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Mónica Gámez: “Nuestra única esperanza es que Estados Unidos encuentre a los verdaderos culpables del huachicol fiscal”

Mónica Gámez (Hermosillo, Sonora, 38 años), esposa del excontralmirante Fernando Farías Laguna, enfrenta las amenazas y el miedo de su familia mientras busca demostrar que su esposo no encabezó la red de contrabando de combustible, conocido como de huachicol fiscal, que rompió con la fama de incorruptible de la Marina Armada de México, sino que alertó de ella a Rafael Ojeda Durán, entonces secretario de Marina y tío político de Farías. Resguardada por policías estatales tras la serie de amenazas que ha recibido luego de romper el silencio, ha decidido asumir el riesgo para exigir que las autoridades escuchen la versión de Farías y tenga un juicio justo.

La mujer y madre de dos niños de siete y cuatro años recibe a EL PAÍS en una casa ubicada en una zona rural de Hermosillo, la capital sonorense. Habla sin titubeos. Ha decidido hacer oídos sordos a las advertencias que le han llegado a través de los abogados de su esposo: “Me mandaron decir que me van a abrir una carpeta de investigación y me van a meter a la cárcel si sigo dando entrevistas”.

Gámez reconoce que tiene miedo. Teme que intenten silenciarla a ella o a su esposo. Pero no se ha fijado un límite: “Hasta que veamos que se está haciendo justicia”, sostiene. Confía en que Estados Unidos encuentre a los verdaderos culpables de la trama del huachicol fiscal en México.

Pregunta. ¿Ha tenido acercamiento de las autoridades desde que decidió hablar?

Respuesta. Desde que mi esposo me dijo que la audiencia fue una total injusticia, dije: “Voy a ser su voz afuera, a pesar de que un día antes me amenazaron con que abrirían una carpeta de investigación si seguía dando entrevistas. Agradezco al gobernador Alfonso Durazo por su pronta respuesta cuando denuncié que me estaban siguiendo. Pero el Gobierno federal sigue en silencio total. Pidieron que comparezca el exsecretario de Marina [Rafael Ojeda Durán] y no aparece. ¿A quién le conviene que no aparezca para comparecer? Es muy fácil que diga: Sí, mi sobrino me avisó de lo que estaba pasando, o que diga que no. ¿Por qué no lo encuentran? ¿Por qué quieren seguir tapando a los que sí son culpables?

P. ¿De quién viene la amenaza?

R. No lo puedo decir, no quiero más enemigos.

P. ¿Qué pruebas tiene de que su esposo fue quien denunció la red?

R. Las conversaciones con su tío por WhatsApp. Te las enseñé, pero no las voy a publicar porque son parte de la defensa. Mi esposo, el 9 de junio de 2024, le avisa: Tío, el capitán Guerrero Alcántara me dice que está pasando esto en aduanas. Te lo quiere exponer. ¿Qué procede?” Pasó una semana y mi esposo insistió con el mismo tema. Hizo lo que tenía que hacer como militar: avisarle a su superior lo que estaba ocurriendo. Cumplió con su deber.

P. ¿En qué momento se enteró de lo que estaba pasando?

R. El año pasado, en agosto.

P. ¿Qué la impulsó a hacerse pública?

R. La injusticia. Que no pueda ver a sus hijos. El impacto en los niños no lo va a reparar nadie.

P. ¿Qué les dice?

R. Que está trabajando. Todavía están chiquitos, tienen siete y cuatro años.

P. ¿Qué tendría que ocurrir para que considere que su esposo está teniendo un juicio justo?

R. Primero, que sienten a comparecer al exsecretario, si no aparece, que giren una ficha de Interpol para que aparezca. Que lo encuentren a él y a todos los involucrados que aparecen en la carpeta. Mi esposo no está señalando culpables. Está diciendo: “A mí me metieron en la carpeta a través de un video de inteligencia artificial. Y así como aparezco yo, aparecen otros personajes: Adán Augusto, Andy López Beltrán, el capitán Sol, que está prófugo y tiene un amparo contra la orden de aprehensión. ¿Por qué a unos sí los amparan y a otros no? Reservan la información por cinco años. ¿De qué tienen miedo? No me vengan con que es por seguridad nacional. Eso no es cierto. La presidenta se encarga de decir en las mañaneras que él lideraba la red. Mi esposo es un presunto inocente, igual que los demás que están en la carpeta.

P. ¿Usted vio la carpeta de investigación?

R. Yo la vi. Y aparecen Adán Augusto López y Andy López Beltrán. Aparecen varios personajes.

P. ¿A quién considera que están protegiendo?

R. Es muy fácil. ¿Quién está arriba del tío? Que él diga de dónde viene la cadena de mando. Un mando medio como mi esposo era la coartada perfecta por ser el sobrino. Para empezar, no tenía la jerarquía para promover adscripciones en aduanas. Mi esposo no pertenece a aduanas. La presidenta dice que tiene una carpeta muy sólida contra mi esposo. Sí, pero no nada más es mi esposo. Hay muchos involucrados que aparecen ahí, ¿por qué no los llaman a declarar?

