Nacional

México y Estados Unidos avanzan en el deshielo con una reunión entre Roberto Velasco y Marco Rubio


México avanza en su enésimo deshielo con Estados Unidos. Tras la trinchera formada por el Gobierno mexicano alrededor de Andy López Beltrán —a quien la Administración de Donald Trump le quitó la visa—, el canciller Roberto Velasco se ha reunido este martes en Washington con el secretario de Estado, Marco Rubio. El encuentro sigue la línea de acercamiento que marcó la presencia de Omar García Harfuch en la cumbre contra el narcotráfico organizada por la DEA en Argentina la semana pasada.

Rubio y Velasco posaron sonrientes ante las cámaras minutos antes de su reunión a puerta cerrada, pero no hicieron ningún comentario. Los temas de la reunión fueron los habituales, migración y seguridad, pero son distintas las visiones de Velasco y Rubio sobre qué se ha tratado y cómo. La cancillería mexicana ha apuntado que hablaron de “los importantes avances en materia de seguridad, que son los más importantes de toda la región, particularmente en el combate al tráfico de drogas y de armas y a la delincuencia organizada transnacional”.

El equipo de Rubio, en cambio, señaló que “el secretario ha pedido que se adopten medidas decisivas para poner fin a la inmigración ilegal, detener el tráfico de fentanilo y otras drogas ilícitas hacia Estados Unidos, y desmantelar las organizaciones terroristas extranjeras y los cárteles, privándolos de sus armas”. Para los estadounidenses, todavía no está hecho, sino por hacer.

La percepción distorsionada de la Administración Trump sobre la migración es el campo más evidente. Los cruces irregulares de México a Estados Unidos se han desplomado a mínimos históricos desde el regreso del republicano a la Casa Blanca. Desde febrero de 2025 el máximo número de migrantes al mes detenidos en la frontera sur es de 33.800 (este mismo julio), según las cifras de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés); mientras que en los años anteriores, el piso mínimo se situó en 125.000 y llegó a ser de 370.000 arrestos al mes (en diciembre de 2024).

Este derrumbe se ha dado después de la militarización de la frontera del lado mexicano y de una campaña de caza y acoso a los extranjeros en territorio estadounidense. De hecho, las violentas redadas del ICE y las condiciones de abuso dentro de las prisiones migratorias ha acabado con la vida de al menos seis mexicanos en los primeros meses de 2026. Estas muertes han llevado al Gobierno de Sheinbaum a lanzar una ofensiva legal para buscar responsabilidades.

Con esto en el escenario, la Cancillería ha escrito sobre la reunión de este martes con Rubio: “Se abordaron los avances alcanzados en materia de migración irregular y dieron continuidad al diálogo sobre la protección y el respeto a los derechos humanos de las personas mexicanas en Estados Unidos durante los procesos migratorios”. Ni una palabra sobre derechos humanos del lado norte de la frontera.

Además, ha habido otro tema que solo ha sido comunicado por parte del Gobierno mexicano: la soberanía. Las mieles de cooperación en seguridad entre Trump y Sheinbaum saltaron por los aires en mayo cuando el Departamento de Justicia acusó al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, de vínculos con el narcotráfico. EE UU acusaba al morenista y a otros nueve funcionarios de apoyar a Los Chapitos a cambio de sobornos millonarios. El terremoto que causó ese señalamiento todavía tiene repercusiones para Sheinbaum, que hace solo una semana tuvo que evitar que Rocha Moya volviera a su cargo de gobernador y ya se ha apresurado a perfilar a una candidata para pasar página.

A lo de Rocha, se suma la presencia de agentes de la CIA en operaciones de campo en Chihuahua, la amenaza pendiente sobre otros gobernadores del partido de la presidenta, por último, la retirada de la visa de Andy López, hijo del expresidente y fundador de Morena, Andrés Manuel López Obrador. Este último golpe fue el que más dolió al corazón del partido que lo entendió como “una injerencia política”. Así, tras reunirse con Rubio, la Cancillería mexicana se ha apresurado a señalar: “El secretario Velasco reiteró la importancia de continuar trabajando con base en los principios de respeto a la soberanía e integridad territorial, responsabilidad compartida, confianza mutua y colaboración sin subordinación”.

Esa línea es la que Sheinbaum se esfuerza en marcar en cada conversación directa con Donald Trump. Los dos presidentes han tenido una docena de llamadas, pero solo se han reunido en dos ocasiones, ambas con motivo del Mundial de Fútbol 2026. Este miércoles, Sheinbaum ha informado que sí ha sido invitada a la cumbre del G20, que este año es en Miami, Estados Unidos. La reunión de las grandes potencias será el 14 y 15 de diciembre. “Estamos tomando la decisión de si vamos o no vamos, pero México tiene que estar presente”, ha dicho la mandataria: “La decisión final la tomaremos ya cercano al G20″.


Source link