NPR, por sus siglas en inglés) y lo ha hecho a lo grande: trompetas, trombones y saxofón; mensajes políticos; 11 integrantes a lo largo del pequeño escenario; versiones distintas a clásicos; y el recuerdo de la crisis de desaparecidos en México.
El mini concierto de Panteón inicia con Arréglame el alma, cuatro minutos de intensidad. “Muchas gracias. Estamos muy emocionados y muy felices de estar aquí, luego de tocar juntos 30 años y hacer giras alrededor del mundo”, dice el vocalista y líder de la banda Luis Román Ibarra, conocido como Dr. Shenka. “Venimos representando a Ciudad de México, el gran monstruo, así que esta canción que sigue, 1993, está dedicada a todos los desaparecidos en México”, agrega combinando el inglés y el español. “En la mañana en que tú fuiste/salió mi vida por la ventana/busco tu cuerpo de día y de noche/por la avenida y por el recuerdo”, rezan los primeros versos de la canción.
La banda de ska le ha hecho a 1993 un puente musical para unir la canción con Cha-Cha Love. Tras finalizar el tema, Dr. Shenka ha agradecido una vez más al público por asistir a la presentación y el conjunto arranca con las últimas dos canciones, las más emblemáticas de Panteón Rococó: La dosis perfecta —que han tocado con un arreglo de funk— y La carencia, un himno que critica los bajos salarios; los largos traslados entre el hogar y el área de trabajo; y el tiempo que se escurre entre sueños de una vida mejor. “En un mundo globalizado/la gente pobre no tiene lugar”.
Los integrantes se han presentado a la oficina que hace de tarima vistiendo playeras con varios mensajes políticos. Dario Espinosa, bajista, lleva sobre el pecho un perrito orinando un cubo de hielo en referencia al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés —el acrónimo también es la palabra para decir hielo en inglés—); Leonel Rosales, guitarrista, lleva “ningún ser humano es ilegal”; Rodrigo Gorri Bonilla, también guitarrista, lleva “Make Fascist Afraid Again” (Hagamos que los fascistas teman otra vez), un juego de palabras sobre el eslogan de la administración Trump: “Hagamos a Estados Unidos grande otra vez” (MAGA, por sus siglas en inglés); Dr. Shenka, lleva el jersey del equipo de fútbol chileno Club Deportivo Palestino, con más de 100 años de historia y que ha experimentado un auge en ventas, especialmente fuera del país andino, a partir de 2023.
Panteón Rococó ha cimentado con fuerza una carrera de más de 30 años. Los integrantes, originarios de la capital mexicana, se conocieron durante la década de 1990 en un salón de clases de la Escuela Nacional Preparatoria número 9, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), al norte de la ciudad.
En una entrevista para la agencia de noticias AP en 2025, Felipe Bustamante, tecladista, contaba cómo otras bandas de la época —Mano Negra, Maldita Vecindad— influenciaron el proyecto de Panteón Rococó. “Mano Negra nos dio una bofetada con guante blanco. Recuerdo que cuando escuché algunas de sus canciones decía: ‘Guau, están retomando lo que nosotros estamos criticando”, se lee. Fue esta mezcla entre mensajes sociales y melodías para bailar lo que ha hecho a Panteón un ícono de la música alternativa mexicana.
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