P. ¿La relación con Ojeda, como familia, era cercana?

R. La relación familiar es por la exesposa [de Ojeda Durán], Sandra Luz. Fernando siempre tuvo una excelente relación con ella, desde antes de que el tío ganara. La relación era tan buena que fueron padrinos de mi boda.

P. ¿Considera que huir fue un error de su esposo?

R. Fue lo mejor porque vio lo que le hicieron a su hermano, que fue a declarar y se lo llevaron directo al Altiplano.

P. Usted ha dicho que Estados Unidos está convencido de la inocencia de su esposo. ¿De qué le sirve?

R. Nuestra única esperanza de que haya justicia es que a través de Estados Unidos se encuentren a los verdaderos culpables, porque ya intervinieron en el tema. Si mi esposo tuviera que ver, estaría en la lista de EE UU. El Gobierno quiere mantener esta farsa con base en pruebas fabricadas y sin fundamento.

P. ¿Qué pruebas sustentan la inocencia de su esposo?

R. En la audiencia, el abogado preguntó a la juez cuándo empezó la red. Respondió que en 2019 y que en 2020 comenzaron a incorporarse marinos. Luego preguntó cuándo se incorporó Fernando y respondió que el 1 de enero de 2023. En esa fecha, mi esposo, los niños y yo estábamos en España, adonde fue enviado como agregado naval. Mi esposo estaba ahí desde 2021. ¿Cómo pueden decir que él creó la red si inició en 2019 y él se incorporó en 2023? Además, lo acusan de reunirse con el capitán Solano el 29 y 30 de mayo de 2024, pero esos días fue operado del hombro en el Centro Médico Naval.

P. ¿Teme represalias?

R. Mi esposo está enfermo del corazón; no quiero que salgan con que le dio un paro cardiaco. Si le pasa algo, es porque lo quisieron silenciar; lo digo desde ahorita. Y a mí que no me quieran fabricar una carpeta porque en un año no han encontrado nada en qué involucrarme. A mí me mencionan en la carpeta con puras mentiras.

P. ¿De qué manera la mencionan?

R. Dicen que en 2018 inicié mis empresas, cuando las tengo desde 2009, cuando egresé de la escuela, porque son empresas familiares de empaque de hortalizas y un super. Las tengo desde antes de conocer a mi esposo.

P. ¿Mete las manos al fuego por su esposo?

R. No meto las manos al fuego por mi esposo. Las meto porque haya justicia. Es una lección de vida. Hoy es él, pero mañana puedes ser tú. No podemos quedarnos callados.

P. ¿Se percató de algún incremento en los ingresos de su esposo?

R. No. Sigan la ruta del dinero porque, cuando quieren, la encuentran. Mis cuentas están en orden. Mi esposo tiene las cuentas congeladas por la investigación. Ya tenemos un peritaje forense financiero. Cada centavo tiene trazabilidad.

P. ¿Qué responsabilidad le atribuye a Rafael Ojeda?

R. Mucha. Él puede decir: “Sí, mi sobrino me alertó”. A Ojeda lo exoneran porque dicen que fue quien denunció. Pero no hay una denuncia por parte del exsecretario ni del actual secretario [Raymundo Morales] de estos hechos. Ojalá fuera pública la audiencia para que se den cuenta de la fabricación de pruebas y de todo lo que están haciendo para que mi esposo sea el responsable.

P. ¿Sus compañeros más cercanos de la Marina le han dado la espalda o la apoyan?

R. La Marina quiso obligar a personajes a decir cosas en contra de mi esposo y hubo gente que no se dejó y no quiso. Hay personas que están dispuestas a declarar, pero si van a ser un testigo más al que se le va a dar carpetazo, ¿para qué? También han amenazado a esas personas.

P. Si pudiera sentar a una persona para explicarle todo, ¿a quién llamaría?

R. A la fiscal Ernestina Godoy. Quiero preguntarle: ¿en qué se basa?, ¿qué pruebas tiene para tener a Fernando como un delincuente cuando no lo es?

P. ¿Se ha puesto un límite para continuar con su defensa?

R. Hasta que tengamos justicia.

P.¿Y si esa justicia no llega?

R. Tiene que llegar porque, la verdad, tarde o temprano, sale a la luz.

P. ¿Confía en que Rafael Ojeda se presente a declarar y defienda a su esposo?

R. No estoy pidiendo que lo defienda, solo que diga la verdad. Tiene que hacerlo, es su obligación.

P. ¿Ha buscado acercamiento con la presidenta?

R. Muchas veces. Este año, en enero, estuve en Guaymas. Le dije que mi cuñado le estaba enviando cartas. Ella me dijo que sí, que había recibido la carta, pero nada más. No me encanta exponerme, pero siento que no tengo otro medio para que me escuchen.

P. ¿Tienes miedo?

R. Sí, tengo miedo de que quieran silenciar a mi esposo y a mí también.

P. ¿Su esposo es un perseguido político?

R. Cien por ciento.


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